El trámite de cada mañana
Pasar datos de un sitio a otro, clasificar correos, preparar el mismo informe, sacar el pedido de un PDF. Se monta una vez y deja de comerse una hora al día.
Salamanca
Sin plan de transformación ni palabras grandes: elegimos una tarea de las que tu equipo repite cada día, la automatizamos y medimos si ha ahorrado horas. Estudio con base en Salamanca — podemos sentarnos a ver cómo trabajáis.
Presupuesto a medida · Empezamos por una tarea · Si no sirve, se retira
Casi todo lo que se vende como inteligencia artificial para empresas es una promesa grande y difusa, y termina en una herramienta que nadie abre a los dos meses. Lo que de verdad cambia una semana de trabajo es pequeño y aburrido: el trámite que alguien hace a mano cada mañana, la información que nadie encuentra, las mismas cinco preguntas de siempre. Empezamos por ahí porque es lo único que se puede medir — y porque nos deja poder decirte que no compensa.
Y lo que no: modelos propios, promesas de porcentajes y proyectos largos sin nada usable en medio.
Pasar datos de un sitio a otro, clasificar correos, preparar el mismo informe, sacar el pedido de un PDF. Se monta una vez y deja de comerse una hora al día.
Presupuestos antiguos, normativa, fichas, expedientes. Un buscador que entiende la pregunta en lenguaje normal y responde citando el documento, para poder comprobarlo.
Horarios, precios, cómo llegar, qué documentación hace falta. Un asistente que responde con tu información y pasa a una persona en cuanto no lo tiene claro.
Antes de montar nada apuntamos cuánto lleva hoy esa tarea, y después se vuelve a medir. Si no ahorra horas, se dice y se retira. No cobramos por parecer modernos.
Qué información se manda fuera, a dónde y qué se guarda, decidido antes de empezar y por escrito. Hay tareas que conviene resolver sin que salga nada, y se hacen así.
Estamos en Salamanca. Podemos sentarnos a ver cómo trabajáis de verdad —que es la única forma de saber qué automatizar— y hablas siempre con quien lo monta.
Clasificar documentación que entra, extraer datos de facturas y encontrar en dos segundos ese expediente de hace tres años.
Responder las dudas de siempre de los alumnos, corregir lo mecánico y preparar materiales a partir de los que ya tenéis.
Contestar las preguntas de disponibilidad y horarios que llegan por diez sitios distintos, y en varios idiomas.
Pedidos que llegan por correo o WhatsApp y alguien pasa a mano al sistema. Eso es lo primero que se automatiza.
Recordatorios, primer filtro de las citas y papeleo repetido. Con cuidado especial: son datos de salud y se tratan como tales.
En persona en Salamanca o por videollamada. No hablamos de tecnología: hablamos de qué se repite, quién lo hace y cuánto tarda.
La que más tiempo come y menos criterio necesita. Y anotamos cuánto lleva hoy, que es lo que permitirá decir después si ha servido.
Funcionando y en vuestras manos en poco tiempo. Nada de un proyecto de seis meses antes de ver el primer resultado.
Volvemos a medir. Si ahorra tiempo, se afianza y vamos a la siguiente. Si no, se retira y no se cobra más por ella.
En Salamanca hay tres tipos de sitio donde llamar: consultoras de informática que han añadido IA a su catálogo, gente del entorno de la Universidad con perfil investigador, y estudios digitales como Arume, que aplicamos IA a procesos concretos de negocios pequeños y medianos. Si lo que necesitas es investigación o un modelo propio, no somos tu opción y te lo diremos. Si lo que necesitas es que una tarea que se repite deje de hacerse a mano, eso es exactamente lo nuestro.
Lo que se nota de verdad es pequeño y aburrido: quitar tareas repetidas (mover datos, clasificar, redactar el mismo tipo de mensaje), hacer que la información que tienes dispersa se pueda consultar preguntando, y atender las preguntas de siempre de tus clientes con tu información. Lo que no va a hacer es tomar decisiones de negocio ni sustituir a quien conoce el oficio.
No, y desconfía de quien te lo ofrezca para un negocio de tu tamaño: cuesta una fortuna y casi nunca hace falta. Trabajamos sobre modelos que ya existen y funcionan bien; el valor está en conectarlos con tu información y tus procesos, que es donde se gana o se pierde el resultado.
Depende de cómo se monte, y eso se decide contigo antes de empezar. Muchas tareas se pueden resolver sin que salga información sensible, y cuando algo tiene que salir queda por escrito qué sale, a dónde va y cuánto se guarda. Si trabajas con datos de salud, jurídicos o de menores, esto se mira con lupa desde el primer día.
A presupuesto a medida y por tareas: se elige una, se monta y se ve el resultado antes de decidir la siguiente. Aparte del trabajo hay un gasto mensual de las herramientas que se usen, normalmente pequeño; te decimos la cifra concreta y no la escondemos dentro del total.
No. Estamos en Salamanca y trabajamos en remoto con clientes de cualquier lugar; esta página es para quien busca a alguien cerca. Si estás en la ciudad o la provincia, poder sentarnos a ver cómo trabajáis ayuda bastante a decidir qué automatizar primero.
Se retira. Por eso empezamos por una tarea pequeña y medida: para poder decir "esto no compensa" con datos delante y sin haberte gastado el presupuesto del año.
Cuéntanosla en dos líneas. Te decimos si se puede automatizar, cómo lo haríamos y si merece la pena — aunque la respuesta sea que no.
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