Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada delegación: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias delegaciones
Para empresas que trabajan en Microsoft Dynamics 365 Business Central y reponen con directivas de reaprovisionamiento, la hoja de planificación o la hoja de demanda. El programa lee de Business Central los movimientos de productos, el stock por ubicación y lo pendiente de recibir, calcula cuánto se va a vender en cada ubicación hasta que pueda llegar el siguiente pedido y devuelve el punto de pedido, el stock máximo o la propuesta de compra al sitio donde Compras ya trabaja.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada delegación y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada delegación, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada delegación: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Bilbao?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada delegación: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 delegaciones, 298 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Bilbao
Se queda sin Guante nitrilo talla L el miércoles. Quedan 4 cajas y vende 13 a la semana.
Propuesta: mandar 30 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Un control de stock con Business Central añade lo que el programa no trae de serie: una previsión de ventas por producto y por ubicación, con su abanico de riesgo, convertida cada semana en el punto de pedido, el stock de seguridad y el stock máximo de cada SKU, o en líneas de la hoja de demanda. Lee por la API de Business Central, Compras aprueba como siempre y se prueba antes con el histórico de la empresa.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
El sistema de planificación cuadra oferta y demanda y propone mensajes de acción: crear, cambiar cantidad, reprogramar o cancelar pedidos. Cada producto, o cada unidad de mantenimiento de existencias (SKU) por ubicación, tiene su directiva de reaprovisionamiento (Cdad. fija reaprov., Cdad. máxima, Pedido o Lote a lote), su punto de pedido, su stock máximo y su stock de seguridad. Eso funciona y no se toca.
El punto de pedido y el stock máximo son números que alguien teclea en la ficha. Microsoft lo explica así: el punto de pedido representa la demanda durante el plazo de entrega. Si las ventas cambian con la temporada o el proveedor tarda más, el número no se mueve solo. Y la previsión de la demanda se introduce a mano, producto por producto y periodo por periodo.
Para cada producto en cada ubicación, el programa calcula la venta prevista durante el plazo real del proveedor, con un abanico de lo que puede pasar, y de ahí el punto de pedido, el stock de seguridad y el stock máximo que compensan esa semana. Se escriben en la SKU o en la ficha, y Business Central planifica como siempre con ellos.
Si prefieres ver la lista antes de que cambie ningún parámetro, la propuesta llega como líneas en la hoja de demanda, agrupadas por proveedor, con una nota por línea: «vende 22 a la semana en Valencia, el proveedor tarda 9 días, quedan 14 y 30 en camino; riesgo de rotura del 8 %». Compras las revisa y ejecuta los mensajes de acción como hace hoy.
La extensión de previsión de ventas e inventario de Microsoft da una previsión agregada para todas las ubicaciones y variantes. Si cada almacén es una tienda o una delegación, el reparto lo tienes que hacer tú. Aquí cada ubicación tiene su previsión, aprendida con sus propias ventas y con la temporada de todas a la vez.
Si un producto sobra en Sevilla y falta en Bilbao, la primera propuesta es un pedido de transferencia, no una compra. El programa mira cada ubicación y después todas juntas, y enseña lo que cuesta mover frente a lo que cuesta pedir.
Business Central tiene una API REST publicada por Microsoft (la v2.0), activa de serie en la versión en línea. Leemos con un usuario de aplicación con permisos acotados. Si un campo que hay que escribir no está en la API estándar, se publica una página de API propia, pequeña y separada, como indica Microsoft.
Business Central repone con su sistema de planificación: tiene en cuenta toda la oferta (inventario, compras, transferencias de entrada, órdenes de producción) y toda la demanda (pedidos de venta, transferencias de salida, componentes, previsión), cuadra las dos y propone acciones concretas. Esas propuestas se llaman mensajes de acción y aparecen en la hoja de planificación o en la hoja de demanda: crear un pedido, cambiar su cantidad, reprogramarlo o cancelarlo. Quien planifica las revisa y ejecuta los mensajes de acción.
Lo que decide cuándo y cuánto reponer son los parámetros de planificación de cada producto, o de cada unidad de mantenimiento de existencias (SKU) si llevas el producto en varias ubicaciones. El principal es la directiva de reaprovisionamiento. Hay cuatro: Cdad. fija reaprov., Cdad. máxima, Pedido y Lote a lote. Las dos primeras trabajan con un punto de pedido; las otras dos reaccionan a la demanda concreta.
El campo Sistema de reposición de cada SKU dice además si se repone por compra, por transferencia desde otra ubicación o por producción. Con eso Business Central sabe si tiene que proponer un pedido de compra o un pedido de transferencia.
En la documentación de Microsoft, el punto de pedido representa la demanda durante un plazo de entrega: cuando el inventario proyectado baja de ese nivel, ha llegado el momento de pedir más. Es la definición clásica, y está bien. El problema es de dónde sale el número: alguien lo teclea en la ficha del producto o en la SKU, normalmente al migrar desde Navision o desde otro programa, y desde entonces no se toca.
Mientras tanto cambian tres cosas. Las ventas, que tienen temporada y tendencia. El plazo del proveedor, que pasa de 7 a 15 días sin que nadie actualice el campo. Y el surtido, con productos nuevos que heredan el punto de pedido de uno parecido. En una empresa con 1.500 productos y cuatro ubicaciones son 6.000 SKU. Nadie las repasa una a una, así que Compras corrige de memoria las que conoce y el resto se queda como está.
Microsoft advierte de otro detalle: con Cdad. fija reaprov. no se debe usar previsión, porque la demanda prevista ya está expresada en el punto de pedido. Dicho de otra manera, si el punto de pedido está mal, no hay previsión que lo arregle. Por eso tiene sentido recalcularlo.
Es una extensión de Microsoft que usa Azure AI para predecir las ventas futuras con el historial de ventas. Toma los movimientos de productos de tipo venta (fecha de registro, número de producto y cantidad), los agrupa por el tipo de periodo que configures y devuelve una previsión. Microsoft sugiere usar previsión mensual con un horizonte de 12 meses. En la ficha del producto aparece el panel Previsión del producto, y al hacer un pedido de compra la extensión puede sugerir reponer otros productos del mismo proveedor que se van a agotar.
Para ver de un vistazo qué se va a acabar está bien. Pero la propia documentación marca sus límites. Genera una previsión agregada para todas las ubicaciones y variantes: si cada almacén es una tienda o una delegación, no da la previsión de cada uno y el reparto lo haces tú. No admite filtros, así que no se puede dividir el catálogo en partes. Microsoft estima que procesa unos 50.000 productos en 12 horas. Y si no encuentra datos suficientes o los datos varían mucho, no hace predicción.
Tampoco convierte la previsión en parámetros. El punto de pedido y el stock máximo siguen siendo los que había. Esa es la pieza que falta entre prever y reponer.
Se conecta por la API de Business Central, la v2.0 que publica Microsoft para que otros programas lean y escriban datos por REST. En la versión en línea las API vienen activas de serie; en una instalación local hay que activarlas. El acceso se da con permisos acotados: lectura de productos, movimientos, inventario y pedidos pendientes, y escritura solo en lo que se acuerde.
Lo que lee: los movimientos de productos de tipo venta por ubicación, con fecha de registro; el inventario por ubicación; los pedidos de compra y de transferencia pendientes de recibir; el plazo de entrega de cada producto o SKU; y los parámetros de planificación actuales, para compararlos con los propuestos. Con los movimientos y el inventario de hoy se reconstruye el stock de cada día hacia atrás, y así el programa sabe qué días no se vendió un producto porque no había.
Lo que escribe, en la forma que elijas: el punto de pedido, el stock de seguridad y el stock máximo de cada SKU, para que Business Central planifique con ellos; o líneas en la hoja de demanda con la propuesta de la semana. Microsoft indica que la API estándar no se puede ampliar con campos nuevos y que, si hace falta uno, se crea una página de API propia. Si es el caso, es una pieza pequeña, separada y revisable por tu partner.
Muchas empresas en Business Central tienen un almacén central y varias delegaciones, o una ubicación por tienda. Cada una con su SKU y su punto de pedido. El programa mira cada ubicación con sus propias ventas y su propio plazo (el del proveedor para el central, el del camión interno para las delegaciones) y después todas juntas.
Antes de proponer una compra para Bilbao, comprueba si el producto sobra en Sevilla. Si compensa, propone un pedido de transferencia, con lo que cuesta mover frente a lo que cuesta pedir, y Business Central lo trata como cualquier otra transferencia. Si usáis la previsión de la demanda por ubicación (la opción Usar previsiones en ubicaciones de la configuración de inventario), la previsión que cargamos va también por ubicación.
Si fabricas o montas, probablemente usas la página Previsión de la demanda para el plan maestro de producción. Microsoft lo describe así: las previsiones se crean manualmente, cada registro tiene número de producto, fecha y cantidad, y el tipo de previsión es Producto venta, Componente o Ambos. Solo se puede usar una previsión para planificar. Con trescientos productos y doce meses son 3.600 casillas que alguien rellena y nadie revisa.
El programa calcula esa previsión con las ventas, la deja en la matriz con el tipo que uséis y la actualiza cada mes o cada semana. Business Central planifica con ella igual que con la tecleada. Para esos productos, la directiva que encaja es Lote a lote, que es la que Microsoft recomienda cuando el plan se basa en una previsión.
No sustituye a Business Central ni a su sistema de planificación. No lanza pedidos sin que nadie los mire: la propuesta vuelve como parámetros o como líneas en la hoja de demanda, y la persona de Compras decide. No toca la contabilidad, ni los precios, ni los pedidos ya lanzados. Y no garantiza que no haya roturas: reduce el riesgo y te dice cuál es, producto a producto.
Tampoco hace falta para todos. Si tienes una ubicación, un centenar de productos y proveedores que sirven en dos días, unos parámetros de planificación bien puestos y repasados cada trimestre te bastan, y te lo diremos en el diagnóstico.
Primero, con tus meses pasados. El programa vuelve a decidir cada semana solo con lo que se sabía esa semana, desde el stock que había en cada ubicación, y se compara con lo que hizo Business Central con vuestros parámetros: demanda atendida, roturas, pedidos, unidades y dinero parado. Las medidas se fijan antes de ver el resultado. Si no mejora lo que hacéis, se dice ahí.
Después, uno o dos meses en modo sombra: el programa propone cada semana con datos frescos y vosotros seguís con vuestros parámetros. Al final se mide qué habría pasado. Solo entonces se le da permiso de escritura. Si quieres saber antes si esto es para ti, el análisis gratuito parte de un export de movimientos de productos y de inventario por ubicación, y te devuelve un informe corto con lo que cambiaríamos primero.
No sustituye la hoja de planificación ni el cálculo de MRP, y no es otro programa donde volver a teclear lo que ya está en Business Central. Es un motor que lee de Business Central, calcula fuera y devuelve la decisión a los campos que el sistema de planificación ya usa: el punto de pedido, el stock máximo y el stock de seguridad de cada SKU, o líneas en la hoja de demanda. Se prueba con tu histórico antes de escribir nada, y el código queda a tu nombre.
En parte. Tiene la página Previsión de la demanda, donde la previsión se introduce a mano por producto y periodo, y la extensión de previsión de ventas e inventario, que usa Azure AI con el historial de ventas y da una previsión agregada para todas las ubicaciones y variantes. Lo que no hace de serie es recalcular el punto de pedido y el stock máximo de cada SKU con esa previsión. Eso es lo que añadimos.
Para leer, no: la API v2.0 viene activa en la versión en línea y basta con dar de alta el acceso con permisos de lectura. Para escribir, depende del campo. Si la API estándar no expone el que hace falta, se publica una página de API propia, pequeña y separada. Microsoft indica que la API estándar no se puede ampliar con campos y que esa es la vía.
Depende del producto, y el programa te lo propone. Para productos de rotación estable con punto de pedido, Cdad. máxima suele encajar: recalculamos el punto de pedido y el stock máximo. Si preferís planificar con previsión, Microsoft recomienda Lote a lote, porque en Cdad. fija reaprov. la demanda prevista ya está dentro del punto de pedido. En ese caso cargamos la previsión y Business Central planifica con ella.
Sí. En la versión en línea las API vienen activas. En una instalación local hay que activarlas, como indica Microsoft, y abrir el acceso desde fuera de forma segura. En el diagnóstico se mira cómo está tu instalación y se elige la vía más corta; si no se puede abrir, se arranca con exportaciones.
Los movimientos de productos de tipo venta con su fecha de registro, producto, ubicación y cantidad; el inventario por ubicación; los pedidos de compra y de transferencia pendientes; el plazo de entrega de cada producto o SKU; y los parámetros de planificación actuales. No hace falta leer clientes ni importes de venta para prever cantidades.
Podéis mantenerla. La extensión sirve para ver de un vistazo si un producto se va a agotar. Nuestro programa trabaja por ubicación, da un abanico en vez de un número y convierte la previsión en parámetros o en pedidos. En el diagnóstico comparamos las dos previsiones con vuestros datos.
Por eso se empieza en modo sombra: uno o dos meses en los que el programa propone sin escribir en Business Central y vosotros seguís con vuestros parámetros. Al final se compara. Solo cuando convence se le da permiso de escritura, y cada cambio queda registrado con su porqué.
Nosotros, dentro del mantenimiento, o tu equipo o tu partner, porque el código es tuyo. Como leemos por la API publicada y no tocamos la base de datos, una actualización rara vez rompe algo; se prueba en un entorno de pruebas antes de pasar a producción.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.