Glosario
Coste de almacenamiento: qué incluye y cómo se calcula
Definición
El coste de almacenamiento es lo que cuesta mantener la mercancía en el almacén: alquiler o amortización de la nave, estanterías, energía, personal de almacén, mantenimiento y sistemas de gestión. Se calcula sumando esas partidas del año y repartiéndolas por palé ocupado, por metro cuadrado o por unidad. Es un componente del coste de posesión y sirve para decidir qué referencias merecen sitio y cuáles se guardan por inercia.
Guardar mercancía cuesta aunque nadie la mueva: la nave, la luz, la persona que la coloca, la estantería que se amortiza. El coste de almacenamiento es la parte física del coste de tener stock. Medirlo por palé o por unidad permite saber hasta cuándo compensa guardar un producto.
Qué es exactamente
El coste de almacenamiento es el conjunto de gastos de tener y manejar físicamente el stock en un almacén durante un periodo. Incluye lo que pagas por el espacio (alquiler o amortización), por lo que lo equipa (estanterías, carretillas, climatización), por quien lo mueve (personal, formación) y por lo que lo hace funcionar (energía, mantenimiento, programa de gestión).
No incluye el dinero parado en la mercancía, que es la financiación del stock, ni la merma o el seguro. Juntos forman el coste de posesión.
También se le llama
Coste de almacén, coste de mantenimiento o de tenencia (cuando se usa en sentido amplio), storage cost o warehousing cost en inglés. En contabilidad de costes se reparte como coste indirecto, y conviene confirmar con tu asesor cómo se trata en tus cuentas.
Cómo se calcula
Se suman los costes anuales del almacén y se dividen entre la unidad de ocupación que mejor represente el espacio: palés, metros cuadrados o metros cúbicos.
Un ejemplo con un distribuidor de bebidas con una nave de 1.200 palés de capacidad media ocupada. Costes anuales: alquiler 54.000 euros, personal de almacén 32.000, energía y mantenimiento 6.000, estanterías y carretillas amortizadas 4.000. Total, 96.000 euros. Entre 1.200 palés son 80 euros por palé y año, unos 6,70 euros al mes. Un palé de 48 cajas ocupa ese sitio igual si vale 300 euros que si vale 3.000, y esa es la clave: el coste del hueco no depende del valor.
Si ese palé tarda cinco meses en venderse, guardarlo cuesta unos 33 euros. Para una referencia que deja 25 euros de margen por palé, cada mes extra de almacén se come casi todo el margen.
Ojo con esto
Errores comunes al medir el coste de almacenamiento:
- Repartirlo por valor y no por espacio: así los productos baratos y voluminosos parecen gratis y los caros y pequeños, caros de guardar. Al revés de lo que ocurre.
- Contar solo el alquiler: la nave propia también cuesta (amortización, impuestos, mantenimiento) aunque no haya recibo mensual.
- No separar lo que se mueve de lo que se guarda: preparar pedidos es coste de manipulación, no de almacenamiento, y se reparte por líneas de pedido, no por palés.
- Calcular con el almacén lleno: si la nave está al 60 %, el coste por palé es mayor que si está al 95 %. Mide con la ocupación media real.
Dónde aparece en el sistema
El sistema trabaja con la ocupación que implica cada propuesta. Una compra grande de un producto que rota lento no solo mueve dinero: ocupa palés durante meses. Si introduces tu coste por palé, el panel lo suma al coste de tener el exceso, y la lista de lo que conviene liquidar o devolver sube de prioridad.
La previsión de demanda da cuántas semanas durará cada referencia, y esa cifra, por el coste del hueco, es lo que cuesta cada decisión de compra grande. La simulación con tus datos permite contrastarlo con lo que pasó.
Términos relacionados
Coste de posesión, almacén central, sobrestock, coste logístico y seguro de mercancía.
Preguntas frecuentes
¿Qué entra en el coste de almacenamiento y qué no?
Entra lo que cuesta tener el espacio y mantenerlo: alquiler o amortización, personal de almacén, energía, mantenimiento y estanterías. Quedan fuera el dinero parado en la mercancía y el transporte, que son otros costes.
¿Cómo sé cuánto cuesta guardar un solo producto?
Calcula el coste por palé o por metro cúbico y multiplícalo por el espacio que ocupa el producto y por los meses que está. Es mejor repartir por espacio que por valor.
¿Se suma el coste de almacenamiento al coste del producto?
La norma de existencias del PGC lista los gastos hasta que los bienes están ubicados para su venta (transportes, aranceles, seguros). No cita el almacenamiento posterior; cómo tratarlo en tus cuentas, consúltalo con tu asesor.