Glosario
Envase retornable: qué es y cómo se controla lo que sale y vuelve
Definición
Un envase retornable es un envase pensado para volver a su origen y reutilizarse varias veces, como los cascos de botella, los barriles, los palés o las cajas de plástico. Se controla como un stock aparte del producto: cuántos hay en el almacén, cuántos están en casa de cada cliente y cuántos se han perdido. La rotación del envase, el depósito que se cobra y el plazo de devolución deciden cuántos hace falta comprar.
Un envase retornable es un producto con dos vidas: sale lleno, vuelve vacío y hay que contarlo las dos veces. Si no se lleva ese segundo inventario, el negocio compra envases nuevos para sustituir los que tiene en casa de los clientes sin saberlo.
Qué es exactamente
Un envase retornable es el que está diseñado para volver al fabricante, al distribuidor o al punto de llenado y usarse de nuevo, a diferencia del de un solo uso. Se ve en la hostelería (cascos de cerveza y refresco, barriles, cajas de botellas), en el reparto de agua (garrafas), en logística (palés, jaulas, cajas de plástico) y en el sector agrario (cajas de fruta).
Desde el punto de vista del stock, el envase es un artículo más, con su propio inventario, con una particularidad: no se vende, se presta. Hay un propietario (el distribuidor o el fabricante) y un poseedor temporal (el cliente), y una obligación de devolver. Quien no lleva ese saldo por cliente solo sabe cuánto tiene en el almacén y no cuánto le deben.
También se le llama
Casco (en bebidas), envase reutilizable, envase con depósito, retornable o, en logística, embalaje retornable (returnable packaging). En el ERP suele darse de alta como un artículo no vendible, con un movimiento de entrega al cliente y otro de recogida.
Un ejemplo
Un distribuidor de bebidas a hostelería trabaja con cajas de 24 botellas de 20 cl. Tiene 6.000 cajas de plástico en total. Reparte a 300 bares y recoge los envases vacíos en cada visita; el cliente tarda de media 3 semanas en devolver una caja y vende unas 4 cajas por semana.
En casa de cada bar hay, de media, 4 × 3 = 12 cajas de ese envase en circulación. Con 300 bares son 3.600 cajas fuera, y quedan 2.400 en el almacén. Si el distribuidor sube las ventas un 20 %, o el plazo de devolución se alarga a 4 semanas, las cajas en la calle suben a 4.320 o 4.800, y de repente en el almacén quedan 1.200. Es la razón por la que los envases se quedan sin stock sin que haya aumentado nada más en el negocio.
La diferencia entre lo que el sistema dice que hay en casa del cliente y lo que de verdad hay es la pérdida. Un 3 % de cajas perdidas al año en 6.000 cajas son 180 que hay que reponer.
Ojo con esto
El stock de envases se estropea por lo mismo en casi todas las empresas:
- Contar solo el producto y olvidar el envase: la venta de una caja de botellas llenas debe mover también el envase hacia el cliente.
- Sin saldo por cliente: si no sabes cuántos cascos tiene cada bar, no puedes reclamarlos ni saber quién se lleva más de los que usa.
- Mezclar envases de varios propietarios: los cascos de una marca no son los de otra, y cada uno tiene su regla de intercambio.
- No separar envase limpio, sucio y dañado: el que vuelve sucio no puede volver a salir hasta lavarlo.
- No tener en cuenta el depósito: el cobro de una fianza por envase y su devolución son movimientos de dinero que deben cuadrar con los de stock.
Dónde aparece en el sistema
En el sistema que montamos, el envase se trata como un artículo con su propia previsión: no se pronostica la venta del casco sino la salida y el retorno, a partir del ritmo de venta del producto y de lo que tarda cada cliente en devolver. Se avisa cuando las cajas en el almacén no cubrirán los envíos de las próximas semanas y se enseña el saldo por cliente en el panel.
Funciona sobre los movimientos que ya registra tu programa, sin tocarlos. Si hoy llevas los envases en una hoja de cálculo aparte, el primer paso es pasarlos a datos que el sistema pueda leer; la página de bebidas cuenta cómo se organiza para distribuidores.
Qué dice la ley
La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados, prevé en su disposición adicional decimoséptima las condiciones de un sistema de depósito, devolución y retorno para envases de un solo uso: el productor que introduce el producto cobra a los clientes una cantidad por cada envase, que no se considera precio, y los comerciantes deben aceptar los envases devueltos, con las limitaciones que fije el reglamento. Es una regla distinta del retornable clásico, pero la información al cliente sobre el depósito, por separado del precio, es la misma lógica. Si tu actividad queda afectada, confírmalo con tu asesor.
Términos relacionados
Stock físico, transferencia entre almacenes, merma, inventario permanente y la guía de stock en depósito en cliente.
Preguntas frecuentes
¿El envase retornable es parte del stock de la empresa?
Sí, mientras sea de tu propiedad, esté donde esté. Por eso conviene llevarlo en dos saldos: el que hay en el almacén y el que está en casa de los clientes. Cómo se valora y se contabiliza es cosa de tu gestor.
¿Cómo sabemos cuántos envases se pierden?
Comparando lo entregado menos lo recogido, cliente a cliente, con un recuento físico de vez en cuando. La diferencia sostenida es la pérdida. Sin saldo por cliente, solo se ve cuando el almacén se vacía.
¿El sistema calcula cuántos envases comprar?
Calcula cuántos hará falta tener según el ritmo de venta, el plazo de devolución y la pérdida habitual, y avisa antes de que el almacén se quede corto. La compra la decides tú.
¿Vale para palés y cajas de plástico, no solo botellas?
Sí. Es la misma lógica de salida, retorno y saldo por cliente. Cambia el valor del envase y la pérdida, pero no el método.