Para empresas con varios bares

Un predictor de stock que da la venta, el riesgo y el envío de cada producto en cada sitio, y que se comprueba antes de usarlo.

Para empresas que reponen a muchas tiendas, clientes, furgonetas o almacenes y quieren saber, antes de que pase, qué se va a acabar y qué mandar. El predictor es el motor del sistema de control de stock: lee tus ventas y tu stock, prevé la venta de cada producto en cada sitio con su margen de error y de ahí saca el riesgo de rotura y la cantidad a enviar. Lo pruebas con tu histórico antes de contratar.

  • Sin cambiar de programa
  • Lo pruebas con tus datos antes
  • Tus datos en la UE

5,0 en Google · 15 reseñas

Se conecta al programa que ya usas

OdooBusiness CentralSageHoldedSAP Business OneShopifyWooCommercePrestaShopPower BIExcel y CSVGoogle Sheets
Cómo funciona

De tus ventas de cada díaa los envíos de cada semana.

Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada bar y te propone qué mandar. Tú decides.

OdooConexión de solo lectura
Conectado
Ventas por barcada día
Stock por producto8 bares
Envíos y trasladosen camino
Histórico cargado: 24 meses
1 · Conecta

Lee lo que ya tienes

Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.

Riesgo de quedarse a ceroAntes del próximo envío
Esta semana
Alicante
Refresco cola 33 cl
97 %
Cádiz
Agua con gas 33 cl
56 %
Murcia
Zumo de naranja 20 cl
46 %
Málaga
Tónica 20 cl
44 %
2 · Calcula

Sabe cuándo te vas a quedar sin

Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.

Envíos de la semana8 envíos · 248 unidades
Salen el martes
Cádiz24 Agua con gas 33 cl · 24 Zumo de naranja 20 cl
Aprobar
Sevilla9 Cerveza barril 30 l · 6 Vermut 1 l
Aprobar
Málaga48 Tónica 20 cl
Aprobar
3 · Propone

Tú apruebas los envíos

Qué mandar a cada bar, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».

Un sistema completo

Todo lo que hace,en un mismo sitio.

Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.

Envíos

Qué mandar a cada sitio

Cada semana te propone los envíos a cada bar: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.

Asistente

Le preguntas como a una persona

«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Cádiz?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.

El porqué

Cada decisión, explicada

Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.

Simulación

Lo pruebas con tus datos antes

Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.

Panel

Todo el stock de un vistazo

Un mapa de cada producto en cada bar: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.

Seguridad

Solo lee, nunca toca

Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.

Cómo se empieza

Tres pasos.Sin cambiar de programa.

  1. Demo de 30 minutos

    Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.

  2. Simulación con tus datos

    Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.

  3. Arranque

    Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.

Reservar una demo de 30 min

La respuesta corta

Un predictor de stock es un programa que, con tus ventas y tu stock, estima cuánto se venderá de cada producto en cada sitio, con qué probabilidad se acabará antes del siguiente envío y cuánto conviene mandar. Sirve a empresas que reponen a muchas tiendas, clientes o almacenes. Se conecta a tu programa con un usuario de solo lectura y se comprueba con tu histórico (backtest) y en modo sombra antes de usarlo. Propone, y una persona aprueba.

Por , fundador de Arume · Revisado el

Qué hace en predictor de stock.

Predice tres cosas, no una

La venta de cada producto en cada sitio en las próximas semanas, con su banda de error. El riesgo de quedarte sin él antes de que llegue el siguiente envío. Y la cantidad que conviene mandar para que ese riesgo quede en el nivel que has elegido. Son tres respuestas encadenadas: la segunda sale de la primera y la tercera de la segunda.

Trabaja con lo que ya tienes

Se conecta a tu programa con un usuario que solo puede leer: Odoo, Business Central, Sage, Holded, SAP Business One, Shopify, WooCommerce, PrestaShop, Power BI o un Excel o CSV que se actualice. No cambias de programa ni cargas datos a mano cada semana. El predictor vive al lado y le devuelve a tu equipo una lista.

Una banda de error que se comprueba

Cada previsión sale con lo más probable y con su abanico. Un predictor que dice «14» sin decir cuánto puede fallar no sirve para decidir un pedido. La banda se mide contra tu histórico: si dice que en una de cada diez semanas se venderá más de tanto, se cuenta si fue así.

Prueba con tus fechas pasadas antes de contratar

Se repiten semanas de tu historia usando solo lo que se sabía ese día y se compara lo que habría mandado el predictor con lo que se hizo. Es el backtest. Después, uno o dos meses en modo sombra: el predictor propone con datos frescos, tu equipo decide como siempre y al final se comparan los dos.

Cada propuesta con su porqué

Cada línea de la lista de envíos lleva una frase: la venta prevista, el stock de hoy, lo que va de camino, el plazo y el riesgo. Si no entiendes un envío, se lo preguntas al asistente («¿por qué mandas 15?») y te contesta con los datos y de dónde sale cada cifra.

Lo decide una persona

El predictor propone y la persona que compra o reparte aprueba, cambia o descarta. Si cambia una cantidad, queda registrado. No escribe en tu programa sin que alguien lo apruebe, y los datos se alojan en la Unión Europea con copias diarias.

¿Qué es un predictor de stock?

Un predictor de stock es un programa que estima, con tus ventas y tu stock, qué va a pasar con cada producto en cada sitio en las próximas semanas: cuánto se venderá, con qué probabilidad se acabará antes de que llegue el siguiente envío y cuánto conviene mandar. Mira hacia delante, que es lo que no hace un informe de existencias, y lo hace por producto y por sitio, que es lo que no hace una regla única de mínimo y máximo.

Cuando alguien busca «software predictor» o «software de predicción de stock» suele querer eso, aunque el nombre cubre cosas muy distintas, desde una hoja con una media móvil hasta una plataforma de planificación para multinacionales. Esta página va de lo que hace el nuestro: qué predice, cómo se comprueba, qué datos necesita, con qué programas se conecta y para quién merece la pena.

Es el motor del sistema de control de stock de Arume Estudio. Alrededor lleva un panel con el mapa de stock, un asistente al que se le pregunta en lenguaje normal y, como añadido, avisos por WhatsApp. Pero lo que decide si el sistema sirve es el motor, y por eso se puede probar por separado, con tus datos, antes de contratar nada más.

¿Qué predice, exactamente?

Tres cosas encadenadas. La primera es la venta esperada de cada producto en cada sitio, semana a semana, con una banda que dice cuánto puede fallar. La segunda es el riesgo de rotura: se compara esa banda con el stock de hoy, lo que ya va de camino y el plazo del proveedor, y sale la probabilidad de que el producto se acabe antes de poder reponerlo. La tercera es la cantidad: la que deja ese riesgo en el nivel de servicio que has fijado para esa familia.

Un ejemplo con una distribuidora de bebidas que sirve a bares. En el bar de Cádiz quedan 12 cajas de agua con gas, el siguiente reparto sale en cinco días y la venta prevista en ese plazo es de 10 cajas, con una banda del 80 % que va de 6 a 16. Con 12 en el almacén del cliente, el riesgo de quedarse sin ellas ronda el 30 %. Si ese producto tiene un nivel de servicio del 95 %, el predictor propone mandar 6 cajas más en el reparto de mañana en lugar de esperar al del lunes, y escribe el porqué en una línea.

Lo que no prevé es lo que no sale de tus datos: un cliente grande que entra, una promoción que no se ha anotado, un cambio de precio de un competidor. Para eso hay un campo de «lo que sé yo y el sistema no», y lo que apuntes entra en el cálculo de esa semana. Y no decide solo: cada línea la aprueba una persona.

  • Venta esperada por producto, sitio y semana, con banda de error.
  • Riesgo de rotura frente al stock de hoy, lo que va de camino y el plazo del proveedor.
  • Cantidad a enviar para dejar el riesgo en el nivel de servicio elegido.
  • Stock que sobra: lo que, con la venta esperada, no se va a mover en meses.

¿Cómo se comprueba que el predictor acierta?

Con tres pruebas, en este orden. La primera es el backtest, que consiste en volver a predecir semanas pasadas usando solo lo que se sabía cada día. El manual de previsión de Hyndman y Athanasopoulos lo llama validación cruzada de series temporales, o evaluación con origen móvil: hay una serie de conjuntos de prueba, cada uno entrenado solo con datos anteriores, de manera que, en sus palabras, ninguna observación futura entra en la construcción de la previsión. Medir sobre los residuos de un modelo ajustado con todos los datos da resultados demasiado optimistas, y por eso no se hace así.

La segunda prueba es la calibración de la banda. El mismo manual explica que el límite inferior de un intervalo del 80 % es el percentil 10 de la distribución prevista, y que el valor real debería quedar por debajo de él alrededor del 10 % de las veces. Es una comprobación que se hace contando: de todas las veces que el predictor dijo «un 5 % de riesgo», pasó una rotura más o menos en una de cada veinte. Si pasó en una de cada cinco, el predictor es optimista y el stock que salga de él se quedará corto.

La tercera prueba es el modo sombra. Tras el backtest, durante uno o dos meses el predictor propone cada semana con datos frescos y tu equipo decide como siempre. Al final se comparan las dos listas: qué productos habrían roto con cada una y cuánto stock se habría inmovilizado. Solo después se pasa a usarlo de verdad, y la decisión sigue siendo de la persona que aprueba.

  • Error en unidades, ponderado por la venta, contra una referencia simple.
  • Sesgo: si se queda siempre por encima o siempre por debajo.
  • Calibración de la banda: lo que dice que pasará frente a lo que pasa.
  • Roturas y stock inmovilizado que habría habido con cada método, sobre tus semanas.

Qué datos necesita y con qué programas se conecta.

La lista es corta: ventas por producto, sitio y fecha; el stock de hoy y los movimientos de entrada y salida, para reconstruir qué días había producto; los plazos de cada proveedor; y, si existen, las promociones con su fecha. Sin datos de clientes finales. En la guía de qué datos necesita un predictor de stock está el detalle, con los problemas típicos de cada export, y aquí no lo repetimos.

Se conecta con Odoo, Microsoft Dynamics 365 Business Central, Sage, Holded, SAP Business One, Shopify, WooCommerce, PrestaShop, Power BI y con un Excel o CSV que se actualice. En todos los casos con un usuario que solo puede leer, y solo las tablas que se acuerden. La landing de cada programa cuenta qué módulo trae ya de serie y dónde se queda corto, y la guía de Odoo nativo o predictor de stock lo compara con el caso más común.

Con un año de histórico se empieza; con dos, mejor. Si falta historia en un producto nuevo, arranca con la curva de su familia y la banda más ancha, y se estrecha según vende. Antes de predecir nada se entrega un informe de calidad de datos con lo que no cuadra: códigos duplicados, tiendas con huecos, productos sin ventas, semanas con stock negativo.

¿Cómo trata la demanda esporádica y la temporada?

Son los dos sitios donde las previsiones sencillas fallan más. La demanda esporádica es la del producto que pasa semanas sin venderse y de pronto sale, típica de recambios y de referencias caras. El manual de Hyndman y Athanasopoulos avisa de que el método de Croston, el más usado para esas series, no corresponde a ningún modelo estadístico, no da intervalos de predicción y tiene un sesgo conocido. Por eso aquí esas referencias se tratan como probabilidad de venta antes de que el proveedor pueda servir, y no con una media semanal de 0,4 que nadie puede mandar.

La temporada se aprende de todo el catálogo a la vez. La familia de bebidas frías arranca antes en la costa del Mediterráneo que en el interior, y un producto nuevo hereda la curva de su familia desde la primera semana. Las fechas que se mueven de un año a otro, como Semana Santa, entran como fechas y no como semanas fijas del calendario.

Hay un dato que conviene tener claro. En el Estudio de reposición 2026 de Arume, que usa datos sintéticos y públicos, con venta de temporada y cuatro semanas de plazo la reposición por previsión necesitó un 25 % menos de stock que la cobertura fija y un 42 % menos que el mínimo fijo para servir el 95 %. Con venta estable y plazo corto, una cobertura fija bien ajustada funcionó igual de bien. No es un resultado de clientes, sino una simulación abierta que enseña dónde ayuda el predictor y dónde no hace falta.

¿Para quién sirve y para quién no?

Sirve a empresas que mueven producto a muchos sitios y repiten el movimiento cada semana: distribuidores que reparten a clientes, cadenas de tiendas, mayoristas con varios almacenes, empresas con furgonetas que se cargan cada mañana, fabricantes con almacenes regionales, tiendas online con stock en varios puntos. En todas hay una persona que decide qué mandar a dónde, y esa decisión se repite cientos de veces.

No merece la pena si tienes un solo almacén y doscientos productos que conoces de memoria, si vendes casi todo por proyecto y cada pedido es único, o si tu stock es tan barato que sobrar no cuesta nada. En esos casos una buena hoja de cálculo con stock mínimo y máximo hace lo mismo, y te lo decimos en el análisis gratuito antes de proponerte nada.

Para saber en qué lado estás hay una pregunta que lo resume: cuántos pares de producto y sitio gestionas. Con 40 productos y 3 sitios son 120 pares; con 600 productos y 80 sitios son 48.000. A partir de unos pocos cientos de pares nadie los mira todos cada semana, y ahí es donde el predictor ahorra trabajo y evita roturas que se ven tarde.

Lo que no hace.

No adivina lo que nunca ha pasado: una tienda nueva en una ciudad sin historia o un cliente que cambia de proveedor. En esos casos se apoya en lo parecido, dice que la confianza es baja y ensancha la banda. No sustituye a la persona que compra: propone y aprueba un humano. No escribe en tu programa sin permiso: lee con usuario de solo lectura, y el pedido aprobado vuelve por la vía que elijas.

Tampoco es un programa de catálogo con planes. Se monta sobre tu programa, se configura con tus productos y tus plazos y se prueba con tus datos antes de que decidas. Y no hace análisis predictivo de clientes, de marketing ni de recursos humanos: el que hace es el análisis predictivo aplicado a ventas, stock y reposición, que se explica en su propia página.

Cómo se empieza.

El camino más corto es el análisis gratuito: nos mandas un export de ventas y stock (aunque sea un Excel) y te devolvemos qué productos se quedaron sin stock, cuántos días y cuánta venta quedó escondida detrás. Con eso ves si el problema existe en tu caso antes de hablar de nada más.

Si el problema existe, el siguiente paso es la simulación con tus datos: el backtest de arriba, con el informe de error, sesgo y calibración, que es tuyo aunque no sigas. Después, uno o dos meses en modo sombra y, si todo cuadra, el arranque en producción, que lleva entre 3 y 6 semanas. La demo es una videollamada de 30 minutos, en español o en inglés, y es la única llamada a la acción de esta web.

¿Te suena alguno de estos casos?

  • Si repones a muchos sitios y hoy decides con la media de Excel y cada campaña llegas tarde a unos sitios y te sobra en otros. El predictor aprende la temporada de cada zona y la aplica sitio a sitio.
  • Si tu ERP tiene reglas de mínimo y máximo que nadie revisa y el mínimo de hace tres años sigue puesto. Se compara ese mínimo con lo que habría propuesto el predictor sobre tu histórico y se ve qué productos se desviaban.
  • Si tu catálogo mezcla productos que rotan con otros que salen de vez en cuando y no puedes tratarlos igual. Los que salen poco se prevén como probabilidad, no con una media de 0,4 a la semana.
  • Si has probado un módulo de previsión y no te fías del resultado Se mide con tu propia venta contra una referencia sencilla y contra el predictor, con las mismas reglas para los tres, y el informe es tuyo aunque no sigas.
  • Si necesitas que el equipo entienda el porqué de cada pedido Cada propuesta se explica y se puede discutir con números, que es la manera de que alguien la use en vez de ignorarla.

Un predictor que enseña su error en lugar de esconderlo.

Casi todo el software de este tipo se vende con una frase: «mejora la precisión». Aquí se mide antes de que firmes. El predictor se prueba con tus semanas pasadas contra una referencia simple, se publica el error en unidades ponderado por la venta, el sesgo y si la banda acierta lo que promete, y después hay un periodo en sombra. Si en un grupo de productos no mejora a lo que ya haces, ahí no se usa.

  • Venta, riesgo de rotura y cantidad a enviar por producto y por sitio.
  • Banda de error comprobada con tu histórico, no solo una cifra.
  • Backtest con tus fechas y modo sombra antes de usarlo en serio.
  • Lee tu programa con usuario de solo lectura y propone: aprueba una persona.

Fuentes

  1. Hyndman y Athanasopoulos, Forecasting: Principles and Practice (3.ª ed.): validación cruzada de series temporales
  2. Hyndman y Athanasopoulos, Forecasting: Principles and Practice (3.ª ed.): intervalos de predicción
  3. Hyndman y Athanasopoulos, Forecasting: Principles and Practice (3.ª ed.): evaluación de previsiones de distribución
  4. Hyndman y Athanasopoulos, Forecasting: Principles and Practice (3.ª ed.): previsión de recuentos y método de Croston

Para seguir leyendo

Preguntas

Lo que suelen preguntar.

¿Qué es exactamente un predictor de stock?

Un programa que estima, a partir de tus ventas y de tu stock, cuánto se va a vender de cada producto en cada sitio, con qué probabilidad te quedas sin él antes del siguiente envío y cuánto conviene mandar. Se diferencia de un cuadro de mandos en que mira hacia delante, y de una regla de mínimo y máximo en que cada producto y cada sitio tiene su propio cálculo.

¿En qué se diferencia de la previsión de demanda?

La previsión de demanda es la primera pieza: la venta esperada con su banda. El predictor de stock la usa y añade lo que viene después: el riesgo de rotura contra el stock real y el plazo del proveedor, y la propuesta de cantidad. La previsión sola te dice cuánto se venderá; el predictor te dice qué hacer con eso esta semana.

¿Cuántos datos hacen falta para empezar?

Con un año de ventas por producto, sitio y fecha, más el stock o sus movimientos, se puede empezar. Con dos años la temporada se ve dos veces y la banda se estrecha. Si tienes menos, el predictor se apoya en lo que comparten los productos de la misma familia y marca la confianza como baja en cada línea. Antes de prever nada se te entrega un informe de calidad de datos.

¿Cómo sé que acierta antes de pagar por él?

Con el backtest: se repiten tus semanas pasadas con lo que se sabía cada día y se compara con lo que vendiste y con una referencia simple. Se mira el error, el sesgo y la calibración de la banda. Si quieres un adelanto, el análisis gratuito parte de un export tuyo y te devuelve qué productos se quedaron sin stock, cuántos días y cuánta venta quedó escondida.

¿Necesita datos de nuestros clientes?

No. Basta con producto, sitio, fecha y cantidad vendida, el stock y los plazos de cada proveedor. Ni nombres, ni teléfonos, ni direcciones. Si tu export los mezcla, se quitan antes de cargar nada.

¿Sirve para una empresa que vende por encargo o con pocos pedidos grandes?

Menos. Si cada pedido es un proyecto distinto, la venta pasada dice poco de la futura y conviene más una lista de materiales y fechas de obra. El predictor rinde cuando hay muchos movimientos pequeños que se repiten: tiendas, clientes de reparto, furgonetas, almacenes secundarios.

¿Lo vendéis como programa que instalamos nosotros?

No es un programa de catálogo que te llega en una caja. Lo montamos sobre tu programa, lo configuramos con tus productos, tus sitios y tus plazos, y lo probamos con tus datos antes de que decidas. La demo dura 30 minutos por videollamada y enseña el sistema con una empresa de ejemplo.

Sin compromiso

Te lo enseñamos con tus números.

30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.

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