Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada tienda: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias tiendas
Para cadenas de perfumería y droguería, distribuidores de cosmética y marcas con tiendas propias. Miles de referencias con lote y fecha, bases de maquillaje en veinte tonos, novedades cada mes y dos campañas que deciden el año. El programa lee las ventas y el stock por tienda y propone cada semana qué mandar a cada una, sacando primero lo que caduca antes.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada tienda y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada tienda, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada tienda: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Málaga?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada tienda: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 tiendas, 130 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Málaga
Se queda sin Colonia fresca 200 ml el martes. Quedan 1 frascos y vende 4 a la semana.
Propuesta: mandar 12 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Un control de stock para cosmética y perfumería con IA calcula qué mandar a cada tienda de la cadena teniendo en cuenta el lote y la fecha de cada producto, el tono de cada maquillaje y el calendario de campañas. Sirve a cadenas de perfumería y a distribuidores de cosmética que reponen a decenas de tiendas. Saca primero lo que caduca antes, prepara Navidad y el Día de la Madre con la venta de años anteriores y avisa de lo que va a sobrar cuando acaba la campaña.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
Cuando el producto tiene fecha de duración mínima, el programa la sigue lote a lote y propone mandar a cada tienda el lote que caduca antes, a la tienda que lo va a vender a tiempo. Una crema con fecha cercana va a la tienda que vende diez a la semana, no a la que vende una. Lo que no va a venderse antes de la fecha aparece en el panel con semanas de margen, no el día que hay que retirarlo.
Una base de maquillaje en veinte tonos son veinte referencias, y tres de ellas hacen la mitad de la venta. El programa calcula cada tono por separado en cada tienda, porque lo que se agota primero es el tono que más se pide, y una clienta que no encuentra su tono se va con la base de otra marca o a otra tienda.
Los estuches y cofres de regalo se compran meses antes y no se reponen. El programa usa la venta de campañas anteriores por tienda para repartir la carga inicial, vigila la venta de las primeras semanas y propone mover estuches de las tiendas que van lentas a las que van rápidas antes del último fin de semana. Después de la campaña, te dice qué va a sobrar y dónde.
Una fragancia nueva no tiene ventas. El programa la arranca con la venta de lanzamientos parecidos de la misma marca o la misma familia olfativa en cada tienda, y corrige con las primeras semanas. Así el lanzamiento llega con fuerza a las tiendas que venden esa marca y no se queda parado en las que no.
El probador que se abre en tienda sale del stock sin ticket. Si nadie lo apunta, el programa ve una rotura que no es tal o un descuadre en el inventario. Separamos el consumo de probadores y muestras de la venta, para que la previsión cuente solo lo que compra la clienta y la reposición del probador salga aparte.
Panel con todas las tiendas: qué está a cero, qué se acaba esta semana, qué sobra y qué tiene fecha cercana, con el dinero que hay en cada caso. Y la lista de referencias que la marca va a descatalogar, con el stock que queda en cada tienda para decidir a tiempo qué se hace con él.
Leemos ventas por tienda y referencia del TPV, stock y lotes del ERP (Odoo, Business Central, SAP Business One, Sage) y las ventas de la tienda online si la tenéis en Shopify, PrestaShop o WooCommerce. Con un usuario que solo puede leer. El envío aprobado vuelve al ERP como traspaso de almacén.
Lo habitual es un mínimo por referencia y tienda en el ERP, puesto cuando se abrió la tienda o cuando entró la referencia, y una encargada que corrige a ojo lo que ve en el lineal. El almacén central manda lo que pide cada tienda, o lo que el sistema calcula con ese mínimo, y el lote que sale es el que está más a mano.
Así se cuelan tres problemas que en otros sectores no pesan tanto. Lotes con fecha cercana que van a tiendas que no los van a vender a tiempo. Tonos de maquillaje que rompen siempre mientras el resto de la gama ocupa el expositor. Y campañas que se preparan con la intuición del año anterior, con estuches que sobran en enero en unas tiendas y faltan el 22 de diciembre en otras.
El mercado da para equivocarse mucho. Según la radiografía de Stanpa, el sector de perfumería y cosmética superó en España los 11.200 millones de euros en 2024, con el canal selectivo creciendo un 8,3 % y el online un 8 %. Con ese volumen, cada punto de rotura o de producto caducado es dinero que se ve.
En cosmética, la fecha cambia qué lote se manda y a dónde. La AEMPS recuerda que, según el Reglamento 1223/2009, la fecha de duración mínima es obligatoria en los productos que duran menos de 30 meses; los que duran más llevan el periodo después de la apertura (PAO), y todos llevan número de lote de fabricación.
Para el stock eso significa dos tipos de producto. Los que tienen fecha (muchas cremas con activos, algunos solares, productos naturales sin conservantes) se reparten por lote: el que caduca antes, a la tienda que lo va a vender antes. Los que no tienen fecha (la mayoría de perfumes y muchos maquillajes) no caducan en el estante, pero envejecen: un perfume que lleva dos años en el almacén de una tienda es dinero parado y una caja que se ve vieja.
El programa trata cada grupo como lo que es. Con fecha, propone envíos por lote y avisa con semanas de margen de lo que no va a venderse a tiempo en ninguna tienda. Sin fecha, vigila la antigüedad de cada lote en tienda y propone moverlo antes de que se convierta en stock muerto.
Una gama de maquillaje se vende por tonos, y los tonos no se reparten igual. En cada tienda hay tres o cuatro que hacen la mitad de la venta, y cuáles son depende de la clientela. Si el pedido se hace por gama, los tonos que más salen rompen primero. El programa calcula cada tono como una referencia propia, en cada tienda, y la reposición sale tono a tono.
Las novedades son el otro frente. Según Stanpa, en 2024 salieron al mercado español 2.299 lanzamientos de perfume. Cada uno llega sin historia de ventas, y la carga inicial se decide a ojo. El programa la arranca con lanzamientos parecidos (misma marca, misma familia olfativa, mismo rango de precio) en cada tienda y la corrige con las primeras semanas de venta real.
Y luego están los formatos: el perfume de 30, de 50 y de 100 ml, el de viaje, el estuche con loción. Se venden distinto en cada tienda y en cada época del año. El programa los calcula por separado y te enseña cuál canibaliza a cuál cuando llega un formato nuevo.
Las cadenas medianas suelen llevar el almacén y las compras en un ERP generalista (Odoo, Business Central, SAP Business One o Sage) con módulo de lotes, y las ventas en un TPV de comercio en cada tienda. Las marcas con venta propia por internet tienen además una tienda en Shopify, PrestaShop o WooCommerce, que muchas veces tira del mismo almacén.
Nos conectamos a los tres con un usuario de solo lectura: ventas por tienda y referencia del TPV, stock y lotes del ERP, ventas de la web. El envío aprobado vuelve al ERP como traspaso. Si el lote no se registra en la recepción, que pasa a menudo, el programa arranca sin control por fecha y se activa cuando lo empecéis a registrar.
Ventas por tienda, referencia y día. Stock por tienda y en el almacén central, con lote y fecha donde los haya. Entradas de proveedor, para medir los plazos de cada marca. El calendario de campañas y promociones pasadas. Y, si se registran, los consumos de probadores y muestras. Con un año de historia se trabaja; con dos, las campañas salen mucho mejor, porque hay con qué comparar.
Antes de calcular nada entregamos un informe de calidad de datos: referencias sin lote que deberían tenerlo, stocks negativos por probadores que no se apuntan, tonos con códigos duplicados, tiendas que no cuadran. No cargamos datos de clientas ni de fidelización.
No sustituye las obligaciones de etiquetado, de trazabilidad ni de retirada de lotes que la normativa de cosméticos pone a la empresa: ayuda a saber dónde está cada lote, pero la responsabilidad sigue siendo vuestra. No compra a las marcas ni negocia con ellas. No decide el surtido de cada córner, que suele marcar la marca. Y no prevé bien una novedad sin ningún lanzamiento parecido con el que compararla: en ese caso lo dice y propone una carga prudente.
Empezamos con una simulación: el programa vuelve a jugar los últimos meses (si puede ser, una campaña de Navidad entera) con lo que se sabía cada semana, y se compara lo que habría mandado con lo que se mandó. Se mide la rotura, lo que sobró, lo que caducó y el número de envíos. Si no mejora lo que hacéis, se dice ahí.
Después, uno o dos meses en modo sombra con unas cuantas tiendas: la encargada recibe el envío propuesto, decide como siempre y se mide la diferencia. Cuando convence, se extiende a la cadena. Si quieres verlo antes, mándanos un export de ventas y stock por tienda y te devolvemos un informe corto con lo primero que cambiaríamos.
En perfumería mandan las campañas: Navidad y el Día de la Madre concentran buena parte del año en pocas semanas. El predictor aprende esa curva con la venta de años anteriores, tienda a tienda y referencia a referencia, y en las semanas de campaña puede recalcular cada pocos días. Cada tono de maquillaje es una referencia con su propio ritmo en cada tienda.
Lo que tiene fecha pesa como coste de stock parado, y el predictor no manda a una tienda más de lo que puede vender en un tiempo razonable. En las tiendas sin el córner de una marca, sus referencias se vetan con una regla. El método está en la página del predictor de stock.
Un programa de stock general repone con un mínimo y un máximo por referencia. En perfumería eso falla por tres lados: no mira la fecha del lote, trata una gama de veinte tonos como si fuera un producto y no distingue una semana normal de la semana antes de Navidad. Este programa calcula cada tono en cada tienda, saca primero el lote que caduca antes hacia donde se va a vender, prepara las campañas con la venta de otros años y separa probadores de venta, con una frase que explica cada envío.
Según la AEMPS, la fecha de duración mínima solo es obligatoria en los cosméticos que duran menos de 30 meses; los demás llevan el plazo después de la apertura (PAO), que cuenta desde que la clienta lo abre. El programa sigue la fecha de los que la tienen y, en los que no, controla la antigüedad del lote en tienda, para que no se quede un perfume años en el almacén.
Para el control por fecha, sí, o al menos la fecha por entrada. El número de lote va en el envase por obligación del Reglamento 1223/2009, pero no siempre se registra al recibir. En el diagnóstico vemos qué tenéis. Si no hay lote en el ERP, el programa arranca sin control de fecha y se activa cuando empecéis a registrarlo en la recepción.
Con la venta de estuches y fragancias de las campañas anteriores en cada tienda, ajustada por cómo va el año. Propone la carga inicial por tienda, vigila la venta semana a semana desde noviembre y avisa de qué tiendas van a quedarse sin estuches y cuáles van a sobrar, para mover a tiempo. Lo mismo para el Día de la Madre y el verano de los solares.
Sí. El surtido obligatorio de cada marca se fija como regla y el programa no lo toca: calcula cuánto de cada referencia necesita cada tienda para no romper, dentro de ese surtido. Lo que sí te enseña es qué referencias del córner apenas venden en cada tienda, por si quieres hablarlo con la marca.
Los separa de la venta si se registran como consumo interno o con un motivo propio en el TPV. Si hoy no se registran, el programa ve descuadres y te lo dice en el informe de calidad de datos; en ese caso proponemos una forma sencilla de apuntarlos al abrirlos. La reposición de probadores sale como una línea aparte en el envío.
Sí. Leemos las ventas de la tienda online (Shopify, PrestaShop, WooCommerce o lo que uséis) y el programa prevé las dos demandas. Al proponer los envíos a tiendas, reserva lo que la web va a necesitar esa semana, para que no se quede sin stock el producto que más se vende por internet.
En cuanto marcas una referencia como descatalogada, el programa deja de proponer su reposición, te enseña cuánto queda en cada tienda y propone concentrarlo en las que más lo venden. La decisión de liquidar, devolver o mover es tuya; el programa te da los números con tiempo.
Sí. Con la venta por tienda y referencia de varios años prevé cada campaña y propone qué mandar a cada tienda, tono a tono. Lo que más se nota es al cerrar la campaña: al no mandar de más en las últimas semanas, sobran menos estuches cuando ya nadie los compra.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.