Guía
Reposición de stock: qué sistemas hay, con qué fórmula y cuándo automatizarla.
Reponer es decidir cuándo y cuánto pedir para que el producto esté en la estantería cuando alguien lo quiere. Hay pocos sistemas, y casi todos se reducen a dos preguntas: si revisas el stock continuamente o cada cierto tiempo, y si la cantidad que pides es fija o rellena hasta un nivel. Esta guía es el mapa: cada sistema con su fórmula y su ejemplo, y enlaces a la guía de detalle de cada uno.
La respuesta corta
La reposición de stock es el proceso con el que una empresa decide cuándo y cuánto pedir de cada producto para no quedarse sin él ni acumular de más. Los sistemas principales son cuatro: punto de pedido con cantidad fija, mínimo y máximo, revisión periódica hasta un nivel objetivo y reposición por previsión de demanda. Los tres primeros usan niveles fijos que pone una persona. El cuarto los recalcula con la venta esperada, y es el que compensa con temporada, plazos largos o muchos sitios.
¿Qué es la reposición de stock?
Es la decisión que se repite cada día o cada semana en cualquier empresa con stock: ¿hay que pedir este producto?, ¿cuánto? Se repone al proveedor (compra) y, si hay varios sitios, se repone desde el almacén central a cada tienda, delegación o cliente (traspaso). Las fórmulas son las mismas en los dos casos; cambia el plazo y quién sirve.
Un buen sistema de reposición consigue dos cosas que tiran en sentido contrario: que no falte producto (nivel de servicio) y que no sobre (stock medio bajo). Cualquier sistema puede conseguir una de las dos subiendo o bajando niveles. Lo difícil es conseguir las dos a la vez, y ahí se separan unos de otros.
¿Qué sistemas de reposición hay?
Se ordenan según dos preguntas. Primera: ¿miras el stock en todo momento (revisión continua) o en días fijos (revisión periódica)? Segunda: ¿pides siempre la misma cantidad o rellenas hasta un nivel? De ahí salen los tres sistemas clásicos. El cuarto cambia de dónde salen los números.
- Punto de pedido con cantidad fija, o política (R, Q): cuando el stock baja del punto de pedido, pides una cantidad fija (un palé, el lote económico).
- Mínimo y máximo, o política (s, S): cuando baja del mínimo, pides lo que falte hasta el máximo. Es lo que traen casi todos los programas de gestión.
- Revisión periódica hasta un nivel objetivo: cada lunes, por ejemplo, pides lo que falte hasta el objetivo. Encaja con proveedores y rutas en días fijos.
- Reposición por previsión de demanda: cualquiera de los tres anteriores, pero con el mínimo, el máximo o el objetivo recalculados cada semana con la venta esperada, la temporada y el plazo real.
Calcúlalo con tus números
Se calcula aquí, en tu navegador: no se guarda ni se envía nada. Es una aproximación con fórmulas de libro; un programa con tus datos lo calcula producto a producto, sitio a sitio y con la temporada.
¿Cómo funciona el punto de pedido?
Punto de pedido = venta media diaria × plazo del proveedor en días + stock de seguridad. Con un producto que vende 20 al día, un proveedor que tarda 5 días y un stock de seguridad de 22, el punto de pedido es 122. Cuando el stock disponible (físico, más lo que viene en camino, menos lo reservado) baja de 122, se pide.
Lo tienes explicado con fechas en la guía del punto de pedido, y el colchón, en la del stock de seguridad. La calculadora de esta página hace la cuenta con tus números.
¿Cómo funciona el mínimo y máximo?
El mínimo es el punto de pedido. El máximo es hasta dónde rellenas: sale de la cobertura que quieres después de cada pedido, del tamaño de caja o palé del proveedor y de lo que te cabe. Con el producto de antes, un mínimo de 122 y un máximo de 300, si el disponible baja a 115 pides 185, redondeado a cajas.
Es el sistema más extendido porque es fácil de entender y de meter en un programa. Su problema es que los dos números se ponen una vez y se quedan. Lo contamos en stock mínimo y máximo, y comparamos los dos enfoques en mínimo y máximo o previsión de demanda.
¿Cómo funciona la revisión periódica?
Cada cierto tiempo (R) miras el stock y pides lo que falte hasta el nivel objetivo. Como entre una revisión y la llegada del pedido siguiente pasan R más el plazo del proveedor (L), el objetivo tiene que cubrir ese tiempo entero: nivel objetivo = venta media diaria × (R + L) + z × desviación típica diaria × raíz de (R + L).
Ejemplo: revisas cada 7 días, el proveedor tarda 5, el producto vende 20 al día con una desviación típica de 6 y quieres un 95 % de servicio (z = 1,65). Nivel objetivo = 20 × 12 + 1,65 × 6 × raíz de 12, es decir, 240 + 34, unas 274 unidades. Si el lunes tienes 130 disponibles, pides 144.
Necesita algo más de stock que la revisión continua, porque cubre también los días entre revisiones. A cambio, agrupa los pedidos por proveedor en días fijos, que es como trabajan muchos distribuidores. Elegir el periodo lo tienes en plazo de revisión y en calendario de pedidos.
¿Y cuando hay varios almacenes o tiendas?
Entonces hay dos reposiciones encadenadas: la del proveedor al central y la del central a cada sitio. Cada sitio necesita sus propios niveles, porque cada uno vende a su ritmo, y el central se calcula con la suma. Calcular con el total y repartir deja corto a cada sitio, sobre todo a los pequeños, como mostramos con números en gestión de inventarios.
Para el día a día tienes cómo reponer una tienda desde el almacén central, cómo repartir el stock entre tiendas y cuánto stock tener en cada punto de venta. A esta forma de reponer en cadena se le llama DRP.
¿Cuándo conviene la reposición por previsión?
Cuando los niveles fijos no aguantan. Son tres casos: temporada (el mínimo de enero no vale en julio), plazos largos (con cuatro semanas de espera, el error de la previsión pesa mucho más) y muchos sitios (nadie recalcula a mano cientos de mínimos cada mes). En el estudio de reposición 2026, con datos sintéticos y públicos, la reposición por previsión necesitó un 25 % menos de stock que la cobertura fija y un 42 % menos que el mínimo fijo para servir el 95 % en productos con temporada y cuatro semanas de plazo.
Con venta estable y plazo corto, en cambio, una cobertura fija bien ajustada funcionó igual de bien. La conclusión práctica: no todo el catálogo necesita previsión. Lo explicamos en reaprovisionamiento automático y en demanda intermitente, que es el caso más difícil para cualquier sistema.
¿Cómo se automatiza la reposición sin riesgo?
Automatizar no quiere decir que un programa haga los pedidos solo desde el primer día. Lo sensato es ir por fases. Primero, el sistema propone y una persona decide, comparando su pedido con el propuesto (lo que se llama modo sombra). Después, la persona aprueba la propuesta y solo cambia lo que ve raro. Al final, las líneas normales salen solas y la persona revisa las excepciones (gestión por excepción).
El paso a paso lo tienes en cómo implantar la reposición automática sin riesgo, y la diferencia entre pedir a mano y aprobar una propuesta, en pedido manual o pedido sugerido. Si dudas de si te compensa, empieza por cuándo merece la pena un software de reposición.
¿Dónde encaja Arume Stock?
Arume Stock es un software de reposición que se pone encima de tu programa de gestión. Lee las ventas y el stock con un usuario de solo lectura, prevé cada producto en cada sitio y te propone cada semana qué pedir al proveedor y qué mandar a cada almacén o tienda, con el porqué de cada línea. Tú lo apruebas o lo cambias. Antes de contratar, se repiten semanas pasadas con tu histórico en la simulación con tus datos, y si en parte de tu catálogo gana una regla fija, te lo diremos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la reposición de stock?
Es el proceso de decidir cuándo y cuánto pedir de cada producto, al proveedor o desde el almacén central a cada tienda, para que no falte ni sobre.
¿Qué sistemas de reposición existen?
Punto de pedido con cantidad fija, mínimo y máximo, revisión periódica hasta un nivel objetivo y reposición por previsión de demanda. Los tres primeros usan niveles fijos; el cuarto los recalcula con la venta esperada.
¿Cuál es la fórmula de la reposición?
Con revisión continua, punto de pedido = venta media diaria × plazo + stock de seguridad. Con revisión periódica, nivel objetivo = venta media diaria × (periodo de revisión + plazo) + stock de seguridad calculado sobre ese mismo tiempo. Se pide la diferencia entre el nivel y el stock disponible.
¿Qué diferencia hay entre reposición y reaprovisionamiento?
En la práctica, ninguna: son dos palabras para lo mismo. Algunos usan reaprovisionamiento para la compra al proveedor y reposición para el traspaso del almacén a la tienda.
¿Se puede automatizar la reposición del todo?
Se puede, pero conviene llegar por fases: primero propuestas comparadas con lo que hace la persona, después aprobación, y al final solo revisión de excepciones. Saltarse fases es la forma más rápida de perder la confianza del equipo.
¿Qué stock se compara con el punto de pedido?
El disponible: el físico, más lo que ya está pedido y en camino, menos lo reservado para pedidos de clientes sin servir. Comparar solo con el físico hace que se pida dos veces lo mismo.