Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada óptica: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias ópticas
Gestión de existencias para empresas que ya saben qué tienen y ahora quieren decidir mejor: cuánto stock tener de cada producto, cómo repartirlo entre almacenes y puntos de venta y en qué momento pedir. Arume Stock responde a esas tres preguntas cada semana con tus ventas, tus plazos y el nivel de servicio que elijas para cada familia, y te deja una propuesta para aprobar.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada óptica y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada óptica, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada óptica: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Sevilla Centro?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada óptica: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 ópticas, 213 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Sevilla Centro
Se queda sin Lentilla mensual -2,00 el martes. Quedan 3 cajas y vende 11 a la semana.
Propuesta: mandar 19 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
La gestión de existencias es decidir cuánto stock tener de cada producto, en qué almacén o tienda y cuándo reponerlo, para servir sin dejar dinero parado. Se apoya en el control de existencias y en tres ideas clásicas: stock de seguridad, punto de pedido y nivel de servicio. Arume Stock recalcula esas tres decisiones cada semana para cada producto en cada sitio, con la venta prevista y el plazo real del proveedor, y propone pedidos y traslados que aprueba una persona.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
El stock objetivo de cada producto en cada sitio sale de la venta prevista hasta la siguiente reposición, de lo que varía esa venta y del nivel de servicio que fijes. Un producto estable necesita poco colchón; uno irregular, más. Se recalcula cada semana, no una vez al año.
Con el mismo stock total se puede servir mejor o peor según cómo se reparta. El cálculo mira todos los sitios a la vez y propone dónde concentrar lo que vende poco y dónde adelantar lo que se va a acabar.
El punto de pedido no es un número fijo: cambia con la temporada y con el plazo real del proveedor. Arume Stock avisa cuando el riesgo de quedarse sin un producto antes de la siguiente entrega supera el nivel elegido.
No todos los productos merecen el mismo colchón. Se fija un nivel de servicio distinto para lo que no puede faltar y para lo que se sustituye fácilmente, y el stock se ajusta a esa decisión.
Gestionar existencias es también dejar de comprar. Se marcan los productos que, con la venta prevista, tienen stock para meses, y los traslados que lo moverían a donde sí se vende.
Cada propuesta lleva su porqué y la aprueba quien compra o reparte. Si cambias una cantidad porque sabes algo que el sistema no sabe, queda apuntado y entra en el cálculo siguiente.
La gestión de existencias es el conjunto de decisiones sobre el stock: cuánto tener de cada producto, en qué sitio y cuándo reponerlo. El objetivo es el de siempre, servir a los clientes con el menor dinero parado posible, y la dificultad también: cada producto vende a un ritmo distinto en cada sitio, ese ritmo cambia con la temporada y los proveedores no siempre cumplen sus plazos.
Se apoya en el control de existencias, que dice qué hay y dónde, y lo usa para decidir. Si el control falla, la gestión falla con él, porque cualquier pedido calculado sobre un stock falso será falso. Por eso, antes de calcular nada, Arume Stock reconstruye el stock de cada día y entrega un informe con lo que no cuadra.
La respuesta tiene dos partes. La primera es la venta esperada durante el tiempo que tardas en reponer: si el proveedor tarda dos semanas y revisas cada semana, necesitas cubrir tres. La segunda es el colchón para las semanas en que se vende más de lo esperado, que depende de cuánto varía la venta y de cuántas veces aceptas quedarte corto. Eso es el nivel de servicio.
Un ejemplo con una cadena de ópticas en Andalucía. Las lentillas mensuales de una graduación común venden unas 20 cajas a la semana en la óptica de Sevilla centro, con poca variación. Con un plazo de cinco días y un nivel de servicio del 95 %, el colchón necesario es pequeño. Las gafas de sol de una marca concreta venden 3 a la semana de media en Huelva, pero en junio pueden ser 12: con el mismo nivel de servicio, el colchón tiene que ser mucho mayor, y en noviembre casi nulo.
Las calculadoras de stock de seguridad y de punto de pedido de esta web hacen este cálculo para un producto con tus cifras. Arume Stock lo hace para todos a la vez, cada semana, con la previsión de cada sitio.
Con el mismo stock total se puede servir mucho mejor o mucho peor. Un producto que vende poco en cada tienda suele estar mejor concentrado en el almacén y mandado bajo demanda; uno que vende mucho y se repone cada semana conviene tenerlo cerca de donde se vende. Y entre tiendas, lo que sobra en una y falta en otra se puede trasladar antes de comprar más.
El cálculo se hace con todos los sitios a la vez. Sale la cantidad objetivo de cada producto en cada sitio, la lista de traslados cuando compensa moverlo y la de compras para lo que falta en el conjunto. Las guías de cómo repartir el stock entre tiendas y entre almacenes tratan los criterios con más detalle.
Hay dos maneras clásicas. En revisión continua se pide cuando el stock cae por debajo de un punto de pedido. En revisión periódica se revisa cada cierto tiempo, por ejemplo cada lunes, y se pide lo que falte hasta un nivel objetivo. La mayoría de empresas que reponen tiendas o clientes trabajan con revisión periódica, porque el camión sale ciertos días.
En los dos casos el momento depende de la venta prevista y del plazo real del proveedor, que suele ser más largo que el de la ficha. Arume Stock mide el plazo con tus pedidos pasados y avisa cuando, con ese plazo, el riesgo de quedarse sin un producto antes de la siguiente entrega supera el nivel que hayas fijado. Si ya no llegas a tiempo, propone un traslado o un pedido urgente.
El cálculo semanal de las tres decisiones, con su porqué: cuánto, dónde y cuándo. La lista sale ordenada por lo que cuesta no actuar y la aprueba una persona. Lo que no hace es llevar la contabilidad de las existencias ni el registro de entradas y salidas, que siguen en tu ERP o en tu programa de gestión; se conecta a él en solo lectura.
Antes de usarlo se prueba con tus datos: se repiten tus semanas pasadas con lo que se sabía cada día y se cuentan roturas y stock inmovilizado frente a lo que hicisteis. Si quieres un primer vistazo, el análisis gratuito te dice qué productos se quedaron sin stock y cuántos días.
Las reglas clásicas de gestión de existencias (stock de seguridad, punto de pedido, mínimo y máximo) son correctas. Lo que falla es que sus números se calculan una vez y se quedan. Arume Stock aplica las mismas ideas, pero las recalcula cada semana para cada producto en cada sitio con la venta prevista y el plazo real, y compara el resultado con tu histórico antes de que lo uses.
Es decidir cuánto stock tener de cada producto, dónde tenerlo y cuándo reponerlo, para servir a los clientes sin inmovilizar más dinero del necesario. Se apoya en el control de existencias, que dice qué hay, y añade las decisiones: pedidos, traslados y lo que se deja de comprar.
El control es la foto: cuánto hay, dónde y cuánto vale. La gestión es lo que haces con esa foto: cuánto pedir, a qué sitio mandar y qué dejar de comprar. Sin un buen control no hay gestión fiable, porque cualquier cálculo parte de un stock que tiene que ser verdad.
Con la venta prevista hasta que pueda llegar la siguiente reposición, más un colchón que depende de cuánto varía esa venta y del nivel de servicio que quieras dar. Las calculadoras de stock de seguridad y de punto de pedido de esta web hacen el cálculo para un producto; Arume Stock lo hace para todos los productos en todos los sitios cada semana.
Los más usados son el stock mínimo y máximo, el punto de pedido con cantidad fija, la revisión periódica con nivel objetivo y la clasificación ABC para dar más atención a lo que más pesa. Todos funcionan si sus números están al día. La guía de mínimo y máximo o previsión de demanda compara los enfoques.
Depende de lo que cueste quedarte sin el producto. Para lo que para una obra o hace perder un cliente, un nivel alto; para lo que se sustituye por otro, uno más bajo. Subir el nivel de servicio cuesta cada vez más stock, así que conviene elegirlo por familia. La guía de nivel de servicio lo explica.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.