Glosario
Revisión periódica: qué es y cómo se calcula
Definición
La revisión periódica es una política de inventario en la que el stock se revisa cada cierto intervalo fijo (cada semana, cada quince días) y en cada revisión se pide lo necesario para volver a un nivel objetivo. El intervalo entre pedidos es fijo y la cantidad varía. Su stock de seguridad tiene que cubrir el plazo del proveedor más el periodo hasta la siguiente revisión, por eso necesita algo más de stock que la revisión continua.
Si tu empresa prepara los envíos cada lunes o hace el pedido al proveedor cada quince días, ya trabajas con revisión periódica aunque no la llames así. Lo que cambia la calidad del pedido es cómo se calcula la cantidad cada vez que toca revisar.
¿Qué es exactamente la revisión periódica?
En la revisión periódica no se vigila el stock a todas horas: se mira cada R días y se pide la diferencia hasta un nivel objetivo S. Es la política que los manuales de logística llaman (R, S). Los apuntes de gestión de inventario del Georgia Institute of Technology la resumen así: el tiempo entre pedidos es fijo y la cantidad varía.
Es la forma natural de trabajar cuando el camión sale siempre el mismo día, el proveedor recoge pedidos una vez por semana o el equipo prepara las rutas los lunes.
También se le llama
Sistema de revisión periódica, política de nivel objetivo, «pedir hasta» o, en inglés, periodic review y order-up-to. Una variante, (R, s, S), solo pide si en la revisión el stock está por debajo de un mínimo s; si no, espera a la siguiente.
Cómo se calcula
Nivel objetivo: S = demanda prevista durante (R + L) + stock de seguridad, donde R es el periodo entre revisiones y L el plazo de entrega. Pedido en cada revisión: S − (stock disponible + pendiente de recibir). El stock de seguridad se calcula con la variabilidad de la demanda durante R + L y no únicamente durante L, como explican los mismos apuntes.
Ejemplo propio. Un distribuidor de material de limpieza de Valencia repone cada lunes (R = 7 días) a una residencia que consume 30 garrafas de lejía por semana; el envío tarda 2 días (L = 2). Demanda en 9 días: unas 39 garrafas. Con 12 de seguridad, S = 51. El lunes hay 18 en la residencia y nada en camino: se mandan 51 − 18 = 33, redondeado a cajas de 4, 36.
Ojo con esto
Lo que conviene vigilar:
- Usar el stock de seguridad de la revisión continua: se queda corto porque no cubre el periodo hasta la siguiente revisión.
- Mantener el mismo S todo el año: si la demanda cambia con la temporada, el nivel objetivo tiene que cambiar con ella.
- Alargar R para ahorrar viajes sin subir el nivel: los apuntes de Georgia Tech señalan que revisar con más frecuencia reduce normalmente el stock de seguridad y el inventario total.
- Pedir aunque la cantidad sea mínima: con pedidos pequeños, (R, s, S) evita movimientos que no compensan.
Dónde aparece en el sistema
El sistema trabaja por defecto con tu calendario: si repartes los lunes, la lista de envíos se prepara para el lunes, con la previsión de los días hasta el siguiente envío y un stock de seguridad calculado para ese periodo. Si un producto se va a acabar antes de la próxima revisión, envía un aviso urgente, que es la parte de revisión continua que se añade. La simulación con tus datos compara tu frecuencia actual con otras.
Términos relacionados
Para seguir:
- Revisión continua: la alternativa, pedir cuando se cruza un punto.
- Stock de ciclo: el que se gasta entre pedido y pedido.
- Días de cobertura: cuánto aguanta lo que hay.
- Pedido sugerido: la cantidad que sale de cada revisión.
- Lead time: la L de la fórmula.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto nos conviene revisar?
Lo marca casi siempre la logística: cuántas veces sale el camión o cuántas veces acepta pedidos el proveedor. Revisar más a menudo baja el stock necesario, pero sube el coste de preparar y mover envíos.
¿Podemos combinar revisión periódica con avisos?
Sí, y es lo más habitual: se repone en el día fijo y, si algo se va a acabar antes, se avisa para un envío extra.
¿La revisión periódica sirve para productos de poca venta?
Sí, suele ser la más práctica para ellos: se revisan con el resto y, con una variante (R, s, S), solo se piden cuando bajan de un mínimo.