Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada taller: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varios talleres
Para distribuidores de neumáticos y cadenas de talleres con almacén central. Cientos de medidas, tres o cuatro gamas por medida y dos temporadas que no se parecen. El programa lee lo que montó cada taller, lo que pidió con urgencia y lo que tardó en llegar, y propone cada semana qué medidas tener en casa, cuáles traer del central y cuáles dejar al distribuidor.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada taller y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada taller, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada taller: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Zaragoza Cogullada?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada taller: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 talleres, 192 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Zaragoza Cogullada
Se queda sin 205/55 R16 verano el miércoles. Quedan 4 uds. y vende 13 a la semana.
Propuesta: mandar 24 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Un control de stock para neumáticos decide qué medidas, marcas y temporadas tener en cada taller y en el almacén central, y cuáles pedir al distribuidor que sirve en el día. Sirve a distribuidores de neumáticos y a cadenas de talleres. Prevé la venta por medida e índice de carga, adelanta el pico de invierno y el cambio de primavera, vigila la fecha de fabricación de lo que está en la estantería y lleva la cuenta de los neumáticos usados que salen del taller.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
La 205/55 R16 sale todos los días; la 255/35 R19 sale tres veces al año. El programa separa las medidas por cómo salen de verdad en cada taller, con su índice de carga y de velocidad, y decide cuáles conviene tener montables en la estantería, cuáles en el almacén central y cuáles traer cuando entra el coche. La lista se revisa cada temporada, no se deja como la puso alguien hace años.
El cliente que pide una marca concreta y el que pide «lo más barato que tengas en esa medida» no son la misma demanda. El programa prevé cada medida por gama (premium, calidad, económica) y aprende cuánto se sustituye una por otra cuando falta. Así sabes si quedarte sin la premium es una venta perdida o un cambio de marca que el cliente acepta.
El neumático de invierno y el de todo tiempo se venden en una ventana corta, cuando bajan las temperaturas o anuncian nieve. Si pides cuando llega el frío, el fabricante ya ha repartido su campaña. El programa calcula con tus temporadas anteriores cuánto invierno y cuánto todo tiempo necesitará cada taller y cuándo, y te lo pone delante con semanas de margen para cerrar la precampaña.
Si guardas los neumáticos de tus clientes entre temporadas, el cambio de primavera y el de otoño son citas previsibles: sabes cuántos juegos hay guardados y de qué medida. El programa los cuenta como carga de trabajo y como demanda de lo que se gasta en el cambio (válvulas, equilibrado, algún neumático que ya no pasa), y te avisa de qué semanas se juntan.
El distribuidor que sirve dos veces al día cambia la cuenta: lo que llega a las cuatro no hace falta tenerlo por la mañana. El programa mide el plazo real de cada proveedor con tus pedidos pasados, por medida y por franja, y baja el stock en casa donde la entrega es fiable. Donde no lo es (medidas raras, marcas de importación), sube y avisa con tiempo.
Cada neumático lleva grabada la semana y el año en que se fabricó, y hay clientes y flotas que no aceptan unidades con mucha estantería. El programa ordena la salida por antigüedad, te enseña qué medidas acumulan fabricación vieja y propone moverlas a los talleres donde esa medida sale más rápido antes de que se conviertan en un problema.
Cada neumático que montas suele dejar uno usado en el taller. El programa lleva esa cuenta por taller, con lo que se ha retirado y lo que se ha entregado al gestor, para que veas dónde se acumula y cuándo pedir la recogida. La obligación y el papeleo siguen siendo tuyos; el programa te da los números.
En una cadena de talleres, el stock de neumáticos se decide con dos reglas que nadie escribió. La primera: las medidas de siempre se tienen y las demás se piden. La segunda: en otoño se pide invierno «como el año pasado, un poco más». Lo demás lo resuelve el distribuidor, que sirve por la mañana o por la tarde, y el teléfono, cuando la medida no la tiene nadie.
Funciona hasta que se rompe por los dos lados. Por un lado, el coche que espera en el elevador porque la 215/55 R17 de gama calidad no llega hasta mañana, y el cliente que se va a otro taller. Por el otro, la pared de medidas grandes de hace dos temporadas que nadie ha vuelto a mirar, y los juegos de invierno que vuelven al almacén en marzo con un año más de fabricación.
Un control de stock para neumáticos es una previsión de venta por medida completa (ancho, perfil, llanta, índice de carga y de velocidad), por gama y por taller, que se convierte cada semana en tres listas: qué tener en el taller, qué traer del almacén central y qué dejar al distribuidor. A diferencia de un mínimo fijo por referencia, la previsión cambia con la temporada y con el plazo real de cada proveedor.
El programa lee los montajes de cada taller, los pedidos urgentes al distribuidor y lo que tardaron en llegar, y aprende tres cosas que en el sector se saben de memoria pero no están en ningún sitio: qué medidas rotan en cada taller, cuánto acepta el cliente cambiar de marca dentro de una medida y cuándo arranca de verdad cada temporada.
En neumáticos, la referencia no es la unidad de decisión. Dentro de una misma medida conviven la marca premium, dos o tres de gama calidad y alguna económica, y el cliente se mueve entre ellas según lo que le ofrezcas. Si el programa previera cada referencia por separado, vería historias cortas y dispersas que no dicen nada.
Por eso se prevé la medida y luego se reparte por gama con el peso que tiene cada una en cada taller. El taller del polígono que trabaja flotas vende más gama calidad y económica; el del centro, más premium. El programa aprende también cuánto se sustituye: si falta la premium, ¿cuántas veces el cliente acepta la de calidad? Ese número decide si quedarse sin una gama es una venta perdida o solo un cambio de marca.
Con eso, el pedido sale por medida y gama, y la marca concreta la eliges tú según condiciones del proveedor, rappels o campañas del fabricante. El programa no negocia; te dice cuántas unidades necesitas de cada gama y por qué.
Según el informe Distripool de ADINE, que agrupa a distribuidores de neumáticos, recogido por Interempresas, la distribución de neumáticos de consumo (turismo, furgoneta y 4x4-SUV) creció un 10,1 % en 2024 en España. Por segmentos, el 4x4-SUV subió un 16,1 %, el turismo un 9,7 % y la furgoneta un 5,6 %, mientras camión y autobús cayeron un 10,6 %. Para el stock, la cifra que más pesa es la del SUV: medidas de llanta más grande, más caras y con menos rotación por referencia que las de turismo de siempre. Cada punto que gana el SUV es más dinero en la estantería por cada medida que decides tener. Por eso, en este sector, la pregunta «¿tengo esta medida o la pido?» vale cada vez más.
La temporada de invierno es el momento del año en que más se juega el stock de neumáticos. La revista de la DGT lo resume así: por debajo de 7 grados, el neumático de verano pierde cualidades, y solo el marcado 3PMSF (la montaña de tres picos con el copo de nieve) acredita que el neumático ha superado una prueba externa en nieve; el M+S es una autocertificación del fabricante. Esa diferencia la conoce cada vez más gente, y cambia qué se pide.
El problema es de calendario. La precampaña con el fabricante se cierra antes de que haga frío, y la venta se concentra en pocas semanas que dependen del tiempo de cada zona. El programa calcula la campaña de cada taller con las temporadas anteriores (cuándo arrancó, cuánto duró, qué medidas pidieron) y te da la cifra a tiempo de cerrar la precampaña. Cuando llega la primera semana fría, compara lo vendido con lo previsto y te dice si hay que reponer o frenar.
El cambio de primavera es la otra cara: los juegos de invierno vuelven, los de verano salen del hotel de neumáticos y aparece la venta de los que ya no pasan. Si guardas los juegos de tus clientes, el programa sabe cuántos son y de qué medida, y te avisa de qué semanas vas a necesitar más gente, más válvulas y más neumático de verano.
Buena parte del mercado de reposición funciona con entregas en el día: el taller pide a media mañana y el distribuidor lo trae por la tarde, a veces dos veces al día. Eso cambia la cuenta del stock. Una medida que llega en cuatro horas apenas necesita estar en la estantería, salvo que la montes varias veces al día. Una que tarda tres días, sí.
El programa mide el plazo real de cada proveedor por medida y franja con tus pedidos pasados: no el que promete, sino el que cumple. Donde la entrega es fiable, baja el stock en casa. Donde falla (medidas grandes, marcas que no están en el almacén del distribuidor, semanas punta de invierno), sube el stock y te avisa antes. Si eres tú el distribuidor, la cuenta es la misma vista desde el otro lado: el programa prevé lo que te van a pedir tus talleres clientes para que lo tengas antes de que lo pidan.
Los talleres trabajan con un programa de gestión de taller (órdenes de reparación, citas, albaranes) y piden a los distribuidores a través de sus portales de pedido. Las cadenas con almacén central suelen llevar el central en un ERP como Business Central, Sage u Odoo, y los talleres en el programa de taller. Muchas siguen repartiendo con una hoja de cálculo.
Nos basta con una exportación de montajes por taller y medida, el stock de cada taller y del central, y los pedidos al distribuidor con fecha de pedido y de llegada. Si el ERP tiene acceso directo, nos conectamos con un usuario que solo puede leer. La propuesta vuelve como pedido al central, como traspaso entre talleres o como lista para el distribuidor.
El Real Decreto 712/2025, de 26 de agosto, de neumáticos al final de su vida útil, sustituye al Real Decreto 1619/2005 desde el 28 de agosto de 2025. Su artículo 2 incluye entre los agentes económicos a los distribuidores de neumáticos y a los talleres de cambio y reparación. El artículo 17 obliga a quien tiene neumáticos al final de su vida útil a asegurarse de que se gestionan bien, entregándolos a los gestores con los que tenga acuerdos «sin realizar ninguna operación de selección, clasificación previa y venta». Y el artículo 21 fija que el almacenamiento en las instalaciones de cualquier poseedor no puede superar dos años.
Para el stock, eso es una segunda cuenta que corre en paralelo: cada neumático nuevo que se monta suele dejar uno usado. El programa lleva por taller lo retirado y lo entregado, enseña dónde se acumula y cuándo toca pedir la recogida. No sustituye a la documentación que pide tu comunidad autónoma ni a tu acuerdo con el gestor: te da las cifras, la obligación es de tu empresa.
Hace falta: montajes o ventas por taller, medida, gama y fecha durante al menos una temporada de invierno y una de verano (mejor dos de cada); el stock actual con la fecha de fabricación si se registra; los pedidos al distribuidor con fecha de pedido y de llegada; y, si existe, el registro del hotel de neumáticos. No necesitamos datos de clientes ni matrículas.
Lo que no hace: no elige la marca concreta ni negocia con el fabricante, no gestiona las citas del taller ni la documentación de los neumáticos usados, y no decide por ti qué medidas liquidar. Propone y explica; la persona de compras decide.
Cómo se empieza: volvemos a jugar tus últimas temporadas con lo que se sabía cada semana y comparamos lo que habría propuesto el programa con lo que hiciste, medida a medida. Después, uno o dos meses en modo sombra. Si quieres verlo antes, mándanos una exportación de montajes y stock y te devolvemos un análisis corto: qué medidas te faltaron, qué tienes parado y cuánto invierno habría hecho falta.
En neumáticos cada medida, índice de carga y temporada es una referencia distinta, y la mayoría sale poco. El predictor trata esas medidas como venta a rachas y calcula, taller a taller, la probabilidad de que llegue un coche pidiéndola antes de la siguiente entrega. Con el plazo de tu distribuidor delante, decide qué medidas tener en el taller y cuáles compensa pedir cuando haga falta.
El invierno y el cambio de primavera se aprenden semana a semana con los talleres de la misma zona, porque un taller de montaña no tiene el invierno de uno de costa. Si la temporada se adelanta, las dos últimas semanas de venta corrigen la previsión. Lo explicamos en la página del predictor de stock.
Un programa de taller lleva bien la orden de trabajo y el albarán. Lo que no hace es decidir cuántas 225/45 R17 de gama calidad debe tener cada taller la tercera semana de noviembre. Este programa trabaja con la medida completa, la gama, la temporada y el plazo de cada proveedor, y te explica cada línea en una frase: por qué la tiene, por qué la pide ahora o por qué la deja al distribuidor.
Se prevé distinto según cómo salga cada una. Las medidas de rotación (las habituales de turismo y SUV) se prevén semana a semana. Las que salen de vez en cuando se tratan como demanda esporádica: el programa calcula la probabilidad de que salgan antes de que el distribuidor pueda servirlas, y con eso decide si compensa tenerlas. Las que llevan más de una temporada sin moverse aparecen en una lista aparte, en euros.
Con tus campañas anteriores por taller y por medida, y con cómo arrancó cada una. Según la DGT, por debajo de 7 grados el neumático de verano pierde cualidades, y la demanda de invierno y todo tiempo se mueve con el frío y con los avisos de nieve. El programa calcula la campaña con semanas de margen y la corrige con lo que vendes en las primeras semanas frías.
Sí, son productos distintos con clientes distintos. El de invierno se vende en una ventana corta y a menudo vuelve en primavera; el de todo tiempo se vende todo el año y sustituye al de verano. El programa los prevé por separado y vigila el marcado: la DGT recuerda que solo el pictograma 3PMSF, la montaña con el copo de nieve, acredita una prueba externa en nieve.
Para las medidas que montas cada día y no quieres que dependan de una furgoneta, y para las que el distribuidor no siempre tiene. El programa mide con tus pedidos pasados qué se sirve en el plazo prometido y qué no, y propone tener en casa solo lo que compensa. En muchos talleres el resultado es menos stock de lo habitual y más de lo raro que tarda.
El Real Decreto 712/2025 cuenta a distribuidores y talleres entre los agentes económicos del sector y obliga a quien tiene los neumáticos usados a entregarlos a un gestor con el que tenga acuerdo, sin seleccionarlos ni venderlos. El artículo 21 fija que no se pueden almacenar más de dos años. El programa lleva la cuenta de lo que se retira y lo que se entrega por taller; la obligación es de tu empresa.
Casi todos los programas de taller y de distribución de neumáticos exportan ventas, montajes y stock a Excel o CSV, y con eso empezamos. Si la central lleva Business Central, Odoo o Sage, nos conectamos con un usuario que solo puede leer. El pedido aprobado vuelve a tu sistema o sale como lista para el central.
Si tienes registrado qué juegos guardas y de qué medida, el programa los usa para prever los cambios de temporada: cuántos coches vendrán, qué semanas se juntan y cuántos neumáticos nuevos salen de ahí porque los guardados ya no pasan. No gestiona las citas, pero te dice qué semanas vas a necesitar más gente y más stock.
Sí. Con la venta por medida y taller de un par de temporadas prevé el pico de invierno y el cambio de primavera en cada zona y propone qué tener en cada taller y en el almacén. Para las medidas que salen poco, calcula si compensa tenerlas o pedirlas al distribuidor en el día.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.