Para empresas con varios talleres

Software para almacén de repuestos: qué referencias tener y cuáles no.

Para talleres grandes, concesionarios, distribuidores de recambio y almacenes de mantenimiento industrial. Miles de referencias, la mayoría sin moverse en meses, y unas pocas que paran un coche o una máquina si faltan. El programa separa unas de otras con tu histórico de salidas y propone el pedido de la semana con su porqué.

  • Sin cambiar de programa
  • Lo pruebas con tus datos antes
  • Tus datos en la UE

5,0 en Google · 15 reseñas

Se conecta al programa que ya usas

OdooBusiness CentralSageHoldedSAP Business OneShopifyWooCommercePrestaShopPower BIExcel y CSVGoogle Sheets
Cómo funciona

De tus ventas de cada díaa los envíos de cada semana.

Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada taller y te propone qué mandar. Tú decides.

Programa de tallerConexión de solo lectura
Conectado
Ventas por tallercada día
Stock por producto8 talleres
Envíos y trasladosen camino
Histórico cargado: 24 meses
1 · Conecta

Lee lo que ya tienes

Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.

Riesgo de quedarse a ceroAntes del próximo envío
Esta semana
Córdoba
Kit distribución
97 %
Getafe
Pastillas freno del.
56 %
Castellón
Escobilla 600 mm
56 %
Alicante
Disco de freno
50 %
2 · Calcula

Sabe cuándo te vas a quedar sin

Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.

Envíos de la semana8 envíos · 156 unidades
Salen el martes
Getafe10 Pastillas freno del. · 20 Aceite 5W30 5 L
Aprobar
Vigo20 Filtro de aceite · 10 Escobilla 600 mm
Aprobar
Alicante8 Disco de freno
Aprobar
3 · Propone

Tú apruebas los envíos

Qué mandar a cada taller, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».

Un sistema completo

Todo lo que hace,en un mismo sitio.

Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.

Envíos

Qué mandar a cada sitio

Cada semana te propone los envíos a cada taller: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.

Asistente

Le preguntas como a una persona

«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Getafe?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.

El porqué

Cada decisión, explicada

Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.

Simulación

Lo pruebas con tus datos antes

Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.

Panel

Todo el stock de un vistazo

Un mapa de cada producto en cada taller: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.

Seguridad

Solo lee, nunca toca

Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.

Cómo se empieza

Tres pasos.Sin cambiar de programa.

  1. Demo de 30 minutos

    Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.

  2. Simulación con tus datos

    Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.

  3. Arranque

    Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.

Reservar una demo de 30 min

La respuesta corta

Un software para almacén de repuestos con IA clasifica cada referencia por cómo sale de verdad: las que rotan, las que salen de vez en cuando y las que llevan más de un año paradas. Sirve a concesionarios, talleres grandes, distribuidores de recambio y almacenes de mantenimiento industrial. Calcula el pedido de las que rotan, el riesgo de las esporádicas y el dinero parado del resto, junta las equivalencias de una misma pieza y da a las piezas críticas un nivel de servicio propio.

Por , fundador de Arume · Revisado el

Qué hace en repuestos.

Separa lo que se mueve de lo que está parado

En un almacén de recambio normal, más de la mitad de las referencias no han salido en el último año. El programa clasifica cada una por lo que sale de verdad, cuántas veces y cada cuánto, no por lo que vale en el catálogo: la pastilla de freno que sale cada semana, el filtro que sale cada dos meses y el radiador que lleva catorce meses en la estantería. Con eso decides qué tener en casa, qué pedir bajo demanda y qué devolver o liquidar.

Piezas críticas con nivel de servicio propio

Un rodamiento que para una línea de producción no se mide igual que una moldura. Marcas las referencias críticas (o las heredamos del plan de mantenimiento) y el programa les fija un nivel de servicio más alto y las vigila aparte: te avisa cuando el riesgo de quedarte sin ellas pasa del nivel que fijes, aunque el stock todavía parezca cómodo.

Demanda a trompicones, calculada como lo que es

Una referencia que sale tres unidades en marzo, ninguna hasta julio y dos en septiembre no se puede prever con una media. El programa trabaja con ese tipo de demanda esporádica: calcula cuándo volverá a salir y cuántas, con un abanico de probabilidades, y de ahí sale el riesgo de rotura real. Es la diferencia entre tener diez de todo y tener lo justo de lo que importa.

Equivalencias y referencias que se sustituyen

La misma pieza con tres referencias (original, equivalente de otra marca y la que renombró el fabricante en 2023) son tres historias de ventas que en realidad son una. Las juntamos en el diagnóstico para que el programa no aprenda que ninguna de las tres se vende, y para que el pedido salga por la que compense.

Pedido al proveedor con su plazo, no con el de todos

El concesionario sirve en 24 horas, el distribuidor nacional en tres días y el importador en seis semanas. Cada referencia lleva su proveedor y su plazo, y la cantidad se calcula para cubrir ese plazo con el nivel de servicio que fijes. Si una pieza tiene proveedor rápido, apenas hace falta stock; si tarda seis semanas, el programa lo sabe antes que tú.

Stock muerto en euros, no en unidades

La lista de lo que lleva más de doce meses sin salir, con lo que vale a precio de coste y lo que ocupa. Ordenada por euros, para empezar por lo que duele. Y la lista contraria: lo que has pedido con urgencia tres veces en el último trimestre y sigue sin tener mínimo.

Se conecta al programa del taller o al ERP

Las salidas (órdenes de reparación, albaranes, partes de mantenimiento) y el stock se leen de donde estén: un export del programa de gestión del taller, Odoo, Sage o un Excel por familias. El pedido aprobado vuelve a tu sistema. No hay que cambiar de programa ni recontar nada.

El problema del recambio no es cuánto pedir, es qué tener.

En una tienda de alimentación casi todo rota. En un almacén de repuestos pasa lo contrario: de 15.000 referencias, unas 2.000 salen con regularidad, otras 4.000 salen alguna vez al año y el resto lleva más de doce meses sin moverse. Esa es la foto típica de un concesionario, un distribuidor de recambio o el almacén de mantenimiento de una fábrica. Y el dinero parado no está en las 2.000 que rotan: está en las 9.000 que no.

La pregunta que decide el almacén no es «¿cuántas pastillas pido?», que cualquier programa resuelve con un mínimo. Es «¿tengo que tener este sensor en casa o lo pido cuando entre el coche?». Esa decisión se toma hoy de memoria, por el recambista que lleva veinte años, o no se toma: el mínimo que puso alguien en 2019 sigue ahí y el programa sigue pidiendo.

Un control de stock de repuestos con IA ataca esa pregunta con el histórico de salidas. Para cada referencia calcula cada cuánto sale, cuántas, con qué regularidad y qué cuesta tenerla frente a lo que cuesta no tenerla. Y con eso propone en qué grupo va: en casa con mínimo, bajo demanda o fuera.

Tres tipos de referencia, tres maneras de tratarlas.

Lo primero que hace el programa es clasificar el almacén por lo que sale de verdad. No por familia, ni por precio de catálogo, ni por lo que el fabricante recomienda tener: por la historia de salidas de cada referencia en tu almacén. Salen tres grupos, y cada uno se gestiona de una manera distinta.

Las que rotan (filtros, pastillas, aceites, correas, consumibles de mantenimiento) se tratan como cualquier producto de alta rotación: previsión, nivel de servicio y pedido semanal al proveedor. Las esporádicas (una bomba de agua que sale cinco veces al año, un motor de arranque) se prevén con un modelo pensado para demanda a trompicones: cuándo volverá a salir y en qué cantidad, como probabilidad. Y las paradas se cuentan en euros y se ponen delante de quien decide.

  • Rotación regular: previsión semanal, punto de pedido calculado y revisado cada temporada.
  • Demanda esporádica: probabilidad de salida antes del plazo del proveedor; en casa solo si compensa o si es crítica.
  • Sin movimiento en más de doce meses: lista en euros y por antigüedad, y bloqueo de recompra automática.
  • Críticas (marcadas por ti): nivel de servicio propio, aunque salgan poco, y aviso aparte.

Las piezas críticas se miden distinto.

Hay referencias que salen una vez cada dos años y que, aun así, hay que tener. En mantenimiento industrial es evidente: un variador o un rodamiento concreto paran una línea y cada hora parada vale más que el stock de la pieza durante diez años. En un concesionario es menos dramático pero igual de real: el coche del cliente ocupa un elevador tres días mientras llega la pieza.

Para esas referencias el programa no aplica la regla de «sale poco, no la tengas». Las marcas tú (o se importan del plan de mantenimiento o de la lista del fabricante) y a cada una se le fija un nivel de servicio más alto que al resto. Se vigilan aparte: cuando el riesgo de quedarse sin ella supera el umbral, aparece en el panel con prioridad, aunque el stock de hoy parezca suficiente para un año.

Lo que se gana es tener la lista de críticas explícita y con números, en lugar de en la cabeza de una persona. Y poder discutirla: si una pieza marcada como crítica no ha salido en cuatro años y el proveedor sirve en 48 horas, el programa lo enseña y vosotros decidís si sigue en la lista.

Equivalencias: tres códigos, una pieza.

Es el dato sucio más habitual en recambio. La misma pieza existe con la referencia original, con la de un fabricante equivalente y con la nueva que le puso la marca cuando cambió de numeración. En el programa de gestión son tres referencias con tres historias de ventas cortas que, miradas por separado, dicen que ninguna se vende. Miradas juntas, es una pieza que sale cada mes.

En el diagnóstico construimos la tabla de equivalencias con lo que tengáis: la del fabricante, la del catálogo electrónico (TecDoc o el del concesionario) y lo que el recambista sabe de memoria. El histórico se junta por pieza y el programa calcula para la pieza. Al proponer el pedido, elige la referencia que compense por precio y plazo del proveedor y te enseña las otras.

La tabla queda a vuestro nombre y se amplía con cada referencia nueva. Es un trabajo de una vez que en muchos almacenes nunca se ha hecho porque no había dónde ponerlo.

Cada proveedor, su plazo. Cada referencia, su proveedor.

En recambio conviven plazos de 24 horas (el distribuidor de la zona), de tres o cuatro días (el almacén central de la marca) y de semanas (importación, piezas de modelos antiguos, fabricación bajo pedido). Un mínimo único por referencia ignora esto, y el resultado es stock de sobra de lo que llega mañana y roturas de lo que tarda seis semanas. Y en España los coches duran: según ANFAC, la edad media de los turismos llegó a 14,6 años en 2025, así que pedir piezas de modelos que ya no se fabrican es trabajo de cada semana.

El programa guarda, para cada referencia, el proveedor habitual y el plazo real: no el que promete, sino el que se mide con vuestros pedidos pasados. Con ese plazo calcula la cantidad que cubre la demanda hasta que pueda llegar el siguiente pedido, con el nivel de servicio que fijes. Donde el proveedor sirve en un día, el stock en casa baja a casi nada; donde tarda semanas, sube y el programa avisa con tiempo.

Si una pieza tiene dos proveedores, el pedido sale por el que compense esa semana, y si el rápido es más caro, el programa pone los dos números delante: lo que cuesta de más y lo que cuesta esperar.

Lo que hace falta de tus datos.

Las salidas por referencia y fecha: órdenes de reparación, albaranes de venta a talleres o partes de mantenimiento, según el caso. El stock actual. Las entradas de proveedor con fechas de pedido y de recepción, para medir los plazos. Y, si existe, la lista de equivalencias y la de piezas críticas. Casi todo esto lo exporta cualquier programa de gestión de taller o de recambio; lo que no, se reconstruye.

Lo que no se carga: datos de clientes, matrículas ni nombres. Para prever salidas basta con referencia, fecha, cantidad y almacén. Antes de calcular nada entregamos un informe de calidad de datos: referencias sin movimiento, códigos duplicados, entradas sin fecha, plazos que no cuadran. Ese informe por sí solo suele ser la primera limpieza del almacén en años.

Cómo se comprueba y cómo se empieza.

Antes de decidir nada en vivo, el programa vuelve a jugar vuestros últimos meses sin conocer el futuro: qué habría tenido en casa, qué habría pedido y cuándo, y se compara con lo que hicisteis. Se mide la demanda atendida, las urgencias evitadas, el dinero parado y los pedidos. Si no mejora lo que hacéis, se dice ahí.

Después, uno o dos meses en modo sombra: cada semana propone la lista de pedidos y la de referencias a sacar, el recambista decide como siempre y apunta qué acepta. Al final se mide. Cuando convence, pasa a producción conectado al programa del taller o al ERP. Si quieres saber antes si esto es para tu almacén, mándanos un export de salidas y stock y te devolvemos un informe corto: cuántas referencias no se mueven, cuánto dinero hay parado y qué tres cosas cambiaríamos primero.

Cómo decide el predictor qué repuestos tener.

En un almacén de recambio la mayoría de referencias salen de vez en cuando. Una media semanal ahí engaña: dice «0,2 a la semana» y nadie sabe si tener una pieza o ninguna. El predictor modela la venta como una distribución, rachas incluidas, y de ahí saca la probabilidad de que te pidan esa pieza antes de que llegue la siguiente compra. Con esa probabilidad y el margen de la pieza decide si compensa tenerla.

Las piezas críticas, las que paran un vehículo o una máquina, se marcan como imprescindibles y tienen su propio trato. Cada referencia lleva el plazo de su proveedor. El modelo completo está en la página del predictor de stock.

¿Te suena alguno de estos casos?

  • Si eres concesionario o taller grande con almacén propio y el recambista pide de memoria lo que cree que va a salir. El programa pone números a esa memoria, referencia a referencia, y deja la decisión en sus manos.
  • Si distribuyes recambio a talleres y tienes el mismo problema por partida doble: el stock de tu almacén y lo que cada taller te pide a última hora. Aquí se prevé por cliente y por referencia.
  • Si llevas el almacén de mantenimiento de una fábrica y hay piezas que no salen en dos años pero que, si faltan, paran una línea. El programa las trata como lo que son: seguros, con un nivel de servicio distinto al resto.
  • Si tienes referencias duplicadas por equivalencias y el histórico de cada una, por separado, no dice nada. Se agrupan en el diagnóstico y el pedido sale por la que convenga.
  • Si cada año haces inventario y descubres dinero parado y al año siguiente pasa lo mismo. El programa lo enseña cada semana, en euros, para que se decida antes del inventario y no después.
  • Si lo llevas en el programa del taller y el mínimo lo pusisteis hace años Ese mínimo se revisa con el histórico de verdad, referencia a referencia, y el programa lo ajusta cada temporada en lugar de dejarlo fijo.

Hecho para miles de referencias que casi nunca se mueven.

Los programas de gestión de taller llevan bien el albarán y mal la decisión de qué tener. Su mínimo y máximo por referencia lo pone una persona una vez y nadie vuelve a tocarlo. Este programa calcula ese mínimo con tu histórico de salidas, lo revisa cada temporada y te explica cada referencia en una frase: por qué la tiene, por qué no, o por qué la pide ahora.

  • Clasifica las referencias por lo que sale de verdad, no por el precio de catálogo.
  • Demanda esporádica calculada como abanico: de ahí sale el riesgo real de rotura.
  • Piezas críticas con nivel de servicio propio y aviso aparte.
  • Se prueba con tu histórico antes de decidir nada en vivo, y el código queda a tu nombre.

Fuentes

  1. ANFAC: la edad media de los turismos en España llega a 14,6 años (informe 2025)
  2. TecAlliance: catálogo TecDoc de recambio, búsqueda por referencia y por número original

Para seguir leyendo

Preguntas

Lo que suelen preguntar.

Tenemos más de 20.000 referencias y la mayoría no se mueve. ¿Sirve para eso?

Es justo el caso. El programa no intenta prever las 20.000 por igual: clasifica primero cuáles tienen historia suficiente, cuáles salen de forma esporádica y cuáles llevan más de un año sin salir. Para las del primer grupo calcula pedido; para las del segundo, riesgo y cuándo toca; para las del tercero, cuánto dinero hay parado y qué hacer con él.

¿Cómo trata una pieza que sale dos veces al año?

Con un modelo de demanda esporádica: calcula cuándo volverá a salir y en qué cantidad como probabilidades, no como media. Una media de 0,17 al mes no sirve para pedir; saber que hay un 20 % de que salga antes de que el proveedor pueda servirla, sí. Si además es crítica, el nivel de servicio sube y se tiene en casa aunque salga poco.

¿Qué es una referencia crítica para el programa?

La que tú marques como tal: una pieza que para una máquina, un coche o una entrega si falta. Puedes marcarlas a mano, importarlas del plan de mantenimiento o del listado del fabricante. A esas se les fija un nivel de servicio más alto y se avisan por separado, con prioridad sobre el resto.

¿Qué pasa con las equivalencias y las referencias que el fabricante renombra?

En el diagnóstico se construye una tabla de equivalencias: referencias distintas que son la misma pieza. El histórico de ventas se junta y el programa calcula para la pieza, no para cada código. Al pedir, propone la referencia que compense por precio y plazo. La tabla queda a tu nombre y se amplía cuando llegan referencias nuevas.

Trabajamos con varios proveedores con plazos muy distintos. ¿Lo tiene en cuenta?

Cada referencia lleva su proveedor habitual y su plazo real, calculado con tus pedidos pasados (lo que prometen y lo que tardan no siempre coincide). La cantidad a pedir cubre ese plazo con el nivel de servicio que fijes. Si una pieza tiene dos proveedores, el programa propone el que compense y te enseña el otro.

¿Funciona con el programa de gestión del taller que ya tenemos?

Casi todos los programas de taller y de recambio exportan las salidas, las órdenes de reparación y el stock a Excel o CSV. Con eso empezamos. Si tenéis Odoo o Sage, nos conectamos directamente. En el diagnóstico se mira qué se puede sacar y cómo, y se decide la vía más corta.

¿Qué hago con el stock que lleva años sin salir?

El programa te da la lista en euros y por antigüedad, pero la decisión es tuya: devolver al proveedor si lo admite, liquidar, mover a otro almacén del grupo o mantener si es una pieza crítica. Lo que sí hace es evitar que se vuelva a comprar lo que ya está parado, que es lo que pasa cuando el mínimo está mal puesto.

¿Cuánto histórico de salidas hace falta?

Con un año de salidas por referencia ya se clasifica el almacén entero y se calculan pedidos para las referencias que se mueven. Con dos o tres años, las esporádicas se prevén mejor, porque hay más ocasiones de las que aprender. Si tenéis menos, el programa arranca con reglas sencillas y marca la confianza baja en cada línea.

¿Sirve un predictor de stock para un almacén de repuestos?

Sí, y es donde más se nota frente a las reglas fijas, porque casi todo sale poco y a rachas. Con el histórico de salidas (dos años, mejor que uno) calcula para cada pieza la probabilidad de que la pidan antes de la próxima reposición y te dice cuáles merece la pena tener y cuántas.

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