Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada almacén: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varios almacenes
Un software de gestión de stock para una empresa mediana tiene que convivir con un ERP que ya lleva años funcionando. Arume Stock se conecta a Odoo, Business Central, Sage, SAP Business One u Holded con un usuario que solo puede leer, aloja los datos en la Unión Europea y devuelve a tu equipo la propuesta de pedidos y envíos. El ERP sigue siendo la fuente de verdad.
Se conecta al programa que ya usas
Lee lo que ya tienes, calcula el riesgo de quedarte sin cada producto en cada almacén y te propone qué mandar. Tú decides.
Ventas, stock y envíos de tu programa, con un usuario que solo puede leer. Nada que teclear dos veces.
Con tu ritmo de venta, la temporada y lo que tarda un envío. Avisa cuando el riesgo pasa del nivel que tú fijes.
Qué mandar a cada almacén, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
Propone, explica, avisa y aprende de tus ventas. Y antes de contratar, lo ves funcionando con tus propios datos.
Cada semana te propone los envíos a cada almacén: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Palma?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
Un mapa de cada producto en cada almacén: lo que está a cero, lo que se acaba y lo que sobra. Ventas, envíos y márgenes en la misma pantalla.
Se conecta a tu programa con un usuario que no puede cambiar nada. Datos en la Unión Europea, copias diarias y exportación completa si un día lo dejas.
Hoy
Envíos de esta semana
8 almacenes, 394 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Palma
Se queda sin Cable 2,5 mm 100 m el martes. Quedan 2 rollos y vende 8 a la semana.
Propuesta: mandar 14 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
Nos pasas una exportación de tu programa y en cinco días ves qué habría mandado el sistema en tres fechas pasadas frente a lo que mandaste.
Lo conectamos a tu programa, lo ajustamos con tus números y formamos a tu equipo. Entre tres y seis semanas.
La respuesta corta
Un software de gestión de stock para una empresa mediana no tiene por qué sustituir al ERP. Arume Stock se conecta a Odoo, Business Central, Sage, SAP Business One u Holded con un usuario de solo lectura, guarda los datos en la Unión Europea con copias diarias y no necesita datos de clientes finales. Prevé la venta de cada artículo en cada almacén y propone pedidos y traspasos. Lo aprobado vuelve al ERP como fichero o como borrador.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
Se crea un usuario o una clave de API con permiso de lectura sobre las tablas que se acuerden: artículos, almacenes, movimientos, ventas, compras pendientes y proveedores. Nada más. Si mañana se quita el permiso, el sistema deja de ver datos y tu ERP sigue igual.
Los datos que se leen se guardan en servidores de la Unión Europea, con copias diarias. No hacen falta datos de clientes finales: producto, sitio, fecha, cantidad, stock y plazos. Si tu export trae nombres o direcciones, se quitan antes de cargar nada.
Como borrador de pedido de compra en el ERP, como traspaso entre almacenes, como fichero que importa tu equipo o como lista que alguien teclea. Lo decide tu departamento de sistemas. Por defecto, el sistema no escribe nada.
La venta esperada de cada artículo en cada almacén o tienda, con su banda de error, recalculada cada semana. De ahí sale el riesgo de rotura y la cantidad propuesta para el nivel de servicio de cada familia.
Antes de prever nada se entrega lo que no cuadra: artículos duplicados, almacenes con huecos, stock negativo, unidades de medida que cambian. En una empresa mediana siempre sale algo, y es útil para tu equipo aunque no se siga adelante.
Quién aprobó, quién cambió una cantidad y por qué. Sirve para revisar después qué funcionó y para que el sistema aprenda de lo que tu equipo sabe y los datos no.
En una empresa mediana el stock ya está registrado en algún sitio: un ERP con años de artículos, almacenes y movimientos. Cuando alguien busca «software de gestión de stock» en ese contexto, casi nunca quiere otro sitio donde registrar lo mismo. Quiere algo que use esos datos para decidir mejor qué comprar y qué mandar a cada almacén o tienda.
Arume Stock es eso. Se conecta al ERP, lee lo que necesita con un usuario que no puede modificar nada y devuelve una propuesta de pedidos y envíos. El ERP sigue siendo la fuente de verdad del stock contable, de la facturación y de los albaranes.
Con Odoo, por su API externa, con una clave asociada a un usuario de lectura. Con Business Central, por su API, con un usuario sin permisos de modificación. Con Sage 200, con un usuario de lectura sobre SQL Server, que es donde guarda los datos. Con SAP Business One, por su capa de servicios o con un usuario de base de datos de lectura. Con Holded, con una clave de API que solo tenga permiso sobre los módulos necesarios.
Además lee tiendas online (Shopify, WooCommerce, PrestaShop), modelos de Power BI y ficheros Excel o CSV que se actualicen. Si tu empresa tiene ERP y tienda online, se leen los dos y se cruza el stock de ambos.
Lo que se lee es una lista corta: artículos, almacenes, movimientos de stock, ventas, compras pendientes con su fecha prevista y proveedores con su plazo. Se acuerda por escrito antes de conectar, y tu departamento de sistemas sabe en todo momento qué tablas se usan.
Solo lectura quiere decir que, si el software tuviera un fallo, no podría borrar ni modificar nada en tu ERP. Es la misma lógica del principio de minimización del Reglamento General de Protección de Datos, que pide que los datos sean adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario: se lee lo justo para prever y nada más.
Los datos se alojan en la Unión Europea, con copias diarias. No hacen falta datos personales de tus clientes: la previsión se hace con producto, sitio, fecha y cantidad. Si en algún caso tu export incluye nombres, teléfonos o direcciones, se quitan antes de cargar.
El camino de vuelta se decide aparte. Lo más habitual al empezar es que el pedido aprobado salga como fichero que tu equipo importa. Cuando hay confianza, se puede dar un permiso de escritura limitado para crear borradores de pedido de compra o de traspaso, que alguien confirma en el ERP.
Business Central, SAP Business One y Odoo traen herramientas de planificación que funcionan con parámetros por artículo: stock de seguridad, punto de pedido, cantidad de reorden. Microsoft lo explica en su documentación de planificación de Business Central. El problema no es la herramienta sino los parámetros: hay que calcularlos para cada artículo y almacén y revisarlos cuando cambia la venta.
El software calcula esos parámetros cada semana con la previsión de cada artículo en cada almacén, su banda de error y el plazo real del proveedor. Puede devolverlos como parámetros para que los use la planificación del ERP, o directamente como propuesta de pedido. Las dos vías son válidas, y la elige tu equipo.
Un mayorista con almacén central en Barcelona y almacenes en Girona, Tarragona, Lleida, Valencia, Palma, Zaragoza y Madrid, con Business Central. Cada almacén regional pide al central dos veces por semana. El central compra a fabricantes con plazos de dos a seis semanas.
El software lee los movimientos de todos los almacenes, prevé la venta de cada referencia en cada uno y propone dos listas: los traspasos del central a cada regional y la compra del central a cada fabricante, que ya descuenta lo que necesitarán los regionales en las próximas semanas. El cable de 2,5 mm en Palma, con barco de por medio, lleva un plazo distinto al de Zaragoza, y el cálculo lo tiene en cuenta.
Con el análisis gratuito sobre un export de tu ERP, o directamente con la simulación con tus datos si ya sabes que el problema existe. Antes de conectar nada se entrega a tu equipo de sistemas la lista de tablas, el tipo de usuario y el alojamiento. El arranque lleva entre 3 y 6 semanas.
Muchos software de gestión de stock para empresas medianas piden ser el centro: migrar artículos, almacenes y movimientos, y que el ERP pase a segundo plano. Para una empresa con años de datos y procesos montados eso es un proyecto largo. Arume Stock hace lo contrario: tu ERP sigue mandando, el software lee con permiso de solo lectura y lo único que devuelve es una propuesta que aprueba una persona.
Business Central trae su propia planificación con parámetros por artículo, y hay software externo que se conecta por su API. Arume Stock lo hace con un usuario de solo lectura, lee artículos, almacenes, movimientos y compras pendientes, y devuelve la propuesta como borrador o como fichero. La landing de Business Central cuenta qué trae de serie y dónde se queda corto.
Sí. Sage 200 guarda los datos en SQL Server, así que se crea un usuario de lectura sobre las tablas que hacen falta. Con Sage 50 se trabaja con la exportación periódica o con la conexión que permita la instalación. Se mira caso a caso en la primera llamada.
En servidores de la Unión Europea, con copias diarias. Solo se guardan los datos necesarios para la previsión: producto, sitio, fecha, cantidad, stock, movimientos y plazos. No hacen falta datos personales de clientes, y si el export los trae se quitan antes de cargar.
No sin que se decida. Por defecto solo lee. Si tu equipo quiere que el pedido aprobado entre en el ERP como borrador, se habilita un permiso de escritura limitado a eso. Muchas empresas prefieren empezar con un fichero que importan ellas mismas.
El arranque en producción lleva entre 3 y 6 semanas, según el ERP y la calidad de los datos. Antes va la simulación con tu histórico y uno o dos meses en modo sombra, en los que el software propone y tu equipo decide como siempre.
Un SGA gestiona el almacén por dentro: ubicaciones, picking, preparación y expedición. Este software decide qué debe haber en cada almacén y cuánto mandar. Pueden convivir: el SGA mueve las cajas y este decide cuántas.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.