Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada librería: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias librerías
Para cadenas de librerías y distribuidoras de libros. Miles de novedades al año que llegan en depósito, un fondo que hay que tener sin que ocupe toda la estantería, devoluciones al editor con fecha y una campaña de texto escolar que lo cambia todo en verano. El programa lee tu programa de gestión, prevé la venta de cada título por librería y propone cada semana qué pedir, qué devolver y qué reponer, con el porqué.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada librería y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada librería, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada librería: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Madrid Chamberí?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada librería: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 librerías, 175 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Madrid Chamberí
Se queda sin Novela novedad otoño el miércoles. Quedan 2 ejemplares y vende 7 a la semana.
Propuesta: mandar 20 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Un control de stock para librerías y distribuidoras de libros prevé la venta de cada título por librería, separa la novedad del fondo y calcula cuántos ejemplares pedir de cada novedad y cuándo devolverla al editor antes de que venza el depósito. Sirve a cadenas de librerías y a distribuidoras con muchas librerías clientes. Prepara la campaña de texto escolar con las listas de los colegios, avisa de los títulos de fondo que se agotan y enseña lo que ocupa estantería sin venderse.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
La novedad llega con una previsión del editor y la intuición del librero. El programa calcula la venta probable de cada novedad en cada librería con títulos parecidos: mismo autor, misma colección, mismo género, mismo tipo de lanzamiento. Te propone el reparto de ejemplares entre librerías y avisa en las primeras dos semanas si una novedad se vende por encima o por debajo de lo previsto.
Lo que llega en depósito tiene un plazo de devolución. Pasado ese plazo, lo que no se vendió es tuyo. El programa lleva por título y librería la fecha límite de devolución y te dice, semanas antes, qué ejemplares no se van a vender a tiempo al ritmo actual. Así devuelves lo que sobra y no lo que se iba a vender.
El clásico de bolsillo, el ensayo de referencia, el álbum infantil que se regala cada año. Son pocas ventas por título, pero siempre. El programa los separa de la novedad, les pone un mínimo por librería con su venta real y avisa cuando un título de fondo se va a agotar en una librería o en el distribuidor.
En verano la librería se convierte en almacén de libros de texto. El programa cruza las listas de los colegios que te llegan con las ventas de cursos anteriores y calcula cuántos ejemplares pedir de cada título y curso, cuántos reservar y cuántos devolver en otoño.
La novedad que se agota en Gràcia y se acumula en Indautxu. Antes de pedir al distribuidor, el programa propone mover ejemplares entre librerías donde tiene sentido, con su porqué.
Si distribuyes, el problema es el mismo multiplicado: cuántos ejemplares servir a cada librería cliente en la salida de una novedad, cuántos van a volver y cuándo. El programa prevé las ventas y las devoluciones de cada cliente con su historia, y te ayuda a ajustar la tirada que pides al editor y el reparto.
«¿Cuántos ejemplares quedan del último premio en las librerías de la cadena?», «¿qué novedades de septiembre tengo que devolver este mes?». El asistente responde con los datos de tu programa y dice de dónde sale cada cifra.
En una librería el stock se decide en la mesa de novedades. El distribuidor o el comercial del editor presenta lo que sale, el librero elige cuántos ejemplares quiere de cada título y el resto llega en depósito con un plazo de devolución. El fondo, lo que se vende siempre, se repone cuando alguien nota que falta. Y en verano todo se para por el libro de texto.
El trabajo es enorme y se hace a mano. Una cadena recibe cientos de novedades al mes y tiene que repartirlas entre librerías, decidir qué reponer cuando una funciona, qué devolver cuando otra no y cuándo, para no pasarse del plazo. A eso se suma el fondo, que se agota en silencio porque la atención está en lo nuevo.
El resultado son cajas de devolución con títulos que se habrían vendido en otra librería de la cadena, novedades que se agotan la segunda semana y no se reponen a tiempo, y ejemplares que se quedan sin devolver porque se pasó el plazo.
Un control de stock para librerías es una previsión de venta por título y librería que separa la novedad del fondo, reparte los ejemplares de cada novedad, vigila las fechas de devolución al editor y mantiene un mínimo para los títulos que no pueden faltar. Su resultado es una lista semanal de qué pedir, qué devolver y qué reponer, con el porqué de cada línea.
El programa lee de tu programa de gestión los títulos por ISBN, las ventas por librería y fecha, las entradas en firme y en depósito, las devoluciones y el stock. Con eso aprende el ritmo de cada librería y de cada tipo de título, y propone.
El volumen de novedades es lo que hace distinto al libro. Según el avance del informe Comercio Interior del Libro en España 2025 de la Federación de Gremios de Editores de España, en 2025 se editaron 89.107 títulos (61.831 en papel) y había 983.209 títulos vivos en oferta. La tirada media en papel fue de 3.374 ejemplares por título. Ninguna librería puede tenerlo todo; cada una elige, y elegir bien es su oficio.
La mayor parte de la venta de una novedad se juega en sus primeras semanas. Por eso el programa hace dos cosas. Antes de que llegue, propone el reparto entre librerías con lo que vendieron títulos parecidos en cada una. Y en cuanto llega, mira la venta diaria: si en dos semanas va por encima, propone reponer antes de que se agote; si va por debajo, adelanta la devolución o propone moverla a otra librería donde se vende ese tipo de libro.
La mayor parte de la novedad llega en depósito: el librero la tiene, la vende y lo que no vende lo devuelve al editor o al distribuidor dentro de un plazo. Pasado ese plazo, lo que queda se considera compra en firme. Con miles de títulos en tienda, saber qué hay que devolver cada semana es un trabajo en sí mismo.
El programa guarda la fecha límite de devolución de cada entrada y, con el ritmo de venta de cada título en cada librería, calcula qué ejemplares no se van a vender antes de esa fecha. Te da la lista con semanas de margen, ordenada por fecha y por importe. Así se devuelve lo que sobra a tiempo, y no se devuelve con prisas lo que se iba a vender.
El fondo son los títulos que se venden siempre: clásicos, ensayos de referencia, álbumes infantiles, guías. Pocas ventas por título, pero constantes, y el lector que no lo encuentra se va a otra librería o a internet. El programa separa el fondo de la novedad, le fija un mínimo por librería con su venta real y avisa cuando un título se va a agotar en tienda o en el distribuidor.
El texto escolar es otro mundo. Según el mismo informe de la Federación de Gremios de Editores, el texto no universitario facturó 713 millones de euros en 2025, el 22,7 % del mercado interior. La campaña se concentra en verano y depende de las listas de cada colegio. La Ley 10/2007 excluye del precio fijo, en su artículo 10.1.g, los libros de texto y el material didáctico complementario de Primaria y ESO. El programa cruza las listas de colegios con las ventas de cursos anteriores, propone cuánto pedir por título y curso, y en otoño prepara la devolución.
Muchas librerías trabajan con un programa de gestión del sector, como Geslib, que lleva el título por ISBN, los albaranes de los distribuidores, el depósito, las devoluciones y la venta. Los datos bibliográficos (autor, materia, colección) llegan de DILVE, la base de datos de libros en venta de los editores. Las distribuidoras suelen tener un ERP propio o uno como Business Central o SAP Business One, y muchas cadenas siguen planificando las novedades en Excel.
Nos conectamos con un usuario que solo puede leer o con exportaciones periódicas. Necesitamos títulos por ISBN, ventas por librería y fecha, entradas en firme y en depósito con su fecha de devolución, devoluciones y stock. No necesitamos datos de tus lectores.
La Ley 10/2007, de la lectura, del libro y de las bibliotecas, obliga en su artículo 9 a quien edita, importa o reimporta libros a fijar un precio de venta al público, que puede oscilar entre el 95 % y el 100 % de ese precio fijo. El artículo 11 permite hasta un 10 % de descuento en el Día del Libro y en ferias del sector, y hasta un 15 % cuando el comprador es una biblioteca, un centro escolar o una universidad. El artículo 10 excluye del precio fijo, entre otros, los libros de texto de Primaria y ESO, los descatalogados y los que llevan al menos dos años desde su última edición y seis meses ofertados.
Para el stock, la consecuencia es clara: en la librería no se puede rebajar libremente un título para darle salida, así que la herramienta principal contra lo que sobra es la devolución a tiempo, y contra lo que falta, el reparto y la reposición. Según el mismo avance de la Federación de Gremios de Editores, las librerías concentran el 40,5 % de la facturación en papel y las cadenas de librerías el 20,1 %. Y según el Mapa de Librerías de España 2023, recogido por El Observador, había 2.792 librerías en diciembre de 2023, un 6,2 % menos que en junio de 2022.
Hace falta: títulos por ISBN con sus datos básicos; ventas por librería y fecha, al menos un año; entradas en firme y en depósito con fecha de devolución; devoluciones; stock por librería; y, para el texto, las listas de colegios de los últimos cursos si las tienes.
Lo que no hace: no elige qué novedades comprar ni sustituye el criterio del librero, no fija precios, no gestiona pedidos de lectores ni la facturación con el distribuidor. Prevé, propone y explica.
Cómo se empieza: volvemos a jugar tus últimos meses con lo que se sabía cada semana y comparamos el reparto, las reposiciones y las devoluciones que habría propuesto el programa con lo que se hizo y con lo que se vendió. Después, uno o dos meses en modo sombra. Si quieres verlo antes, mándanos una exportación de ventas, entradas y devoluciones y te devolvemos un análisis corto.
Una librería tiene dos negocios con dos ritmos: el fondo, que se vende despacio y se repite, y la novedad, que vive pocas semanas. En el fondo, el predictor calcula la venta de cada título en cada librería y avisa antes de que se agote uno que sale todo el año. En la novedad lo reciente pesa más, de modo que en cuanto un título lleva unas semanas a la venta la previsión se ajusta a cómo ha arrancado.
La campaña de texto se aprende con los septiembres anteriores. Cómo funciona por dentro, en la página del predictor de stock.
Un programa de gestión de librería lleva bien el título por ISBN, el albarán del distribuidor y la venta. Lo que no hace es decir cuántos ejemplares de cada novedad tener en cada librería, cuándo devolver para no pagar lo que no se va a vender ni qué fondo se va a agotar. Este programa añade esa capa con un usuario que solo puede leer y explica cada propuesta.
Con títulos parecidos que sí se vendieron: el libro anterior del mismo autor, otros de la misma colección o del mismo género y tipo de lanzamiento, en esa misma librería. La primera previsión es aproximada, y el programa la marca así. Lo que más vale son las dos primeras semanas: si la novedad se vende por encima o por debajo, se corrige y se propone reponer o devolver.
Si están en tu programa (en el albarán de depósito o en la ficha del proveedor), sí. Si no, se cargan en el diagnóstico por proveedor. Con eso, el programa calcula para cada título y librería si se venderá antes de la fecha límite al ritmo actual, y te avisa con semanas de margen.
No cambia la previsión de cantidades, pero sí la conocemos. La Ley 10/2007 obliga al editor a fijar un precio de venta al público, que puede oscilar entre el 95 % y el 100 % de ese precio fijo, con excepciones como el Día del Libro y las ferias (hasta un 10 %) o las ventas a bibliotecas y centros escolares (hasta un 15 %). Los libros de texto de Primaria y ESO están excluidos del precio fijo. El programa no fija precios.
Trabajamos con lo que exporte tu programa de gestión de librería: títulos por ISBN, ventas por librería y fecha, entradas y devoluciones con su proveedor, y stock. Si tienes acceso a la base de datos, nos conectamos con un usuario que solo puede leer. Los datos bibliográficos (materia, colección, autor) se pueden completar con DILVE si tu programa no los tiene.
Sí. Para una distribuidora, cada librería cliente es un punto de venta con su ritmo y su tasa de devolución. El programa prevé ventas y devoluciones de cada cliente, propone el reparto de una novedad y te ayuda a ajustar la cantidad que pides al editor.
Se trata como campaña aparte. El programa cruza las listas de cada colegio con las ventas de cursos anteriores, propone cuánto pedir por título y curso y qué reservar, y en otoño prepara la lista de devolución de lo que no se ha vendido.
Con un año de ventas por título y librería ya se distinguen fondo y novedad y se aprende el ritmo de cada librería. Con dos o tres años, la previsión de novedades mejora, porque hay más lanzamientos parecidos de los que aprender, y la campaña de texto tiene dos cursos de referencia.
Sí, para cadenas de librerías y distribuidoras. Prevé la venta de cada título de fondo en cada librería y propone la reposición, ajusta la novedad con sus primeras semanas y prepara la campaña de texto con los años anteriores. No sustituye el criterio del librero para decidir qué novedades entran.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.