Para empresas con varios clientes

Control de stock de suministros industriales: pide con lo que van a gastar tus clientes.

Para ferreterías industriales, suministros industriales y distribuidores de EPI, tornillería y consumibles. Decenas de miles de referencias, clientes que gastan lo mismo cada mes y proveedores que tardan semanas en servir. El programa convierte ese consumo repetido en previsión y propone el pedido de cada proveedor con su plazo y su pedido mínimo.

  • Sin cambiar de programa
  • Lo pruebas con tus datos antes
  • Tus datos en la UE

5,0 en Google · 15 reseñas

Se conecta al programa que ya usas

OdooBusiness CentralSageHoldedSAP Business OneShopifyWooCommercePrestaShopPower BIExcel y CSVGoogle Sheets
Cómo funciona

De tus ventas de cada díaa los envíos de cada semana.

Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada cliente y te propone qué mandar. Tú decides.

SageConexión de solo lectura
Conectado
Ventas por clientecada día
Stock por producto8 clientes
Envíos y trasladosen camino
Histórico cargado: 24 meses
1 · Conecta

Lee lo que ya tienes

Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.

Riesgo de quedarse a ceroAntes del próximo envío
Esta semana
Taller Sagunto
Bota S3 talla 43
97 %
Metalúrgica Getafe
Guante nitrilo T9
58 %
Planta Martorell
Spray lubricante
48 %
Conservera Vigo
Disco corte 125 mm
46 %
2 · Calcula

Sabe cuándo te vas a quedar sin

Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.

Envíos de la semana8 envíos · 287 unidades
Salen el martes
Metalúrgica Getafe24 Guante nitrilo T9 · 24 Spray lubricante
Aprobar
Conservera Vigo50 Disco corte 125 mm · 10 Brida nylon 300 mm
Aprobar
Obra Valdebebas20 Tornillo DIN 933 M8
Aprobar
3 · Propone

Tú apruebas los envíos

Qué mandar a cada cliente, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».

Un sistema completo

Todo lo que hace,en un mismo sitio.

Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.

Envíos

Qué mandar a cada sitio

Cada semana te propone los envíos a cada cliente: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.

Asistente

Le preguntas como a una persona

«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Metalúrgica Getafe?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.

El porqué

Cada decisión, explicada

Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.

Simulación

Lo pruebas con tus datos antes

Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.

Panel

Todo el stock de un vistazo

Un mapa de cada producto en cada cliente: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.

Seguridad

Solo lee, nunca toca

Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.

Cómo se empieza

Tres pasos.Sin cambiar de programa.

  1. Demo de 30 minutos

    Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.

  2. Simulación con tus datos

    Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.

  3. Arranque

    Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.

Reservar una demo de 30 min

La respuesta corta

Un control de stock para ferretería industrial y suministro industrial convierte el consumo repetido de tus clientes (guantes, discos, tornillería, EPI) en previsión, y propone el pedido de cada proveedor con su plazo y su pedido mínimo. Clasifica decenas de miles de referencias entre las que rotan, las esporádicas y las paradas, reparte las tallas de EPI según lo que se vende de verdad y explica por qué entró cada parte del stock muerto.

Por , fundador de Arume · Revisado el

Qué hace en suministros industriales.

El consumo de cada cliente industrial, previsto

El taller de calderería gasta cada mes una caja de discos de corte de 125, dos de guantes de nitrilo y un bidón de taladrina. La fábrica de muebles, sus brocas y su tornillería de siempre. El programa aprende ese consumo cliente a cliente y suma lo que viene, en vez de esperar a que el stock general baje del mínimo.

Caja y unidad en la misma cuenta

Compras la tornillería DIN 933 en cajas de 200 y la vendes por cajas a la fábrica y suelta en el mostrador. El programa convierte todo a la misma unidad, sabe cuántas cajas hay abiertas y calcula el pedido en la unidad en que te sirve el proveedor, no en la que vendes.

Pedido por proveedor, con su mínimo y sus portes

El fabricante de herramienta alemán sirve en tres semanas y paga portes a partir de un importe; el importador de tornillería, en seis; el mayorista de EPI, en dos días. El programa agrupa lo que toca pedir a cada proveedor, completa hasta el pedido mínimo con lo que más pronto vas a necesitar y te avisa cuando no compensa adelantar.

Tallas de EPI repartidas como se venden

Las botas de seguridad del 42 al 44 salen solas; la del 38 y la del 47, de higos a brevas. Guantes, ropa de alta visibilidad y calzado se prevén talla a talla con lo que de verdad se vende, para que el pedido no salga en curva de catálogo y te deje cajas del 47 en la estantería.

Los pedidos de obra no se aprenden como consumo

Una constructora compra 3.000 tacos químicos una vez para una obra. Si el programa lo aprendiera como demanda, el mínimo de esa referencia subiría para siempre. Las compras puntuales grandes se marcan aparte y no se repiten en la previsión salvo que vuelvan a pasar.

Stock muerto con su origen

La lista de lo que lleva meses sin salir, en euros, con algo que suele faltar: por qué entró. La herramienta que se compró para un cliente que no volvió, la referencia que el fabricante descatalogó, el pedido de obra que se canceló. Con el origen se decide mejor qué devolver, qué ofrecer y qué dejar de comprar.

Conectado a tu programa de gestión

Las ventas por cliente, el stock y las entradas salen de donde estén: Sage, Odoo, el programa de gestión de ferretería que uses o su export a Excel. La propuesta de pedido vuelve a tu sistema como pedido a proveedor. No cambias de programa ni recuentas el almacén.

Un catálogo de decenas de miles de referencias y una sola persona pidiendo.

Una ferretería industrial mediana tiene entre 15.000 y 50.000 referencias dadas de alta: tornillería en todas las métricas y calidades, herramienta de mano y eléctrica, abrasivos, adhesivos, EPI en todas sus tallas, consumibles de soldadura, química de mantenimiento. Las tarifas de los proveedores suman muchas más. Y quien decide qué pedir suele ser una persona, dos como mucho, que además atiende el mostrador y el teléfono.

Con ese volumen nadie revisa referencia a referencia. Se pide lo que se ve que falta, lo que un cliente ha reclamado y lo que el comercial del proveedor sugiere cuando pasa. Los mínimos de la ficha se pusieron al dar de alta el artículo y casi nunca se han tocado. El resultado se conoce bien en el sector: roturas en lo que más sale y estanterías llenas de lo que no sale.

Un control de stock de ferretería con IA no sustituye a esa persona. Le pone delante cada semana la lista corta de lo que de verdad hay que pedir, con la cantidad calculada y el porqué, y la lista de lo que está parado.

Tus clientes industriales repiten. Eso es oro.

A diferencia de una tienda, buena parte de las ventas de un suministro industrial son de clientes que repiten: el taller de mecanizado, la empresa de mantenimiento, la fábrica del polígono, la constructora con obras abiertas. Compran cada mes casi lo mismo: discos de corte y de desbaste, brocas de metal duro, guantes, gafas, tapones, cinta americana, sprays de mantenimiento.

Ese consumo repetido es la demanda más fácil de prever que existe, y casi ningún almacén la usa. El programa la detecta cliente a cliente: qué referencias compra con ritmo estable, cada cuánto y en qué cantidad. Ese consumo se prevé aparte y se suma a la venta de mostrador, que es más irregular. Al calcular el pedido al proveedor ya cuenta con lo que va a gastar cada cliente fijo en las próximas semanas.

Hay un efecto añadido: cuando un cliente fijo deja de comprar una referencia que compraba cada mes, el programa lo nota. Puede que haya cambiado de proveedor para ese producto, y es algo que tu comercial querrá saber antes de que pase con el resto.

Caja, bolsa, unidad, metro.

El mismo tornillo DIN 912 M6x20 de calidad 8.8 se compra en cajas de 200, se vende por cajas a la fábrica y suelto en el mostrador. El cable se compra en bobinas de 100 metros y se vende por metros. Las bridas, en bolsas de 100. Si el programa de gestión no lleva bien las conversiones (y muchos no), el stock que dice tener no se parece al que hay.

En el diagnóstico se carga la tabla de conversiones de cada referencia y se cuenta todo en la unidad mínima. Las ventas sueltas restan de la caja abierta y las ventas por caja, de las cerradas. El pedido sale en la unidad en que sirve el proveedor, redondeado a cajas o bobinas completas. Es un trabajo pesado de hacer una vez y que luego no hay que repetir.

Proveedores que tardan semanas, cada uno con sus reglas.

En suministro industrial conviven proveedores muy distintos. El mayorista de la zona sirve en 24 o 48 horas. El fabricante de herramienta europeo, en dos o tres semanas. La tornillería de importación, en seis u ocho, y en contenedor. Cada uno con su pedido mínimo, su importe para portes pagados y sus descuentos por volumen.

Con plazos así, un mínimo fijo en la ficha no sirve: cubre bien la referencia que llega en dos días y se queda corto con la que tarda dos meses. El programa calcula, para cada referencia, la demanda prevista hasta que pueda llegar el siguiente pedido de su proveedor, con el plazo real medido en tus pedidos pasados. Y agrupa por proveedor.

  • Lo que hace falta pedir ya a cada proveedor para no romper antes de que llegue.
  • Si no llegas al pedido mínimo o a los portes pagados, qué referencias convendría adelantar y lo que cuesta tenerlas antes.
  • Qué referencias tienen otro proveedor más rápido, por si el principal se retrasa.
  • El aviso de las referencias de importación con semanas de margen, no cuando ya no hay remedio.

EPI: el problema de las tallas.

Un modelo de bota de seguridad se vende en diez tallas, del 38 al 47, y no se venden igual: las del centro salen solas y las de los extremos, de vez en cuando. Si el pedido se hace por modelo y el reparto lo pone la curva del fabricante, en unos meses tienes cajas del 38 y del 47 y te falta el 43. Lo mismo pasa con guantes, chaquetas y pantalones de alta visibilidad. Y tu cliente no puede conformarse con la talla que haya: la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales (artículo 17) le obliga a dar a su plantilla equipos de protección adecuados, y el Real Decreto 773/1997 (artículo 5) pide que se adecúen a quien los lleva.

El programa trata cada talla como una referencia y aprende su reparto con tus ventas, que dependen de tus clientes: una plantilla de taller no tiene las mismas tallas que una de limpieza. Al pedir un modelo, la cantidad se reparte por tallas según lo que se vende de verdad, y las tallas que llevan meses sin moverse se marcan para no reponerlas por inercia.

Cuando un cliente grande homologa un modelo nuevo de bota o de guante para toda su plantilla, el cambio se carga a mano una vez: el programa pasa la historia del modelo viejo al nuevo y deja de pedir el viejo cuando se agota lo que queda.

Stock muerto: saber por qué entró.

Todas las ferreterías industriales tienen una parte del almacén que no se mueve. La diferencia está en saber por qué. Hay referencias que se compraron para un cliente que dejó de venir, otras que el fabricante sustituyó por un modelo nuevo, pedidos de obra que se cancelaron con el material ya en casa y compras que se hicieron para llegar a un mínimo y nunca se vendieron.

El programa da la lista en euros y por antigüedad, cruzada con el origen de cada entrada cuando se puede reconstruir: el cliente para el que se pidió, el proveedor, la fecha. Con eso la decisión es más fácil: lo de un cliente concreto se le ofrece, lo descatalogado se negocia con el proveedor, lo que entró para llegar a un mínimo se deja de pedir así. Y las compras grandes y puntuales de una obra se marcan para que no vuelvan a subir el mínimo.

Lo que hace falta de tus datos y cómo se empieza.

Las ventas por referencia, cliente y fecha (albaranes y tickets de mostrador); el stock de hoy; los pedidos a proveedor con fecha de pedido y de recepción; y las conversiones de unidades si las tenéis. Con un año de ventas ya se clasifica el catálogo entero y se prevé el consumo de los clientes fijos. Datos de contacto de los clientes no hacen falta: con un código basta.

Primero va el diagnóstico: limpiamos datos, cuadramos unidades y el programa vuelve a jugar tus últimos meses sin conocer el futuro, para compararse con los pedidos que hicisteis. Después, uno o dos meses en modo sombra. Si prefieres verlo antes de hablar, mándanos un export de ventas y stock y te devolvemos un informe corto: cuántas referencias no se mueven, cuánto dinero suman y qué clientes fijos te están comprando menos que hace un año.

Cómo usa el predictor de stock el consumo de tus clientes.

En suministro industrial muchos clientes compran lo mismo cada pocas semanas. El predictor aprovecha esa repetición: calcula el ritmo de cada referencia en cada cliente, da más peso a lo reciente (por defecto, lo de hace seis meses cuenta la mitad que lo de hoy) y señala al cliente que empieza a comprar menos de lo habitual. Con eso, el plazo de reposición y los múltiplos de compra de cada referencia, propone el pedido a proveedor.

Lo que compras por caja y vendes por unidad se cuadra con las unidades por bulto de la ficha. Para la tornillería que sale a rachas, la previsión es una distribución y no una media. Lo contamos entero en la página del predictor de stock.

¿Te suena alguno de estos casos?

  • Si eres ferretería industrial con clientes fijos de taller y fábrica y sabes que cada mes van a pedir lo mismo, pero el pedido al proveedor lo sigues haciendo cuando ves el hueco en la estantería.
  • Si distribuyes EPI a empresas y cada temporada te sobran tallas raras y te faltan las comunes. Aquí el reparto de tallas sale de lo que vendes tú, no de la curva del fabricante.
  • Si trabajas con proveedores de importación que tardan semanas y un error en el pedido de marzo se paga en mayo. El programa calcula con el plazo real de cada uno y te avisa con tiempo de lo que se va a acabar.
  • Si tienes más de 20.000 referencias y no sabes cuáles rotan El diagnóstico clasifica todo el catálogo por lo que sale y en qué cantidad, y deja a la vista las que llevan un año quietas.
  • Si tienes mostrador, reparto a empresas y tienda online y las tres ventas tiran del mismo almacén. El programa las prevé por separado y pide para la suma, con el consumo fijo de los clientes por delante.
  • Si el mínimo y el máximo de cada referencia los puso alguien hace años Se recalculan con tu histórico, referencia a referencia, y se revisan cada temporada en lugar de quedarse fijos en el programa.

Para catálogos enormes y clientes que repiten.

Un programa de gestión de almacén de ferretería lleva bien la entrada, la salida y la ubicación. Para pedir, usa el mínimo que alguien escribió en la ficha. Este programa se añade y calcula ese pedido con lo que sabe tu histórico: qué gasta cada cliente, cada cuánto, qué tarda cada proveedor y qué referencias ya no hay que reponer. Y cada línea lleva su porqué.

  • Consumo previsto por cliente industrial, no solo por referencia.
  • Unidades de compra y de venta en la misma cuenta: caja, bolsa, unidad, metro.
  • Pedido agrupado por proveedor con su plazo real y su pedido mínimo.
  • Se prueba con tu histórico antes de usarlo en vivo, y el código queda a tu nombre.

Fuentes

  1. BOE: Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales (artículo 17)
  2. BOE: Real Decreto 773/1997, sobre utilización de equipos de protección individual (artículos 3 y 5)

Para seguir leyendo

Preguntas

Lo que suelen preguntar.

Tenemos clientes que piden lo mismo todos los meses. ¿El programa lo aprovecha?

Es lo primero que busca. Cuando un cliente compra las mismas referencias con un ritmo estable, su consumo se prevé por separado y se suma al resto. Así el pedido al proveedor ya cuenta con lo que va a gastar la fábrica de enfrente el mes que viene, y no espera a que el hueco aparezca en la estantería.

Compramos en caja y vendemos por unidad. ¿Cómo lo cuenta?

En el diagnóstico se carga la tabla de conversiones de cada referencia: unidades por caja, por bolsa, por palé, metros por rollo. Todo se cuenta en la unidad mínima y el pedido sale en la unidad del proveedor. Si una caja está abierta en el mostrador, se cuenta lo que queda dentro.

¿Tiene en cuenta el pedido mínimo y los portes de cada proveedor?

Sí. Cada proveedor lleva su plazo real (medido con tus pedidos pasados), su pedido mínimo y su importe para portes pagados. Cuando toca pedirle, el programa propone las referencias que hacen falta y, si no llegas al mínimo, te enseña qué adelantar de lo que vas a necesitar pronto y lo que cuesta tenerlo antes.

¿Cómo trata una compra grande de una sola vez para una obra?

Se detecta como compra puntual por su tamaño respecto al consumo normal de ese cliente y esa referencia, y se marca aparte. No sube el mínimo ni se repite en la previsión. Si el mismo cliente vuelve a hacerla cada temporada, entonces sí se aprende como temporada.

Con 40.000 referencias, ¿no es demasiado?

El programa no trata las 40.000 igual. Primero clasifica el catálogo: las que rotan con regularidad reciben previsión y pedido; las que salen de vez en cuando, un cálculo de riesgo; las que no salen en un año, una lista de stock muerto en euros. Lo que se repasa cada semana es una lista corta, ordenada por lo que se pierde si no se pide.

¿Sirve para EPI con tallas?

Sí. Cada talla se trata como una referencia y su reparto se aprende con tus ventas. En el pedido, la cantidad total del modelo se reparte por tallas según lo que se vende de verdad, y las tallas que llevan meses sin salir se marcan para no volver a pedirlas por inercia.

¿Funciona con nuestro programa de gestión de ferretería?

Casi todos los programas de gestión de ferretería y de suministro industrial exportan ventas, stock y pedidos a proveedor a Excel o CSV, y con eso se empieza. Si usáis Sage u Odoo, nos conectamos directamente. En el diagnóstico se mira qué se puede sacar del vuestro y se elige la vía más corta.

¿Cuánto cuesta?

Por fases, con precio cerrado después del diagnóstico de datos, que es cuando se sabe cuántas referencias hay que limpiar y qué hay que conectar. La primera fase (diagnóstico y prueba con tu histórico) es la que dice si compensa seguir, y sus resultados son tuyos aunque no sigas.

¿Sirve un predictor de stock para suministros industriales?

Sí, sobre todo si tus clientes repiten consumo de EPI, abrasivos o tornillería. Con las ventas por cliente y referencia prevé lo que van a pedir en las próximas semanas, separa lo que rota de lo que sale de vez en cuando y propone el pedido a proveedor con su plazo. Tu equipo de compras aprueba cada línea.

Sin compromiso

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