Glosario
Deterioro de existencias: qué es y cómo se calcula
Definición
El deterioro de existencias es la pérdida de valor de un producto en el almacén cuando lo que se puede obtener por él, su valor neto realizable, queda por debajo de lo que costó. Se reconoce como gasto en la cuenta de resultados con una corrección valorativa, y se revierte si las circunstancias que la causaron desaparecen. Suele nacer de compras excesivas, productos descatalogados, caducidad o mercancía dañada, y es una señal para revisar cómo se repone.
Un producto que lleva meses sin venderse sigue figurando en el balance por lo que costó. El deterioro es el momento en que la contabilidad reconoce que ya no vale eso. Es un gasto sin salida de dinero, y casi siempre empieza en la planificación de compras.
Qué es exactamente
El deterioro es la rebaja del valor contable de una existencia cuando ha perdido valor respecto a lo que figura en libros. La norma de registro y valoración 10.ª del Plan General de Contabilidad lo dice así: cuando el valor neto realizable de las existencias sea inferior a su precio de adquisición o a su coste de producción, se efectuarán las oportunas correcciones valorativas, reconociéndolas como un gasto en la cuenta de pérdidas y ganancias.
No es una merma en el sentido físico ni sale dinero de la caja. Es el reconocimiento contable de que parte de lo que tienes comprado ya no se va a recuperar al vender. Aun así, reduce el beneficio y, con él, lo que se paga o se reparte.
También se le llama
Corrección valorativa por deterioro de existencias, provisión por depreciación de existencias (el nombre antiguo, que sigue oyéndose en los despachos), write-down de inventario en inglés o, sin más, rebaja del stock. Se aplica a las existencias, no a los activos fijos.
Un ejemplo
Una tienda de electrodomésticos tiene 400 unidades de un modelo de cafetera a un coste de adquisición de 12 euros. Sale el modelo nuevo y el precio de mercado del viejo baja: ya solo se puede vender a 11 euros, con 2 euros de costes necesarios para venderlo (comisión y embalaje). El valor neto realizable es 11 − 2 = 9 euros por unidad. La corrección valorativa es (12 − 9) × 400 = 1.200 euros, que se anotan como gasto del ejercicio y rebajan el valor del stock.
Meses después, si el modelo antiguo se pone de moda y vuelve a venderse por 14 euros, el valor neto realizable supera el coste. La norma prevé que, si las circunstancias que causaron la corrección dejan de existir, se revierta, hasta el límite del coste original. Por eso se hace producto a producto y no como porcentaje general del almacén.
Ojo con esto
Los errores más comunes al tratar el deterioro:
- Dotarlo con un porcentaje a ojo: es fácil de hacer y difícil de defender. Mejor calcularlo por referencia, con la antigüedad y el precio actual.
- No separar la rotación lenta de la obsolescencia: un producto lento aún puede venderse a su precio; uno descatalogado, no. La guía de stock muerto explica cómo distinguirlos.
- Reconocerlo solo al cerrar el ejercicio: el problema se lleva gestando meses. Si lo ves en el cierre, ya no puedes actuar sobre la compra.
- Olvidar la caducidad: en alimentación, farmacia y cosmética, una fecha cercana hace caer el valor de golpe.
Dónde aparece en el sistema
El sistema trabaja antes de que haya deterioro. Marca los productos con más cobertura de la que se justifica con la previsión de demanda y los enseña en el panel como stock parado en euros, con la edad de cada lote. Así el candidato a rebaja se ve meses antes del cierre, cuando todavía puedes parar compras, mover unidades entre sitios o hacer una promoción.
Las cifras de deterioro las decide y contabiliza tu empresa con su asesor. Lo que aportamos son los datos de partida, producto por producto, y una lista de referencias a vigilar.
Términos relacionados
Valor neto realizable, stock obsoleto, sobrestock, merma y capital inmovilizado. La guía de stock muerto explica cómo detectarlo.
Preguntas frecuentes
¿Hay que registrar el deterioro aunque el producto siga a la venta?
Si su valor neto realizable está por debajo del coste, sí, aunque esté en catálogo. Lo decisivo es lo que realmente se puede obtener al venderlo, no si sigue listado.
¿Es deducible fiscalmente?
Depende de cómo se documente y de la normativa fiscal vigente. Es una cuestión para tu asesor; conviene guardar el cálculo producto por producto.
¿Se puede revertir el deterioro?
Sí. El Plan General prevé la reversión si las circunstancias que causaron la corrección han dejado de existir, con el límite del valor contable anterior.
¿Cómo ayuda un sistema de reposición a evitarlo?
Porque reduce las compras que nacen de un cálculo a ojo. Menos exceso en los sitios, menos producto que nadie pide y menos rebajas forzadas.