Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada tienda: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias tiendas
Para pymes que facturan y llevan el inventario en Holded, con uno o varios almacenes, y a las que el aviso de stock mínimo ya no les llega. El programa lee de Holded las ventas y el stock, calcula para cada producto cuánto se va a vender hasta que llegue el siguiente pedido y deja el pedido de compra creado en Holded, a nombre del proveedor, pendiente de que lo revises.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada tienda y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada tienda, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada tienda: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Granada?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada tienda: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 tiendas, 252 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Granada
Se queda sin Jabón aceite de oliva el martes. Quedan 3 pastillas y vende 11 a la semana.
Propuesta: mandar 24 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Conectar un control de stock con IA a Holded sirve cuando el aviso de stock mínimo ya no llega. El programa lee de Holded las ventas, el stock por almacén y las compras por su API, calcula cuánto vas a vender de cada producto hasta que llegue el siguiente pedido y deja el pedido de compra creado en Holded, a nombre del proveedor, para que lo revises. Tiene en cuenta los lotes y su caducidad, y si tu cuenta no tiene API, arranca con las exportaciones a Excel.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
Productos con variantes, stock por almacén, lotes, inventarios de recuento, pedidos de compra, albaranes y facturas que descuentan el stock solos. Y un stock mínimo por producto con aviso cuando se baja de él. Para una pyme que viene de facturar en Excel es un salto grande, y todo eso se queda como está.
El aviso de Holded salta cuando el stock baja del mínimo. No dice cuánto pedir, ni mira que ese producto vende cuatro a la semana y el proveedor tarda tres, ni que en noviembre vende el triple. El mínimo lo tecleó alguien al dar de alta el producto y, con 600 referencias, nadie lo vuelve a tocar. El resultado es que el aviso llega tarde para lo que rota y sobra para lo que no.
Holded tiene una API con clave que se saca desde la configuración de la cuenta. Con ella el programa lee los productos, los almacenes, el stock de cada uno, las facturas y pedidos de venta con fecha y los pedidos de compra pendientes. Se lee de noche y no hay que exportar nada a mano. Si tu plan no incluye la API, se arranca con las exportaciones a Excel de Holded y se cambia cuando toque.
Para cada producto en cada almacén, el programa calcula cuánto se venderá hasta que pueda llegar el siguiente pedido, con el plazo real de ese proveedor, y qué riesgo hay de quedarse a cero. De ahí sale el mínimo que de verdad protege esta semana, que puede volver a Holded para que su aviso tenga sentido. Y la cantidad a pedir: la que cubre hasta el siguiente pedido sin dejar dinero parado.
La propuesta de la semana se agrupa por proveedor y se crea como pedido de compra en tu Holded, con las líneas y las cantidades, pendiente de que lo revises y lo envíes. Cada línea lleva su porqué en una frase. Cuando llega la mercancía, el albarán de Holded cierra el círculo como siempre.
Si llevas en Holded un almacén central y dos tiendas, el programa mira cada uno por separado y propone traspasos antes de pedir al proveedor. Lo que sobra en una tienda y falta en otra se mueve; lo que falta en todas, se compra.
Holded se conecta con Shopify, WooCommerce, PrestaShop y marketplaces, y vuelca los pedidos como ventas. Si ya lo tienes así, las ventas de todos los canales están en Holded y el programa lee de un solo sitio. Si una parte sigue fuera, se junta en el diagnóstico.
Si llevas lotes en Holded (alimentación, cosmética, parafarmacia), el programa los tiene en cuenta para no pedir de más lo que caduca: la cantidad se calcula con la fecha de caducidad delante, y lo que va a caducar sin venderse se avisa aparte.
Holded es el programa de gestión en la nube que más pymes españolas han adoptado en los últimos años, y en buena parte es por lo cómodo que resulta tenerlo todo junto: facturas, cobros, contabilidad y, en la misma cuenta, el inventario. Cada producto tiene su ficha, sus variantes si las hay, su precio de compra y de venta, y su stock por almacén. Las facturas y los albaranes de venta descuentan el stock; los pedidos y albaranes de compra lo suman. Puedes hacer recuentos, llevar lotes y ver qué hay en cada almacén.
Para no quedarte sin producto, Holded tiene el stock mínimo: un número por producto, y un aviso cuando el stock baja de él. Es la misma lógica que una regla de punto de pedido escrita a mano, y para una tienda con pocas referencias cumple. Además exporta a Excel todo lo que lleva, se conecta a tiendas online y marketplaces, y tiene una API para que otros programas lean y escriban en la cuenta.
El stock mínimo de Holded tiene tres límites. El primero es que lo pone una persona una vez, cuando da de alta el producto, y con 600 referencias nadie lo revisa después. El segundo es que avisa de que estás por debajo pero no dice cuánto pedir: eso lo decide alguien a ojo, mirando la ficha. Y el tercero es que no mira el ritmo de venta ni el plazo del proveedor ni la temporada: un mínimo de 10 vale igual para un producto que vende dos al mes con un proveedor que sirve en 48 horas que para uno que vende 20 a la semana y tarda tres semanas en llegar.
Lo que pasa en la práctica es que el aviso de mínimo salta a diario para productos que no importan y no salta a tiempo para los que sí. Quien lleva las compras acaba ignorando los avisos y haciendo los pedidos como siempre: por costumbre, por lo que ve en la estantería o por una tabla de Excel sacada de Holded el lunes por la mañana. Holded apunta bien lo que pasa, pero no ayuda a decidir lo que viene.
Holded tiene una API con clave de acceso que se genera desde la propia cuenta. Con ella el programa lee lo que hace falta para prever: los productos y sus variantes, los almacenes, el stock de cada producto en cada almacén, las facturas y pedidos de venta con su fecha y sus líneas, y los pedidos de compra pendientes de recibir. Se lee de madrugada, por páginas, sin cargar la cuenta y sin que nadie tenga que exportar nada.
En sentido contrario se escribe poco y con permiso: el pedido de compra de la semana, agrupado por proveedor, creado en Holded pendiente de revisar; y, si lo quieres, el stock mínimo de cada producto puesto al día para que el aviso de Holded vuelva a tener sentido. Las facturas, los cobros y la contabilidad no se tocan nunca.
Si tu plan de Holded no incluye la API, no pasa nada: se arranca con las exportaciones a Excel de Holded, que tienen todos los planes, y el programa las lee tal cual. Cuando tengas la API, se cambia la conexión y el resto sigue igual.
Con un año de ventas de Holded el programa ya tiene para cada producto, en cada almacén, un ritmo de venta y su variación semana a semana. Con dos campañas, aprende la temporada. Y con los pedidos de compra, calcula el plazo real de cada proveedor con las fechas de pedido y de recepción, que suele ser distinto del que todos tienen en la cabeza.
Con eso, para cada producto estima la demanda hasta que pueda llegar el siguiente pedido como un abanico, calcula el riesgo de quedarse a cero y la cantidad que compensa en euros: lo que se vendería frente a lo que cuesta el envío del proveedor y el dinero parado en la estantería. Un pedido que no compensa, no sale. Y si ya sale un pedido a un proveedor, se aprovecha para completar los demás productos suyos que anden justos, que es lo que haría un buen jefe de compras y lo que pocas veces se hace con 600 referencias a mano.
El historial de stock de cada día casi nunca está guardado, en Holded tampoco. Se reconstruye hacia atrás desde el stock de hoy con las ventas y las compras, y así el programa sabe qué días no vendiste un producto porque no lo había. Sin esto aprendería que ese producto no se vende, y pediría menos justo del que más falta.
Muchas empresas en Holded tienen un almacén y dos o tres tiendas, cada una como almacén propio, y venden además por Shopify, WooCommerce, PrestaShop o un marketplace conectado a Holded. Las ventas de todos los canales acaban en Holded como facturas o pedidos, así que el programa lee de un solo sitio y no hay que juntar nada.
La decisión se toma por almacén: qué vende cada tienda, con qué ritmo, qué tiene. Antes de pedir al proveedor, el programa mira si lo que falta en una tienda sobra en otra y propone el traspaso. Lo que falta en todas se compra, agrupado por proveedor para no mandar tres pedidos pequeños donde cabe uno.
Primero se le hace pasar un examen con tus propios meses pasados: el programa vuelve a decidir cada semana solo con lo que se sabía esa semana, partiendo del stock que había de verdad, y se compara con lo que hicisteis: demanda atendida, ventas perdidas en euros, pedidos, unidades y dinero parado. Las medidas se fijan antes de mirar el resultado. Si no mejora lo que hacéis, se dice y no se sigue.
Después, uno o dos meses en modo sombra: cada semana propone con datos frescos y vosotros decidís como siempre, apuntando qué aceptáis y qué no. Solo cuando la prueba convence se le da permiso para crear pedidos de compra en Holded. Y aun entonces, cada pedido queda pendiente de que alguien lo revise y lo envíe.
Si tienes unas decenas de referencias, un almacén, un proveedor que sirve en dos días y ventas parecidas todo el año, el stock mínimo de Holded bien puesto te sobra. Repásalo con la guía de stock mínimo y máximo y la calculadora de punto de pedido una vez al trimestre y no necesitas nada más. Te lo diremos en el diagnóstico si es tu caso.
Compensa cuando se juntan varias de estas: cientos o miles de referencias con mínimos que nadie revisa, varios almacenes o tiendas, campaña marcada, proveedores que tardan semanas, lotes que caducan, y una persona que cada lunes dedica la mañana a decidir pedidos con una tabla sacada de Holded. Si te reconoces, mándanos un export de Holded y te devolvemos un análisis gratuito de tu stock.
Holded hace muy bien lo que hace: facturar, cobrar, llevar el stock y la contabilidad en un sitio. Lo que no hace es prever. En vez de cambiar de programa a uno más grande que tampoco prevé, se le añade por fuera el cálculo de cuánto pedir, leyendo de Holded y escribiendo en Holded. Se comprueba con tu histórico antes de crear un solo pedido, y el código es tuyo.
No. Holded sigue llevando la facturación, el inventario y la contabilidad. El programa se añade por fuera: lee ventas y stock de Holded y le devuelve el pedido de compra. Si un día cambias de programa de gestión, el motor de previsión sigue siendo tuyo y se conecta al nuevo.
Según la ayuda de Holded, la API está en todos los planes de pago y no en el gratuito. Lo comprobamos en el diagnóstico con tu cuenta. Si estás en el plan gratuito, se arranca con las exportaciones a Excel de Holded y se pasa a la conexión directa cuando cambies de plan.
No. Las facturas y los pedidos de venta se leen, nunca se escriben. Lo único que el programa crea en Holded son pedidos de compra pendientes de revisar y, si lo pides, el stock mínimo de cada producto. Todo lo demás queda igual.
Es lo normal, y es lo primero que se mira. Antes de calcular nada te damos un informe de calidad de datos: productos sin referencia, duplicados, stock negativo, movimientos que no cuadran. Con eso se decide qué se arregla en Holded y qué se trata por fuera. Muchas veces ese informe ya vale la primera fase.
Probablemente no, y te lo diremos. Con unas decenas de referencias, un proveedor que sirve en dos días y sin temporada, el stock mínimo de Holded bien puesto te basta. Compensa cuando hay cientos de referencias, varios almacenes o tiendas, proveedores con plazos largos o temporada marcada.
Nosotros, dentro del mantenimiento, o tu equipo si prefiere, porque el código es tuyo. Si Holded cambia algo en su API, se ajusta y se prueba antes de que afecte a un pedido. La lectura es de solo lectura salvo los pedidos de compra, así que un fallo nunca estropea tus datos.
En cada línea del pedido de compra y en el panel: «vende 6 a la semana, el proveedor tarda 10 días, quedan 4 y no hay nada en camino, riesgo del 18 % de quedarte sin él antes de que llegue». Si cambias la cantidad, apuntas por qué y eso sirve para ajustar el modelo.
Puede, pero no suele compensar: el inventario de Holded ya está integrado con las facturas y los albaranes, y eso es lo cómodo. Lo que tiene sentido es que Holded siga apuntando y el programa decida. Solo si no tienes ningún programa de gestión el motor lleva el stock él mismo.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.