Glosario
Logística inversa: qué se hace con lo que vuelve
Definición
La logística inversa es el proceso de mover mercancía desde su destino habitual, normalmente el cliente, hacia atrás para recuperar su valor o eliminarla correctamente. Incluye la gestión de devoluciones, la reparación y reacondicionamiento, la reventa en canales secundarios, el reciclaje y el desecho. Para el stock importa porque lo devuelto vuelve a ser inventario solo si se inspecciona, se decide su destino y se registra con su estado.
La logística normal lleva el producto hasta el cliente. La inversa se ocupa de lo que regresa: devoluciones, productos defectuosos, excedentes, envases. Si no tiene un camino claro, la mercancía vuelta se queda en un rincón del almacén y el stock del sistema deja de decir la verdad.
Qué es exactamente
La logística inversa cubre las operaciones del movimiento aguas arriba de productos y materiales: llevarlos desde su destino final habitual con el fin de recuperar valor o desecharlos de forma adecuada. Rogers y Tibben-Lembke la refinaron en su libro de 1999, «Going Backwards», insistiendo en que lo más relevante era recuperar valor de activos en mal estado y no solo cumplir objetivos ambientales.
Dentro caben varias actividades: gestionar con eficiencia las devoluciones de mercancía (y, mejor aún, evitar que se produzcan), reparar o reacondicionar, revender excedentes y devoluciones en mercados secundarios, y reciclar o desechar lo que ya no sirve. En la Unión Europea, la directiva sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos hace responsables a los productores de recoger, tratar y reciclar esos residuos, un ejemplo de logística inversa obligatoria.
También se le llama
Reverse logistics, logística de retorno, flujo inverso o gestión de devoluciones. Esta última es solo una parte: la logística inversa incluye también lo que nadie ha devuelto pero hay que recuperar (envases retornables, excedentes de tienda, material para reacondicionar).
Un ejemplo
Una tienda online de calzado con 6.000 pares vendidos al trimestre recibe 900 devoluciones. Sin proceso, los pares vuelven en cajas sin abrir durante semanas y siguen contando como vendidos, no como stock. Con proceso, cada devolución se inspecciona en tres días y se clasifica: 600 pares como nuevos (vuelven al stock disponible), 200 con la caja dañada (se reempaquetan y vuelven), 70 usados (se venden a un canal de outlet) y 30 irrecuperables (se donan o se reciclan).
El efecto sobre el stock es inmediato: 800 pares vuelven a estar a la venta en lugar de acumular polvo. Si esa tienda no los hubiera registrado, el sistema habría pedido más al proveedor de unos pares que ya tenía en el almacén.
Ojo con esto
Lo que suele fallar con las devoluciones:
- Devolución sin registrar el estado: si todo lo devuelto entra como «nuevo» sin inspección, se vende un producto dañado y vuelve otra vez.
- Stock en el limbo: mercancía que no está ni en la venta ni en la basura, sin ubicación ni responsable. Cuenta en el inventario contable, pero nadie puede servirla.
- No saber por qué vuelve: sin un motivo de devolución, no se detecta que el 40 % es por talla mal indicada o por un defecto de un proveedor.
- Tratar igual todo lo que vuelve: reparar un producto de valor compensa; reparar uno barato, no. Cada artículo necesita una regla de destino.
- Ignorar la normativa: ciertos residuos, como los aparatos electrónicos, tienen reglas de recogida y tratamiento. Conviene consultarlo con tu asesor.
Dónde aparece en el sistema
Lo devuelto cambia dos cosas que nuestro sistema mira: las ventas y el stock disponible. Una venta devuelta no es demanda real, y si el programa la deja contada, la previsión de demanda sobreestima lo que se va a vender. Cuando leemos tus ventas, restamos las devoluciones; y el stock que ya está inspeccionado y listo vuelve a contar como stock disponible para el reparto.
En la simulación con tus datos vemos qué parte de tu histórico son devoluciones mal tratadas y cuánto sesgaban el cálculo. Lo que queda sin destino (excedentes, productos que no se venden) se ve en la guía de stock muerto.
Términos relacionados
Devolución a proveedor, stock obsoleto, merma, stock disponible, capital inmovilizado y stock físico.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo logística inversa que gestión de devoluciones?
La gestión de devoluciones es una parte. La logística inversa abarca también reparación, reacondicionamiento, reventa, reciclaje y desecho, además de evitar que la devolución ocurra.
¿Cuándo vuelve un producto devuelto a ser stock disponible?
Cuando se ha inspeccionado, clasificado como vendible y registrado con su ubicación. Hasta entonces, cuenta en el físico pero no en lo que se puede servir.
¿Cómo afectan las devoluciones a la previsión?
Inflan las ventas si no se descuentan. Una prenda que se vendió y volvió no fue demanda neta, y la previsión debe partir de las ventas netas de devoluciones.
¿Hay obligaciones legales en la logística inversa?
En algunos productos sí, como los aparatos eléctricos y electrónicos, cuyos productores tienen responsabilidades de recogida y reciclaje. La obligación es de la empresa, y conviene confirmarla con tu asesor.