Pregunta
¿Cómo preparar el stock de neumáticos para el cambio de temporada?
Se prepara comprando por anticipado lo que se va a vender en el plazo de entrega del proveedor a ritmo de campaña, no a ritmo normal, y moviendo la fecha del pico con el frío y no con el calendario. Lo difícil es saber cuándo llega: la primera helada no avisa.
La respuesta corta
Para el cambio de temporada de neumáticos se compra por anticipado la venta esperada durante el plazo del proveedor a ritmo de campaña, que puede ser tres o cuatro veces el normal. El pico no cae en una fecha fija: lo marca el primer frío, cuando las temperaturas bajan de los 7 grados, así que el stock se calcula por medida y por centro con un colchón de una semana de adelanto o retraso. Lo que sobra al final de campaña se vende en las semanas siguientes.
La respuesta en dos frases y para quién es.
Prepara el stock de la temporada comprando antes del pico lo que vas a vender mientras llega el pedido, calculado por medida y por centro con el ritmo de campaña, y asume que el pico puede adelantarse o retrasarse una semana. Lo que sobre de las medidas que más venden se acaba en las semanas siguientes; lo que sobre de las medidas raras es el verdadero riesgo.
Es para distribuidores de neumáticos que sirven a talleres y centros de montaje, y para redes de talleres con varios puntos de venta, con turismos (C1), furgonetas (C2) y, si los hay, camión (C3). Si montas neumáticos en un solo taller con un proveedor que sirve en 24 horas, esta pregunta es mucho más pequeña.
¿Cómo se prepara hoy el stock de invierno?
Con el calendario del año pasado: en septiembre se mira qué se vendió entre octubre y diciembre del año anterior, se sube o se baja un porcentaje según las sensaciones y se hace el pedido grande. Es una decisión de una sola vez, con mucho dinero detrás, y se toma sobre un solo año de histórico.
Falla por dos lados. El primero es la fecha: en neumáticos la campaña no empieza cuando lo marca el calendario, sino cuando baja la temperatura. La DGT recuerda que los neumáticos de verano pierden prestaciones por debajo de los 7 grados (Revista de la DGT, diciembre de 2024), y en cuanto el parte meteorológico anuncia la primera semana fría, los talleres se llenan. Un año es la semana 45; otro, la 48. El segundo es el surtido: el pedido grande se hace por «más o menos lo del año pasado», y las medidas que se vendieron se quedan cortas mientras las que no, ocupan pasillo.
En estadística, la diferencia tiene nombre. Lo estacional es lo que se repite con un periodo fijo y conocido (cada diciembre, cada lunes). Lo cíclico sube y baja con intervalos variables (capítulo de patrones de series temporales de Hyndman y Athanasopoulos). La campaña de invierno es una mezcla: hay una época del año, pero el día exacto lo pone el tiempo.
Paso a paso: cuántos neumáticos comprar antes, con números.
Tomamos una medida muy común, 205/55 R16, que en un centro vende 8 unidades por semana en un mes normal. En campaña, las semanas son así (supuesto de partida, que tú sacarías de tus campañas anteriores): 8, 12, 30, 30, 15 y 10, un total de 105 unidades en seis semanas. El proveedor sirve en 1 semana en un mes normal, pero en campaña, con todos pidiendo a la vez, lo hemos supuesto en 3. Al empezar hay 20 unidades en el centro.
Si el pico se produce exactamente en las semanas 3 y 4, el pedido tiene que estar hecho antes de la semana 1 para llegar a la 4, y hay que cubrir lo que se venda en esas tres semanas: 12 más 30 más 30, 72 unidades. Con 20 en el almacén, se compran 52, que son 13 juegos de 4. Si el pico se adelanta una semana y cae en las semanas 2 y 3, la venta del plazo sube a 12 + 30 + 30 igualmente, pero llega antes, y con 52 comprados se cubre justo. Si cae en las semanas 1 y 2 sin avisar, no llega a tiempo ninguna compra: son las ventas perdidas de la semana.
Por eso el cálculo incluye un colchón de fecha además del de cantidad. Para cubrir el caso de que el pico llegue una semana antes de lo esperado, se cubre un plazo de tres semanas completo a ritmo de pico: 3 por 30, 90, menos 20 en stock, 70, que redondeado a juegos de 4 son 72. La diferencia entre los dos planes es de 20 neumáticos de esa medida, cinco juegos. Si el pico llega a su hora, esos 20 se venden en las semanas 5 y 6 (15 y 10 de venta). El coste del colchón es tenerlos parados dos o tres semanas; el del que no lo tiene, una semana de ventas perdidas de la medida más vendida. La decisión es de negocio y se toma con la cifra delante, no a ojo.
Con 40 medidas principales y 6 centros son 240 cálculos como este, cada uno con su ritmo. En las medidas raras la cuenta cambia: un 255/35 R19 que vende 1 por semana en campaña no se compra por anticipado en cantidad, se compra por juegos al confirmar.
El invierno, el todo tiempo y el de verano: tres productos que se canibalizan.
Una complicación de este sector es que el cliente no siempre compra lo que pensabas. El mismo coche puede llevar un invierno, un todo tiempo o seguir con el de verano, y lo que se vende de uno resta del otro. La DGT recoge, con estimaciones de Afane, que los neumáticos de invierno son un 2 % del mercado español y los todo tiempo un 12 % (artículo citado, diciembre de 2024). Son cifras de ese año y de ese informe, no una constante: la proporción se mueve, y el stock de invierno de una medida depende de cuánto robe el todo tiempo.
Otra distinción práctica es la del marcado: la sigla M+S es una autocertificación del fabricante, mientras que el símbolo de la montaña de tres picos con copo de nieve (3PMSF) indica que el neumático ha pasado una prueba normalizada externa, también según la DGT. Para el cliente que busca un neumático «de nieve» son productos distintos aunque en la estantería se parezcan, y conviene que el catálogo del programa los marque como atributo para poder analizar qué se vende de cada uno y qué sustituye a qué.
La etiqueta europea de neumáticos, que se aplica desde el 1 de mayo de 2021, añadió pictogramas de nieve y de hielo, un código QR a la base de datos del producto, el nombre comercial y la referencia exacta del artículo, y amplió el alcance a neumáticos de camión (C3), además de turismo (C1) y furgoneta (C2), según la nota de prensa de la DGT. Para el stock, la utilidad es concreta: la referencia exacta de la etiqueta permite casar el código del proveedor con el del programa sin confundir dos versiones de la misma medida.
Errores típicos al preparar la campaña.
Comprar con un solo año de histórico: el año anterior pudo ser frío o templado, y esa diferencia llega entera a la compra. Mirar el total por familia en vez de medida por medida: se acierta en el total y se falla en cada medida. Olvidar que el neumático se vende en juegos o en pares y que el stock de una unidad suelta vale muy poco. Comprar de golpe todo el pedido, sin una segunda compra a mitad de campaña con lo ya visto. Y dejar fuera lo que se acaba en la campaña: las medidas que se agotan en la primera semana son justo las que más venden y las que más se echan de menos.
- Histórico de un solo año como único criterio de compra.
- Calendario fijo para el pico en lugar de la temperatura.
- Previsión por familia y no por medida, índice de carga y velocidad.
- Neumáticos desparejados: una unidad suelta que no completa juego.
- Sin segunda compra a mitad de campaña con los datos de las primeras semanas.
Qué cambia con un sistema de reposición.
El sistema calcula la previsión por medida y por centro con varias campañas, y la ancla a una variable real (las temperaturas de la zona de cada centro) en lugar de la semana del año, de modo que el pico se mueve con el tiempo. Propone el pedido anticipado con el colchón de fecha que decidas y las compras de ajuste a mitad de campaña, y avisa de las medidas que van camino de agotarse antes de que lleguen más. Las semanas posteriores a la campaña señala lo que sobra, para empezar a mover antes de que se quede como obsoleto.
Una persona aprueba cada pedido, con el porqué a la vista. Se lee del programa que ya usas, y no cambia lo que haces en el mostrador. Hay más sobre este sector en la landing de neumáticos, y el método general de calcular la demanda está en previsión de demanda.
Qué datos hacen falta.
Ventas por medida, tipo (verano, invierno, todo tiempo), centro y semana de al menos dos campañas, mejor tres; stock actual por centro; plazos reales de entrega del proveedor en campaña y fuera de ella; unidad de venta (unidad, par, juego); y, para anclar el pico, las temperaturas históricas de la zona de cada centro, que son públicas. Todo en lectura.
Si el histórico no distingue invierno de todo tiempo, es el primer arreglo que hay que hacer, porque sin él no se puede ver la canibalización.
Cuándo no merece la pena.
Si tu proveedor sirve en 24 o 48 horas incluso en campaña y el stock que necesitas es poco, la anticipación sobra: comprar al día es más barato que tener neumáticos parados. Tampoco compensa en un taller pequeño con medidas muy repartidas, donde casi todo se pide a demanda. El caso fuerte es el opuesto: un proveedor con plazo largo en campaña, muchas medidas y varios centros.
Cómo empezar.
Con tus propias campañas pasadas: la simulación con tus datos repite la temporada anterior con lo que se sabía cada semana y compara lo que habría comprado el sistema con lo que compraste y con lo que se vendió. Si quieres hablarlo antes, el análisis gratuito y una demo de 30 minutos por videollamada.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hay que hacer el pedido grande de neumáticos de invierno?
Con el plazo del proveedor en campaña por delante del pico más temprano razonable. Si en campaña tarda tres semanas y el frío puede llegar a mediados de octubre, el pedido tiene que estar hecho a finales de septiembre. Tu histórico de entregas dice cuánto tarda de verdad.
¿Qué pasa si el invierno es suave y me sobran neumáticos?
Sobran sobre todo las medidas menos vendidas. Las más vendidas se acaban saliendo en las semanas siguientes. Por eso se compra más por anticipado en las medidas de rotación alta y menos en las raras, que se piden por juegos al confirmar.
¿Cómo se trata el neumático todo tiempo frente al de invierno?
Como productos que se sustituyen entre sí. El sistema analiza las ventas de ambos por medida y ajusta cada uno teniendo en cuenta cuánto se lleva el otro; un cambio en la proporción se detecta al cabo de unas semanas de campaña.
¿Sirve para neumáticos de furgoneta y de camión?
Sí, con sus propios ritmos: las flotas compran por programa y fuera del pico de turismo, de modo que se tratan como pedido conocido y no como cola.
¿Se puede tener en cuenta la previsión del tiempo?
Sí, como una variable más del cálculo, con las temperaturas históricas de la zona. La previsión meteorológica a pocos días sirve para decidir si hacer una compra de ajuste, no para el pedido grande.
Fuentes
- Revista de la DGT: neumáticos de invierno, 7 grados, marcado M+S y 3PMSF, cuota de mercado según Afane (diciembre de 2024)
- DGT: los neumáticos estrenan un nuevo etiquetado europeo (aplicable desde el 1 de mayo de 2021)
- Hyndman y Athanasopoulos, «Forecasting: Principles and Practice» (3.ª ed.): patrones estacionales y cíclicos