Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada furgoneta: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias furgonetas
Un añadido del sistema de control de stock para empresas con técnicos, repartidores o encargados que no van a abrir un panel. Al técnico le llega «a tu furgoneta le quedan 2 condensadores de 35 µF y tienes cuatro avisos de aire esta semana», al almacén la lista de carga con botones de «preparado» y «ha salido», y cualquiera puede preguntar cuánto queda de algo. Lo montamos con Bedel, que lleva más de 18.000 incidencias resueltas por WhatsApp.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada furgoneta y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada furgoneta, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada furgoneta: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Furgoneta 07 · Getafe?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada furgoneta: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 furgonetas, 97 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Furgoneta 07 · Getafe
Se queda sin Condensador 35 µF el miércoles. Quedan 1 uds. y vende 3 a la semana.
Propuesta: mandar 10 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Las alertas de stock por WhatsApp son avisos que el sistema de control de stock envía al móvil de quien tiene que actuar cuando un producto va a agotarse en un sitio, más la lista de envíos del lunes con botones y las respuestas del asistente. Van sobre la plataforma oficial de WhatsApp Business de Meta, con plantillas aprobadas y registro de cada respuesta. Sirven a empresas con técnicos, repartidores o encargados en la calle. Arume lo monta con Bedel.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
Cuando el riesgo de quedarse sin un producto en un sitio pasa del umbral que fijes, llega un mensaje a quien puede hacer algo: el técnico de esa furgoneta, el encargado de esa tienda o compras. Con el producto, lo que queda, cuándo se acaba y lo que propone el sistema. Si todo va bien, no llega nada: un canal que avisa de todo acaba silenciado.
El lunes a primera hora, el almacén recibe la carga de cada furgoneta o cada tienda aprobada, con botones de respuesta rápida: «Preparado», «Ha salido», «Falta algo». Cada pulsación queda registrada en el sistema con la hora y la persona, y compras ve en el panel qué está listo y qué no sin llamar a nadie.
«¿Cuánto gas R32 queda en el almacén?», «¿qué furgoneta tiene termopares?». El mismo asistente de la web contesta por WhatsApp con los mismos permisos: cada persona ve lo suyo. Para quien está en la calle, es la diferencia entre preguntar y no preguntar.
El técnico recibe lo de su furgoneta, el jefe de almacén las cargas, compras los avisos de proveedor y dirección el resumen semanal, si lo quiere. Cada persona se da de alta con su número y acepta recibir los mensajes. Se cambia desde el panel sin tocar nada técnico.
No es un móvil con la aplicación de WhatsApp Business en un cajón del almacén. Se monta sobre la plataforma de WhatsApp Business de Meta, la que permite enviar mensajes desde un sistema, con un número de la empresa, plantillas aprobadas por Meta y registro de cada mensaje.
Los mensajes que salen sin que nadie haya escrito antes (el aviso, la lista del lunes) van en plantillas que Meta revisa y aprueba. Las redactamos contigo, cortas y con los datos justos, y las damos de alta. Si un día cambias el texto, se vuelve a revisar.
Bedel es proveedor tecnológico de la plataforma de WhatsApp Business de Meta y lleva el canal de WhatsApp de residencias de estudiantes, colegios mayores y negocios con local. La parte de WhatsApp de este sistema la montamos con ellos: su experiencia en mensajes que se entregan y se contestan, y nuestro sistema de stock detrás.
Son mensajes que el sistema de control de stock envía por WhatsApp a la persona que tiene que actuar cuando un producto corre riesgo de agotarse en un sitio, junto con la lista de envíos aprobada y las respuestas a las preguntas que se le hacen al asistente. Van desde un número de la empresa, sobre la plataforma oficial de WhatsApp Business de Meta, y cada mensaje y cada respuesta quedan registrados.
Es un añadido, no un producto aparte. Lo que dice cada mensaje sale del sistema: el riesgo calculado con la previsión, la propuesta de envíos que alguien ha aprobado y las cifras que el asistente consulta en tu programa. WhatsApp es el último metro, el que llega al bolsillo de quien conduce la furgoneta o abre la tienda.
En una empresa de servicio técnico de climatización con veinte furgonetas, el stock de cada furgoneta se sabe de dos maneras: el técnico mira el maletero por la mañana o se da cuenta en casa del cliente. El aviso de mínimo del ERP, si existe, llega por correo a compras, que tiene que llamar al técnico. Y la reposición del almacén se pide en un grupo de WhatsApp con fotos de lo que falta.
El grupo funciona en lo inmediato y falla en todo lo demás: no se sabe quién ha recogido qué, los mensajes de hace dos días se pierden entre fotos y nadie puede preguntar «¿qué furgoneta tiene termopares?» y fiarse de la respuesta. Lo que proponemos usa el mismo canal, que la plantilla ya tiene y sabe usar, y le pone detrás los datos y el registro.
Meta tiene dos productos con nombre parecido. La aplicación de WhatsApp Business, que en su propia página describe como pensada para el dueño del pequeño negocio: un perfil de empresa, mensajes de bienvenida y respuestas rápidas, contestando a mano desde el móvil. Y la plataforma de WhatsApp Business, que Meta presenta como sus API de nivel empresa: un sistema envía y recibe mensajes de forma programada, a través de un proveedor o de una integración directa.
Para avisos de stock hace falta la segunda. Un aviso que sale cuando el riesgo pasa del umbral lo envía el sistema, no una persona con el móvil. La plataforma permite además plantillas con datos, botones de respuesta que vuelven al sistema y registro de entrega. El número de la empresa se da de alta en la plataforma, y en el arranque se decide si es uno nuevo o el que ya usáis para atender a clientes.
La documentación de Meta explica la regla principal: cuando una persona escribe o llama al número de la empresa se abre una ventana de atención de 24 horas, que se reinicia cada vez que vuelve a escribir. Dentro de esa ventana se le puede contestar con texto libre, imágenes o mensajes interactivos. Cuando se cierra, solo se pueden enviar plantillas aprobadas, y en todos los casos a personas que hayan aceptado recibir mensajes.
Una plantilla es un texto fijo con huecos para los datos, que Meta revisa y aprueba antes de dejar enviarlo. Cada plantilla tiene que ir en una categoría: autenticación, marketing o utilidad. Los avisos de stock y la lista de carga son mensajes operativos, sin nada promocional, y las redactamos para que encajen en utilidad; la categoría la confirma Meta en la revisión y puede corregirla.
Las plantillas admiten hasta diez botones de respuesta rápida, de hasta 25 caracteres cada uno. Usamos dos o tres por mensaje. Cuando el técnico pulsa «Recogido», la respuesta entra al sistema con su hora, el aviso se cierra y abre una ventana de 24 horas en la que el asistente puede seguir la conversación con texto libre.
El valor del canal depende de que cada mensaje llegue solo a quien puede actuar. Al dar de alta a cada persona se fija qué recibe: el técnico lo de su furgoneta, el encargado lo de su tienda, el jefe de almacén las cargas, compras los avisos que dependen de un proveedor. Un aviso que llega a quince personas no lo atiende ninguna.
El umbral también se fija. Por defecto se avisa cuando el riesgo de quedarse sin un producto antes del siguiente envío pasa del nivel de servicio de esa familia; en piezas críticas, antes. Si un técnico recibe un aviso que no le sirve, puede pulsar «No hace falta», y si pasa varias veces se revisa el umbral de ese producto. Las consultas al asistente respetan los mismos permisos que en la web.
Bedel es un software de comunicación por WhatsApp que atiende a los residentes de residencias de estudiantes y colegios mayores a cualquier hora y en el idioma en que escriben, y pasa a la persona del equipo lo que no debe decidir solo. También trabaja con coliving, apartamentos y negocios con local. Su contador público marca más de 18.000 incidencias resueltas por WhatsApp, y es proveedor tecnológico de la plataforma de WhatsApp Business de Meta, sin intermediarios.
Lo que aporta a este sistema es lo que no se aprende leyendo la documentación: cómo redactar una plantilla para que la aprueben a la primera, cómo se comporta la gente con los botones, qué mensajes se ignoran y cuáles se contestan, cómo se da de alta un número sin perder el que ya se usa. Nosotros ponemos el cálculo de stock, la previsión y el asistente; Bedel pone el canal.
Desde el 1 de julio de 2025, según la documentación de precios de Meta, la plataforma cobra por mensaje entregado, con una tarifa que depende de la categoría de la plantilla y del país del número de destino. Ese coste va aparte del sistema y lo calculamos contigo con tu volumen real de avisos antes de empezar. Como los avisos salen solo cuando hay riesgo, el volumen suele ser bajo.
Meta exige que cada persona haya aceptado recibir los mensajes antes de enviarle nada, y cada una puede darse de baja. Los números de teléfono del equipo son datos personales: se guardan solo para enviar estos mensajes, en servidores de la Unión Europea, y se borran cuando alguien deja de recibirlos. Si los móviles son personales y no de empresa, el uso para el trabajo conviene que lo revise vuestro asesor laboral.
WhatsApp se monta cuando el sistema de control de stock ya está calculando, normalmente al final del arranque o durante el modo sombra. Se elige el número, se redactan y aprueban las plantillas, se da de alta a las primeras personas (un par de técnicos o dos tiendas) y se prueba con avisos reales durante unas semanas antes de abrirlo a todos.
En la demo de 30 minutos por videollamada te enseñamos el aviso, la lista del lunes con sus botones y una consulta al asistente desde el móvil. Si quieres saber antes si tu stock da para avisos útiles, el análisis gratuito te dice qué productos se quedaron a cero, dónde y cuántos días.
Casi todas las empresas con gente en la calle ya usan WhatsApp para el stock: un grupo, fotos del albarán, «¿alguien tiene un termopar?». Funciona hasta que hay que saber quién dijo qué y cuándo. Esto es lo contrario: cada aviso sale del sistema con sus datos, va solo a quien tiene que actuar, las respuestas son botones que quedan registrados y las preguntas las contesta el asistente con las cifras del programa.
No. La aplicación de WhatsApp Business está pensada, como dice la propia Meta, para el pequeño negocio que contesta desde un móvil. Para que un sistema envíe avisos solo, con plantillas y registro, hace falta la plataforma de WhatsApp Business, que es la API. Se usa un número de la empresa dado de alta en esa plataforma; en el arranque vemos contigo si conviene uno nuevo o el que ya tenéis.
Es un mensaje con un texto fijo y huecos para los datos («A tu furgoneta {{1}} le quedan {{2}} de {{3}}»), que Meta revisa antes de que se pueda enviar. Según la documentación de Meta, fuera de la ventana de atención solo se pueden enviar plantillas aprobadas. Las redactamos contigo y las damos de alta nosotros.
Cuando una persona escribe al número de la empresa, se abre una ventana de atención de 24 horas en la que se le puede contestar con mensajes libres. Cada vez que vuelve a escribir, se reinicia. Fuera de esa ventana solo salen plantillas. Por eso las consultas al asistente se contestan con texto libre y los avisos y la lista del lunes van en plantilla.
Las plantillas de Meta admiten hasta diez botones de respuesta rápida, con un máximo de 25 caracteres cada uno. En la práctica usamos dos o tres por mensaje («Preparado», «Ha salido», «Falta algo»), porque más botones se pulsan peor.
Meta cobra por mensaje entregado desde julio de 2025, con una tarifa que depende de la categoría de la plantilla y del país del número de destino. Es un coste aparte del sistema y te lo explicamos con tu volumen real de avisos en el presupuesto del sistema. Los avisos se diseñan para salir solo cuando hay riesgo, así que el volumen es bajo.
Sí. Meta exige que la persona haya aceptado recibir mensajes del número antes de enviarle nada. Cada persona se da de alta con su número y lo acepta, y puede darse de baja cuando quiera. Si los móviles son de empresa, lo gestionáis vosotros; si son personales, conviene que lo revise vuestro asesor laboral.
Bedel es un software de comunicación por WhatsApp, proveedor tecnológico de la plataforma de WhatsApp Business de Meta, que contesta y gestiona incidencias en residencias de estudiantes, colegios mayores, coliving y negocios con local. Ha resuelto más de 18.000 incidencias por WhatsApp. Lo que han aprendido sobre mensajes que se leen y se contestan es lo que pone el canal; el stock lo pone nuestro sistema.
No. Es un añadido del sistema de control de stock: los avisos salen del cálculo de riesgo, la lista del lunes sale de la propuesta aprobada y las respuestas las da el asistente con los datos de tu programa. Sin el sistema detrás, no hay nada que avisar.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.