Qué mandar a cada sitio
Cada semana te propone los envíos a cada tienda: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
Para empresas con varias tiendas
Para quien ya tiene o va a montar un cuadro de mando de inventario en Power BI y quiere que sirva para decidir. Primero, pocas medidas bien definidas: valor, rotación, cobertura, roturas y stock parado. Después, las tablas que calcula el sistema (previsión, riesgo, propuesta) como páginas del mismo informe. Power BI enseña; el cálculo y la propuesta salen de otro sitio, y el pedido se hace en tu ERP.
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Qué mandar a cada tienda, cuánto y cuándo, con el porqué. Lo apruebas, lo cambias o le preguntas «¿y si mando dos menos?».
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Cada semana te propone los envíos a cada tienda: qué productos, cuántos y cuándo salen. Tú apruebas o cambias cantidades.
«¿Cuánto stock tenemos?», «¿por qué mandas a Sevilla?», «¿y si mando dos menos?». Contesta con tus datos y dice de dónde sale cada cifra.
Ritmo de venta, lo que queda, lo que tarda un envío y el riesgo de quedarse a cero. Cinco pasos con cifras, en una frase cada uno.
Repetimos fechas pasadas de tu negocio con lo que se sabía ese día y comparamos lo que habría hecho el sistema con lo que hiciste tú.
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Hoy
Envíos de esta semana
8 tiendas, 358 unidades. Salen el martes.
8:00Aviso urgente · Sevilla
Se queda sin Tornillo madera 4x40 el miércoles. Quedan 4 cajas y vende 12 a la semana.
Propuesta: mandar 20 hoy, llega el miércoles.
10:42Por videollamada. Te enseñamos el sistema funcionando y vemos tu caso: cuántos sitios, qué programa usáis y dónde se os va el stock.
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La respuesta corta
Un cuadro de mando de stock en Power BI reúne en pocas páginas el valor del inventario, la rotación, la cobertura en días, las roturas y el stock parado, cada uno con una única definición escrita. Enseña lo que ha pasado. Para que también diga qué hacer, se le añaden tablas calculadas fuera del propio Power BI: previsión, riesgo de rotura y propuesta de pedido. Power BI las muestra con tus filtros y permisos; no hace los pedidos.
Por Manuel Gómez González, fundador de Arume · Revisado el
Valor del inventario por almacén y familia, rotación, cobertura en días, roturas, stock parado en euros y ventas frente al año anterior. Seis medidas, cada una con su página o su ficha. Si el cuadro necesita explicación para entenderse, tiene demasiadas.
Un dashboard de Power BI es una sola página de mosaicos fijados desde informes, y según Microsoft no se puede filtrar ni segmentar. Un informe tiene varias páginas, filtros y segmentadores, y es donde se trabaja. Para stock conviene un informe con páginas, y un panel con los cuatro números que Dirección mira cada lunes.
La rotación, la cobertura y el nivel de servicio se escriben como medidas del modelo, con su fórmula documentada, y todas las páginas las reutilizan. Compras, Finanzas y Dirección miran la misma cifra. El ejemplo de abajo muestra qué pasa cuando no es así.
Previsión por producto y sitio, riesgo de rotura, propuesta de pedido con su porqué y previsto frente a real llegan como tablas y se publican en páginas del mismo informe. El cuadro deja de ser solo un espejo del pasado.
Una matriz de productos por sitio con cuatro estados, calculados con la previsión y no con un mínimo fijo. De un vistazo ves dónde falta y dónde sobra el mismo producto, que es la pregunta que Power BI suelto no responde.
El panel Análisis añade líneas de mínimo, máximo, media o percentil, líneas constantes y detección de anomalías en gráficos de líneas. Sirven para marcar el stock objetivo en el gráfico de un producto o para ver un pico de ventas raro. Son un apoyo, no el cálculo del pedido.
Cada responsable de zona ve su zona con los permisos que ya existen. Las tablas nuevas se actualizan con tu actualización programada. Según Microsoft, son hasta ocho al día en capacidad compartida y hasta 48 en Premium, PPU o Fabric, y la previsión se recalcula una vez por semana.
Es un informe de Power BI, a veces con un panel resumen, que reúne los indicadores del inventario: cuánto hay, cuánto rota, cuántos días dura, qué se ha roto y qué está parado. Se alimenta del ERP, de una base de datos o de Excel, se actualiza solo y lo ve cada persona con sus permisos. Es la herramienta con la que Dirección y Compras miran el stock una vez por semana.
La palabra cuadro de mando promete decisiones, pero muchos son sobre todo un espejo. Dicen que la cobertura de un producto es de 12 días y se quedan ahí. Un cuadro útil responde también a qué hay que hacer con esa cifra, y para eso necesita datos que Power BI, por sí solo, no calcula.
Según la documentación de Microsoft, un dashboard es una sola página, llamada lienzo, con mosaicos que se fijan desde informes, y no está disponible en Power BI Desktop. No se puede filtrar ni segmentar, aunque se puede filtrar un mosaico en modo de enfoque sin guardar el filtro. Un informe, en cambio, tiene una o varias páginas, filtros, segmentadores y se construye en Desktop.
Para stock, esa diferencia pesa. El trabajo de Compras necesita filtrar por proveedor, familia y sitio, y eso es informe. El resumen de los lunes (valor, cobertura media, productos a cero, stock parado) cabe bien en un panel. También hay una razón práctica a favor del panel: las alertas de datos de Power BI se ponen en mosaicos de paneles, no en informes, y para eso hay que tener uno. Para crear paneles en un área de trabajo hace falta licencia Pro o Premium por usuario.
Una cadena de ferreterías tiene un coste de ventas anual de 1.200.000 euros, unas ventas a precio de venta de 1.560.000 euros y un stock medio de 300.000 euros. Compras calcula la rotación como coste de ventas entre stock medio: 1.200.000 dividido entre 300.000, 4 vueltas. Finanzas usa el stock del cierre del ejercicio, que fue de 200.000 euros porque se vació antes del inventario: 1.200.000 dividido entre 200.000, 6 vueltas. Y el cuadro de mando heredado divide las ventas a precio de venta entre el stock medio: 1.560.000 dividido entre 300.000, 5,2 vueltas.
Las tres cifras son correctas con su fórmula, y las tres circulan en reuniones distintas. Nadie miente, pero nadie entiende por qué hay 4, 5,2 y 6 a la vez. La solución no es técnica: se decide cuál se usa para qué (la de Compras para comprar, la del cierre para Finanzas), se escribe la fórmula en el modelo como medida con nombre claro y se deja en todas las páginas. Es el trabajo menos vistoso del cuadro y el que más discusiones ahorra.
Pocas, y cada una con la fórmula por escrito. La rotación es el coste de ventas del periodo dividido entre el stock medio. La cobertura es el stock dividido entre la venta diaria prevista, no entre la media pasada: en campaña, esa diferencia es la que separa un aviso a tiempo de uno tarde. El nivel de servicio es la demanda atendida entre la demanda total, que es lo que mide si el cliente encontró lo suyo. Las roturas son los días a cero por producto y sitio, y las ventas perdidas en euros. El stock parado es el valor de lo que no ha salido en un periodo que fijas.
La guía de rotación de inventario y la de nivel de servicio explican cada una con detalle. Aquí el trabajo es otro: escribirlas como medidas del modelo, probarlas contra el ERP y ponerles un nombre que no admita dos lecturas. Un cuadro con seis medidas bien hechas sirve más que uno con treinta que se contradicen.
Tres tablas que el cuadro no puede calcular solo. La previsión por producto y sitio y semana, con un límite inferior y uno superior. El riesgo de rotura: la probabilidad de que cada producto llegue a cero en cada sitio antes de que llegue el siguiente pedido, con el nivel de servicio que fijes. Y la propuesta de pedido: qué mandar, cuánto y cuándo, con una frase de porqué.
Se calculan fuera de Power BI con las mismas ventas y el mismo stock que lee tu informe, y se publican en una base de datos, un almacén de datos o una carpeta de SharePoint que Power BI ya actualiza. Se cargan en el modelo, se relacionan con producto, sitio y fecha, y el informe gana páginas: qué pedir esta semana, riesgo de rotura y previsto frente a real. Los filtros y los permisos funcionan sin tocar nada.
Power BI no hace pedidos ni predicciones de stock. El sistema calcula, Power BI enseña, la persona aprueba, y el pedido se hace en tu ERP: se deja en borrador o en una hoja por proveedor. Ese reparto es lo que evita que el cuadro de mando se convierta en un segundo programa de gestión.
Es una matriz con los productos en filas, los sitios en columnas y un color por celda: a cero, se acaba, bien o sobra. Lo importante es de dónde sale cada color. Con un mínimo fijo, un producto está bien mientras supere el número, aunque esté a tres días de vender todo. Con la previsión, el color depende de cuántos días dura el stock al ritmo que se espera y del plazo del proveedor.
Con esa matriz se ve lo que un listado de existencias no enseña: el mismo producto a cero en Sevilla y sobrando en Córdoba. Es la decisión de traslado más barata que hay, y solo aparece cuando se miran todos los sitios a la vez. En Power BI se construye con una matriz con formato condicional sobre una medida que devuelve el estado, y se filtra por familia, proveedor o zona.
Una segunda página, con la misma lógica, enseña el stock parado en euros, ordenado de más a menos. Es la página que suele abrir Finanzas.
El panel Análisis de Power BI añade líneas constantes, de mínimo, máximo, media, mediana o percentil, líneas de tendencia, barras de error, previsión y anomalías a los gráficos que lo admiten. Para un cuadro de stock hay tres usos buenos: marcar en el gráfico de un producto el stock objetivo con una línea constante, ver la media de ventas con una línea de media y detectar un pico raro con las anomalías, que solo están en los gráficos de líneas.
Lo que no hace es decidir. Una línea constante en el gráfico dice dónde está el objetivo, pero no lo calcula. La previsión del gráfico proyecta una serie y no conoce el stock ni el plazo del proveedor. Por eso conviene usar esas herramientas como apoyo visual y llevar el cálculo del pedido a un sistema que sí sabe de plazos, de riesgo y de coste.
El acceso de solo lectura al informe y a su origen de datos, y una persona que conozca el modelo para resolver dudas. Con eso revisamos las medidas, cuadramos el valor del inventario con el ERP y proponemos qué se mantiene y qué se unifica. Para añadir previsión, las ventas por producto, sitio y fecha, y el stock actual, que ya alimentan el informe.
Lo que ayuda: los plazos de cada proveedor, el calendario de promociones y cualquier definición escrita que ya tengáis de rotación o de rotura. Lo que no hace falta: rehacer el informe ni cambiar de ERP.
No sustituye a Power BI ni a tu ERP, no crea pedidos sin que una persona los apruebe y no promete un acierto concreto antes de ver tus datos. Tampoco arregla un origen de datos mal llevado: si el stock del ERP no es fiable, el primer paso es arreglar eso, y el cuadro lo hará visible.
Se empieza por un análisis gratuito de tu stock o una demo de 30 minutos por videollamada. Después, la simulación con tus datos: se repiten fechas pasadas con lo que se sabía cada día y se compara lo que habría propuesto el sistema con lo que se hizo. El arranque son entre tres y seis semanas, con uno o dos meses en modo sombra, y el código queda a tu nombre.
Hay cuadros de mando de inventario muy bonitos que nadie usa para comprar. Aquí el cuadro se construye sobre dos cosas: medidas con una sola definición y tablas calculadas aparte que lo convierten en herramienta de decisión. Power BI no hace pedidos ni predicciones de stock: el sistema calcula, Power BI enseña, la persona aprueba y el ERP recibe el pedido.
Los que llevan a una decisión: valor del inventario, rotación, cobertura en días, nivel de servicio, roturas (días a cero y ventas perdidas) y stock parado en euros. Si además quieres decidir compras, añade riesgo de rotura y propuesta de pedido, que no salen de ventas y stock solos: hay que calcularlos.
Para trabajar, un informe: tiene varias páginas, filtros y segmentadores. El dashboard, según Microsoft, es una sola página de mosaicos fijados y no se puede filtrar, aunque sí permite alertas en algunos mosaicos. Lo habitual es un informe completo y un panel pequeño con los números de cabecera.
Sí. Se revisan las medidas, se unifican las definiciones y se añaden las tablas del sistema como páginas nuevas. Lo que funciona se queda. Si un consultor mantiene el informe, trabajamos con él y la frontera es sencilla: él lleva el modelo y nosotros las tablas que se publican.
No. Con licencias Pro y la actualización programada de siempre basta, porque las tablas del sistema se publican en un origen que Power BI ya actualiza. Para crear dashboards en un área de trabajo Microsoft exige Pro o Premium por usuario, y eso ya lo tienes si compartes informes. Si tienes Fabric, se aprovecha, pero no es requisito.
No. Power BI es una herramienta para mirar datos y no escribe en tu programa. La propuesta del sistema se deja como pedido en borrador en tu ERP o en una hoja por proveedor, y una persona la aprueba. Mostrarla en el cuadro y hacerla son dos pasos distintos, y el segundo ocurre fuera de Power BI.
Con tu actualización programada. En capacidad compartida Microsoft permite hasta ocho al día y hasta 48 en Premium, PPU o Fabric. Las ventas y el stock se suelen refrescar cada noche. La previsión y la propuesta se recalculan una vez por semana, o cada dos días en campaña, y se recogen en la siguiente actualización.
Antes de añadir nada se cuadra el cuadro con el ERP: el valor del inventario del informe contra el del programa, sitio a sitio. Si no cuadran, se arregla el origen, no el gráfico. Después, el informe incluye una página de comprobación que se puede abrir cuando alguien dude de un número.
30 minutos por videollamada. Ves el sistema funcionando y te decimos si encaja con tu empresa.