Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada hotel: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varios hoteles
Para cadenas hoteleras y grupos con varios hoteles. Un economato que sirve a cocina, bares, pisos y minibar; amenities y lencería que se cuentan por habitación; alimentos y bebidas que dependen de cuántos clientes hay y en qué régimen; y hoteles de temporada que abren y cierran. El programa lee las reservas del PMS y el consumo de cada hotel, y propone cada semana qué pedir a cada proveedor o mandar desde el almacén central, con el porqué de cada línea.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada hotel y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada hotel, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada hotel: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Benidorm?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada hotel: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
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Hoy
Envíos de esta semana
8 hoteles, 469 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Benidorm
Se queda sin Kit amenities baño el martes. Quedan 2 cajas y vende 8 a la semana.
Propuesta: mandar 14 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Un control de stock para hoteles calcula, con la ocupación prevista de cada hotel, cuánto necesita el economato de alimentos y bebidas, de amenities, de lencería y de productos de limpieza, y qué pedir a cada proveedor o mandar desde el almacén central de la cadena. Sirve a cadenas hoteleras y a grupos con varios hoteles. Lee las reservas del PMS, separa el bufé del servicio a la carta, prepara la apertura de temporada y enseña el stock parado y la merma de cada hotel en euros.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
Cuántos cafés, cuántos kilos de fruta del bufé y cuántos kits de baño gasta un hotel depende de cuántas personas duermen, en qué régimen y cuántas noches. El programa lee las reservas del PMS para las próximas semanas, aprende el consumo por cliente y noche de cada familia en cada hotel y calcula el economato de la semana con esa ocupación, no con la media del año pasado.
Gel, champú, kit dental, gorro de ducha, zapatillas: cada categoría de habitación tiene su dotación, y la suite no gasta lo mismo que la doble estándar. El programa calcula la reposición de amenities con las habitaciones ocupadas de cada tipo y la dotación que fijes, y te enseña la diferencia entre lo que debería haberse gastado y lo que salió del economato.
Una sábana está en la cama, en la lavandería, en el office de planta o en el almacén. El programa lleva los juegos de lencería por hotel en cada estado, los compara con los juegos por cama que fije el hotel, prevé las bajas por desgaste y te avisa con tiempo de cuándo pedir reposición antes del pico de ocupación.
El bufé del desayuno, el restaurante a la carta, el bar de la piscina, el room service y el minibar gastan del mismo economato pero no igual. El programa separa el consumo de cada punto de venta, prevé cada uno con su ocupación y su régimen (solo alojamiento, media pensión, todo incluido) y propone el pedido a cada proveedor con su plazo.
Un hotel de costa que abre en marzo necesita un economato entero en dos semanas, y el que cierra en noviembre no debería quedarse con producto que caduca en invierno. El programa calcula el pedido de apertura con la ocupación prevista de las primeras semanas y, antes del cierre, propone ir bajando el stock y traspasar lo que sobre a los hoteles que siguen abiertos.
Si la cadena tiene un almacén central, el programa propone qué mandar desde él a cada hotel y qué pedir directo al proveedor local (pan, fruta, pescado). Agrupa las necesidades de todos los hoteles por proveedor para llegar a mejores pedidos, y te enseña lo que cuesta de más cada urgencia.
Botellas de vino que llevan un año en la bodega de un hotel, cajas de amenities de una marca que ya no se usa, producto de cocina que caduca. El programa enseña cada semana el stock parado y la merma por hotel y familia, a precio de coste, para decidir antes de que se pierda.
En la mayoría de hoteles, el economato se repone con un stock máximo por artículo que fijó el jefe de economato o el de compras, un recuento semanal o mensual y la experiencia de cada temporada. Cocina pide lo suyo, pisos lo suyo y el bar lo suyo. Cuando la cadena tiene varios hoteles, cada uno suele llevarlo a su manera, y comparar entre ellos es casi imposible.
El fallo llega en las semanas que no se parecen a la media: un grupo grande que entra el jueves, un puente con el hotel lleno, una apertura de temporada. O en la otra dirección: un hotel que cierra en noviembre con la cámara llena y producto que caduca en invierno. Las reservas que lo anunciaban estaban en el PMS desde hacía semanas; el economato no las miraba.
Un control de stock para hoteles es una previsión del consumo de cada familia del economato (alimentos, bebidas, amenities, lencería, limpieza, minibar) por hotel y por semana, calculada con la ocupación prevista y el régimen de las reservas, que se convierte en una propuesta de pedido a cada proveedor o de envío desde el almacén central. A diferencia de un stock máximo fijo, sube y baja con las reservas.
El programa aprende de tu histórico el consumo por cliente y noche de cada familia en cada hotel y punto de venta. Con las reservas de las próximas semanas calcula lo que se va a gastar y propone qué pedir, cuánto y cuándo, con el porqué de cada línea.
Según la Coyuntura Turística Hotelera del INE, los hoteles españoles registraron 366,7 millones de pernoctaciones en 2025, un 1,0 % más que en 2024 y un nuevo máximo. De media se cubrió el 61,6 % de las plazas ofertadas, y el 67,2 % los fines de semana. Canarias reunió el 26,0 % de las pernoctaciones de no residentes, Illes Balears el 23,8 % y Cataluña el 17,9 %.
Para el economato, la cifra que importa es la diferencia entre la media y el pico. Un hotel al 60 % de media que está al 95 % en agosto y al 30 % en noviembre no puede tener el mismo stock todo el año. Y la diferencia entre el día laborable y el fin de semana obliga a pedir el jueves para lo que se va a gastar el sábado. Por eso el programa no trabaja con medias: trabaja con las reservas de cada semana y de cada hotel.
Las amenities son un consumo casi mecánico: cada habitación ocupada gasta su dotación, que depende de la categoría y de si es entrada, estancia o salida. Aun así, en muchos hoteles el consumo real del economato no cuadra con las habitaciones ocupadas, y nadie sabe si es porque se repone de más, porque se lleva o porque se registra mal. El programa calcula lo que debería haberse gastado y lo compara con lo que salió.
La lencería es distinta: no se gasta, circula. Una parte está en las camas, otra en la lavandería (propia o externa), otra en el office de planta y otra en el almacén. Cuando la ocupación sube, los juegos no dan para todo y el plazo de la lavandería empieza a mandar. El programa lleva los juegos por estado en cada hotel, prevé las bajas por desgaste y avisa de cuándo pedir reposición antes del pico.
Un cambio que viene: el Reglamento (UE) 2025/40 de envases, aplicable desde el 12 de agosto de 2026, prohíbe en su artículo 25, a partir del 1 de enero de 2030, introducir en el mercado los formatos de su anexo V. Entre ellos, el punto 5: envases de un solo uso de productos cosméticos, higiénicos y de aseo para el sector del alojamiento destinados a una reserva individual, como las botellitas de champú o de crema y las bolsitas con pastillas de jabón. Si el cambio a dispensadores está en tus planes, el programa te ayuda a agotar lo viejo sin comprar de más. La obligación es de tu empresa y conviene confirmarla con tu asesor.
El consumo de cocina y bar en un hotel depende del régimen. Con solo alojamiento, el desayuno es casi todo; con media pensión, el bufé de la cena pesa; con todo incluido, la bebida y el snack se disparan. El programa separa cada punto de venta y cada régimen, aprende su consumo por cliente y noche y lo aplica a las reservas de la semana.
La Ley 1/2025, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, obliga en su artículo 6 a todos los agentes de la cadena alimentaria a tener un plan de prevención de las pérdidas y el desperdicio, salvo las microempresas y los establecimientos de hostelería o restauración de hasta 1.300 m² (con la salvedad de los que, bajo un mismo NIF, superen en conjunto esa superficie). Esas medidas se aplican desde un año después de su publicación en el BOE del 2 de abril de 2025. Su artículo 8 obliga a la hostelería a facilitar que el cliente se lleve lo que no ha consumido, salvo en el bufé libre.
Para el stock, eso hace del bufé el sitio donde más se mide la merma. Si registráis lo que se retira, el programa enseña la merma por servicio y por familia en euros y ajusta la previsión del día siguiente. Y si el bufé cambia de oferta, la información de alérgenos de cada plato tiene que seguir disponible: según AESAN, el artículo 44 del Reglamento (UE) 1169/2011 la hace obligatoria también en los alimentos no envasados. El programa no la gestiona, pero sí puede avisar cuando un cambio de proveedor cambia un ingrediente.
Los hoteles de temporada tienen dos momentos críticos. En la apertura, hay que montar un economato entero en pocos días, con la ocupación de las primeras semanas todavía incierta. En el cierre, hay que llegar al último día sin producto que caduque en invierno y sin bodega parada.
El programa calcula el pedido de apertura con las reservas y con las aperturas de años anteriores, y lo reparte en entregas para no llenar la cámara el primer día. Antes del cierre, propone bajar el stock semana a semana y traspasar a los hoteles que siguen abiertos lo que no se va a gastar. Si la cadena tiene almacén central, el traspaso se planifica con su camión.
Las reservas viven en el PMS del hotel. Las compras y el economato, en un programa de compras y almacén específico de hostelería o en un ERP como SAP Business One o Business Central. Muchas cadenas medianas siguen llevando parte del economato en hojas de cálculo, sobre todo la lencería y las amenities.
Nos basta con la ocupación prevista por hotel, día, tipo de habitación y régimen, los consumos o salidas del economato por familia y punto de venta, el stock y los pedidos a proveedores. Si el programa tiene acceso directo, nos conectamos con un usuario que solo puede leer. No leemos datos personales de los huéspedes.
Hace falta: una temporada de consumos por hotel y familia (mejor dos), la ocupación de esos días, el stock y los pedidos con sus fechas, y, si existen, los recuentos de lencería y el registro de merma del bufé. Las dotaciones de amenities por categoría las fijas tú.
Lo que no hace: no gestiona reservas ni precios, no hace los escandallos de la carta ni la ficha de alérgenos, no lleva la lavandería ni negocia con los proveedores. Propone y explica; el jefe de economato o de compras decide.
Cómo se empieza: volvemos a jugar tu última temporada con lo que se sabía cada semana y comparamos lo que habría propuesto el programa con lo que hiciste, hotel a hotel. Después, uno o dos meses en modo sombra. Si quieres verlo antes, mándanos una exportación de consumos y ocupación y te devolvemos un análisis corto: qué hotel gasta de más por cliente y noche, qué te faltó en los picos y qué tienes parado.
En una cadena hotelera la temporada lo marca casi todo: un hotel de costa consume en agosto lo que en febrero no ve. El predictor aprende esa curva con el consumo de cada hotel, semana a semana, agrupando los hoteles parecidos para que uno recién incorporado no dependa de su poca historia. Con el plazo de cada proveedor o del almacén central, propone qué mandar a cada economato.
En la apertura de temporada puede revisarse cada pocos días, y un hotel que cierra en invierno se da de baja en la ficha para que no reciba nada. El método completo, en la página del predictor de stock.
Los programas de compras de hotel llevan bien el pedido, la recepción y el precio del proveedor, y el PMS lleva bien las reservas. Lo que casi nunca hace nadie es cruzar las dos cosas. Este programa usa la ocupación prevista de cada hotel para calcular el economato de la semana, separa cada punto de venta, lleva la lencería en circulación y prepara la apertura y el cierre de temporada.
La página de hostelería está pensada para restaurantes y bares, donde el centro es el escandallo y la caja. En un hotel el centro es la ocupación: cuántas personas duermen, en qué régimen y cuántas noches. De ahí sale el consumo de cocina, pero también el de amenities, lencería, limpieza y minibar, que en un restaurante no existen.
Necesitamos leer la ocupación prevista por hotel, día, tipo de habitación y régimen. Casi todos los PMS lo exportan o tienen una conexión de solo lectura. Si no se puede, empezamos con el informe de ocupación que ya sacáis cada semana. No leemos datos personales de los clientes: solo cifras de ocupación.
Con tu histórico: cuánto salió de cada familia del economato los días con una ocupación y un régimen parecidos. De ahí aprende el consumo por cliente y noche y lo aplica a la ocupación prevista. Si registráis lo que se retira del bufé, el programa enseña también la merma en euros y por servicio.
Sí. Las amenities se calculan con las habitaciones ocupadas de cada categoría y la dotación que fijes. La lencería, con los juegos en circulación de cada hotel, los juegos por cama que quieras tener y las bajas por desgaste. Así sabes antes del verano cuánto pedir y cuándo.
El Reglamento (UE) 2025/40 de envases prohíbe desde el 1 de enero de 2030 introducir en el mercado envases de un solo uso de productos cosméticos, higiénicos y de aseo para el sector del alojamiento destinados a una reserva individual, como las botellitas de champú. Si vas a cambiar a dispensadores, el programa te ayuda a calcular el stock de lo viejo para no quedarte con cajas que no podrás usar. Confirma con tu asesor cómo te afecta.
Nos conectamos a SAP Business One, Business Central o al programa de compras y almacén que uséis, con un usuario que solo puede leer, o partimos de las exportaciones de consumos, stock y pedidos por hotel. La propuesta vuelve como pedido de compra, traspaso desde el central o lista para el jefe de economato.
Con una temporada completa de consumos por hotel y su ocupación ya se calcula el consumo por cliente y noche de las familias principales. Con dos temporadas, el programa aprende mejor la apertura, los picos y el cierre. Si tenéis menos, arranca con reglas sencillas y marca la confianza baja en cada línea.
Sí, para cadenas y grupos con varios hoteles. Con el consumo de cada hotel (salidas del economato o compras) prevé lo que va a gastar en las próximas semanas, de amenities y lencería a alimentos y bebidas, y propone el pedido a cada proveedor o el envío desde la central. Lo pruebas antes con tus temporadas pasadas.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.