Comparativa
Las reglas de Odoo reponen bien si el mínimo está bien puesto: el predictor sirve para calcular ese mínimo cada semana.
Odoo trae de serie un sistema de reabastecimiento serio: reglas de mínimo y máximo por producto y almacén, un panel de reabastecimiento, días de visibilidad y de horizonte, y un plan maestro de producción. Lo que no trae es el cálculo de esos mínimos a partir de tu histórico. Aquí tienes lo que hace cada pieza según la documentación oficial de Odoo 18, cuándo te basta y cuándo compensa añadir un predictor.
¿Qué son las reglas de reabastecimiento de Odoo?
Las reglas de reabastecimiento de Odoo son la forma en que el programa mantiene el stock previsto de un producto entre un mínimo y un máximo. La documentación de Odoo 18 las describe con esas palabras: una cantidad mínima por debajo de la cual el stock no debería caer y una máxima que no debería superar. Cuando el stock previsto baja del mínimo, Odoo genera un pedido de compra (con la ruta «Comprar») o una orden de fabricación (con la ruta «Fabricar») para volver al máximo.
Cada regla lleva además un múltiplo, que redondea la cantidad a cajas, packs o palés sin pasarse del máximo. Y se definen por producto y por ubicación, así que un mismo artículo puede tener un mínimo en el almacén central y otro en una tienda.
Un detalle que importa: Odoo compara el mínimo con el stock previsto, no con el que hay en la estantería. El stock previsto es el que hay más lo que va a entrar por pedidos ya confirmados, menos lo que va a salir por ventas ya confirmadas. Es una buena idea, porque evita pedir dos veces lo mismo, pero no es una previsión de demanda: solo cuenta lo que ya está firmado.
Automático o manual: quién lanza el pedido.
Cada regla puede ser automática o manual. Las automáticas las ejecuta el planificador, que según la documentación corre por defecto una vez al día, y también saltan cuando una venta confirmada hace caer el stock previsto por debajo del mínimo. Las manuales no generan nada solas: el producto aparece en el panel de reabastecimiento (Inventario, Operaciones, Reabastecimiento) y alguien pulsa «Pedir».
Ese panel es la pantalla diaria de quien compra. Odoo dice que tiene en cuenta los plazos de los pedidos, el stock previsto y los tiempos de entrega, y con el filtro «Por reabastecer» enseña solo lo que hay que pedir. Para muchas pymes es la mejor razón para usar Odoo: la lista de lo que falta sale sola.
Días de visibilidad y días de horizonte.
Son dos ajustes de las reglas que sirven para adelantarse. Los días de horizonte mueven hacia delante la fecha a la que Odoo mira el stock previsto. La documentación da la fórmula: fecha prevista = fecha actual + plazo del proveedor + días de horizonte. Así, si un producto va a bajar del mínimo dentro de diez días, puedes verlo hoy. Según Odoo, están pensados solo para reglas manuales.
Los días de visibilidad sirven para juntar pedidos: cuando un producto ya va a bajar del mínimo, Odoo mira la demanda de los días siguientes y decide si añadir esa cantidad al mismo pedido, para no lanzar dos envíos seguidos al mismo proveedor.
Los dos ajustes trabajan sobre la demanda que Odoo ya conoce, la de los pedidos confirmados. Si tus clientes compran sin pedido previo (en mostrador, en tienda o por reposición a un punto de venta), esa demanda no está en Odoo hasta que ocurre, y ni el horizonte ni la visibilidad pueden verla.
¿Odoo hace previsión de demanda?
Odoo tiene un sitio para la previsión, pero no la calcula. Está en el plan maestro de producción (MPS), dentro de Fabricación. La documentación de Odoo 18 describe su fila de demanda prevista como la estimación del usuario para cada periodo, y dice que sus celdas se rellenan a mano. El plan puede enseñar al lado la demanda real de los pedidos y la de los dos años anteriores, para comparar, pero la cifra prevista la pones tú.
Es una herramienta útil si fabricas y planificas por meses unas pocas decenas de productos terminados. Para reponer cientos de referencias en muchas tiendas o clientes, rellenar a mano una previsión por producto y periodo no es realista, y el MPS no reparte por sitio.
En la tienda de aplicaciones de Odoo hay módulos de terceros que añaden previsión. No los evaluamos aquí: si te planteas uno, pídele lo mismo que a cualquier predictor, que te enseñe con tu histórico qué habría pedido.
Odoo nativo o predictor: la tabla.
Primero lo que hace Odoo de serie; después lo que añade un predictor externo conectado a Odoo.
- Mínimo y máximo: Odoo, los fija el usuario en cada regla; predictor, los calcula por producto y sitio cada semana con la previsión.
- Demanda que ve: Odoo, la de pedidos confirmados; predictor, la venta histórica, con su temporada, y la que se espera aunque nadie la haya pedido aún.
- Previsión: Odoo, a mano en el plan maestro de producción; predictor, calculada, con una banda de lo normal y lo que puede pasar.
- Lanzar el pedido: Odoo, automático por el planificador o con el botón «Pedir»; predictor, propone la lista y el pedido se sigue lanzando en Odoo.
- Agrupar pedidos: Odoo, con los días de visibilidad y el múltiplo; predictor, además decide qué sitios compensa reponer esta semana y cuáles pueden esperar.
- Explicación: Odoo, la regla y el stock previsto; predictor, el porqué de cada cantidad, en palabras.
- Lo que hay que instalar: Odoo, nada, viene de serie; predictor, una conexión con un usuario de solo lectura.
Cuándo bastan las reglas de Odoo.
Bastan cuando la demanda que importa entra en Odoo como pedido antes de que haya que reponer. Es el caso de un fabricante que trabaja contra pedido, de un distribuidor cuyos clientes piden con días de antelación o de un almacén que sirve a su propia tienda online: el stock previsto ya contiene casi todo, y el horizonte y la visibilidad hacen el resto.
También bastan con venta estable. Si un producto vende lo mismo todos los meses, un mínimo bien calculado una vez y revisado de vez en cuando funciona. El trabajo está en calcularlo bien al principio: la venta durante el plazo del proveedor más un stock de seguridad. Tienes cómo hacerlo en la guía de stock mínimo y máximo.
Cuándo compensa un predictor.
Compensa cuando la venta llega sin pedido previo y cambia con el tiempo, porque entonces el stock previsto de Odoo no la ve y el mínimo fijo se queda viejo. Lo vemos sobre todo en estos casos:
- Reposición a tiendas o puntos de venta propios: la venta ocurre en caja, Odoo la conoce después, y cada tienda necesita su mínimo.
- Temporada: un mínimo que vale en marzo deja sin stock en julio, y cambiar cientos de reglas dos veces al año no lo hace nadie.
- Muchas reglas: con 500 productos en 40 ubicaciones son 20.000 reglas, cada una con su mínimo y su máximo.
- Plazos largos: con proveedores a ocho semanas, el horizonte ayuda a ver antes, pero no sabe cuánto se va a vender en esas ocho semanas.
- Quien compra exporta el panel de reabastecimiento a Excel cada semana para corregirlo a ojo.
Cómo conviven Odoo y un predictor.
No hay que elegir. El predictor se conecta a Odoo con un usuario de solo lectura y lee ventas, stock por ubicación, compras con sus fechas reales y la ficha de productos. Con eso calcula la previsión y la propuesta semanal. Como solo lee, no toca tus reglas ni tus pedidos: tú decides si copias los mínimos calculados a las reglas de Odoo y dejas que el planificador siga trabajando, o si usas la lista semanal y lanzas los pedidos y las transferencias en Odoo como hasta ahora.
La primera opción es la más tranquila para empezar: Odoo sigue haciendo lo que ya hace, con mejores números. La segunda tiene sentido cuando repones a muchos sitios y quieres decidir el reparto entero de una vez. Lo tienes con más detalle en la página de control de stock con Odoo. Estos son los datos de Odoo que lee, sin instalar nada en tu Odoo:
- Los movimientos de stock de salida por producto y ubicación, con fecha: son la venta real de cada sitio.
- El stock por ubicación, o los movimientos para reconstruirlo día a día.
- Los pedidos de compra con su fecha de confirmación y la fecha real de recepción, para medir el plazo de cada proveedor.
- La ficha de producto: unidades de medida, múltiplos y proveedores.
- Las reglas de reabastecimiento que tienes hoy, para comparar contra ellas en la simulación.
- Si los tienes, las promociones y los días de cierre de cada sitio.
Un ejemplo con números: la misma regla en dos temporadas.
Un distribuidor de bebidas usa Odoo con una ubicación por cliente de hostelería que tiene stock en consigna. Para el agua mineral en botella de vidrio en un hotel de playa tiene una regla con mínimo 10 cajas, máximo 30 y múltiplo 5. El proveedor sirve en cuatro días. En febrero, el hotel gasta unas 6 cajas a la semana: la regla salta cada tres semanas, repone hasta 30 y nunca se queda corto. Funciona.
En julio, el mismo hotel gasta 25 cajas a la semana. Con un mínimo de 10 y cuatro días de plazo, cuando salta la regla quedan 10 cajas para cuatro días en los que se van a gastar unas 14: se queda corto antes de que llegue el camión. Y al reponer hasta 30, vuelve a saltar en menos de una semana. La regla no ha fallado; el número se ha quedado viejo.
La solución dentro de Odoo es cambiar la regla a mano en junio y otra vez en septiembre, en este cliente y en cada uno de los demás. Un predictor hace ese cambio por ti: en junio ve en el histórico que el verano pasado este hotel multiplicó su consumo por cuatro y propone subir el mínimo a unas 20 cajas y el máximo a unas 50, o mandar dos veces por semana si la ruta lo permite. Las cifras exactas dependen del riesgo que aceptes, y esa decisión sigue siendo tuya.
Dónde encaja Arume.
Somos el predictor de esta comparación. El sistema de control de stock con IA lee Odoo, calcula para cada producto y cada ubicación el riesgo de quedarse sin él y propone cada semana qué mandar y cuánto, con el porqué. Tiene un asistente al que puedes preguntar «¿por qué mandas 15 a la tienda de Valencia?» y contesta con los datos y diciendo de dónde sale cada cifra.
Antes de cambiar nada, la simulación con tus datos compara, en fechas pasadas, lo que habrían hecho tus reglas de Odoo con lo que habría propuesto el sistema. Si tus reglas salen bien, te lo decimos.
Lo que no hace.
No sustituye a Odoo: el stock, las compras, las transferencias y la facturación siguen ahí. No escribe en tu base de datos, porque entra con permiso de solo lectura. No arregla un inventario que no cuadra: si el stock de Odoo no se parece al de la estantería, lo primero es un recuento, y el sistema te enseña qué productos se descuadran más para empezar por ellos. Y no planifica la producción: si fabricas, el plan maestro y las listas de materiales siguen siendo cosa de Odoo.
Preguntas frecuentes
¿Odoo calcula el stock mínimo automáticamente?
No. En las reglas de reabastecimiento el mínimo y el máximo los introduce el usuario. Odoo vigila el stock previsto contra ese mínimo y lanza el pedido, automático por el planificador o a mano desde el panel de reabastecimiento, pero no calcula la cifra a partir de tus ventas.
¿Odoo tiene previsión de demanda?
Tiene un lugar para ella en el plan maestro de producción, donde la demanda prevista se escribe a mano por periodo. Puede enseñar al lado la demanda real y la de los dos años anteriores para comparar. Calcularla a partir del histórico necesita un módulo de terceros o un predictor externo.
¿Qué son los días de horizonte en Odoo?
Días que se suman a la fecha a la que Odoo mira el stock previsto: fecha actual más plazo del proveedor más días de horizonte. Sirven para ver antes que un producto va a bajar del mínimo. Según la documentación, están pensados para reglas manuales.
¿El predictor modifica nuestras reglas de Odoo?
No. Se conecta con un usuario de solo lectura. Te da los mínimos calculados y la propuesta semanal; si quieres que Odoo trabaje con esos mínimos, los copias tú a las reglas.
¿Sirve con Odoo Community o solo con Enterprise?
Las reglas de reabastecimiento están en el módulo de Inventario. El predictor solo necesita leer ventas, stock y compras, así que lo que importa es poder acceder a esos datos con un usuario de solo lectura. Lo comprobamos con tu instalación en la primera llamada.
¿Cuántas reglas de reabastecimiento puede manejar una persona?
Revisar unas decenas cada mes es razonable. Con cientos de productos en varias ubicaciones las reglas se cuentan por miles, y en la práctica se fijan una vez y no se vuelven a tocar. Ese es el punto en que compensa que el cálculo lo haga un sistema.